Los próximos días serán cruciales para José Alexis Méndez (27), el policía que está en el penal por el asesinato de un joven de 29 años ocurrido en la zona de La Favorita el 1 de mayo pasado.
Este lunes se realizó una audiencia donde el fiscal de Homicidios Horacio Cadile solicitó la prisión preventiva para el uniformado, quien se encuentra en el penal imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de policía -arriesga prisión perpetua-.
Para el magistrado hay elementos suficientes para mantener la acusación -no se cumplen los requisitos de la legítima defensa- y que el efectivo continúe en la cárcel mientras avanza la investigación.
Esta postura también fue mantenida por Lucas Lecour, quien es el abogado de la familia de Ricardo José Bazán (29), la víctima fatal.
En tanto, la defensa a cargo de Gustavo Sarli, solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria y además pidió que se tome la declaración del perito balístico que actuó en la causa.
Es que los representantes de Méndez no han discutido la mecánica del hecho, ni siquiera que los seis disparos que se efectuaron salieron de su arma reglamentaria. Pero su teoría es que el plomo impactó en el suelo antes de dar en la espalda de Bazán, lo que demostraría que el uniformado no tuvo dolo homicida.
La jueza Dolores Ramón tomó un cuarto intermedio para analizar el expediente y decidir si el efectivo debe continuar alojado en la cárcel o puede hacerlo en un domicilio particular.
El caso
En las últimas horas del 1 de mayo pasado, Bazán se encontraba a bordo de una camioneta Ford Ranger que estaba estacionada en el barrio 14 de Noviembre, en la zona de La Favorita.
Un móvil policial ocupado por tres efectivos, entre ellos Méndez, se acercó para identificar a los ocupantes. En ese momento, Bazán intentó escapar corriendo ya que tenía un pedido de captura en una causa por lesiones leves. Sin embargo, terminó abatido de un disparo que le impactó en la espalda, cerca de la cintura.
El herido fue trasladado a un centro de salud cercano pero terminó perdiendo la vida. En el lugar del hecho se encontró un arma de fabricación casera que no funcionaba, pero existe la sospecha de que fue plantada por efectivos policiales para simular que hubo fuego cruzado.
