Dylan Sambrano no es un preso más en Mendoza. Es uno de los cuatro internos transexuales de la provincia. Tiene una condena por un tiroteo. Su hermano, que se dedicaba a secuestrar a familiares de narcotraficantes, fue asesinado. Y ahora, sumó un capítulo más: vender droga dentro del penal.
Dylan Sambrano, el preso condenado por vender drogas en el penal
Desde hace un puñado de años, está privado de su libertad. En un primer momento en la cárcel de mujeres de El Borbollón, aunque luego fue trasladado a Almafuerte II. Pero fue en el penal lasherino donde el preso de 33 años aprovechó para hacer negocios. Ilegales, claro.
Los sabuesos policiales de Lucha contra el Narcotráfico ya venían olfateando lo que ocurría. Tenían el dato que el joven distribuía marihuana a otras reclusas. Al pincharle su teléfono, la situación se confirmó.
Dylan Sambrano no actuaba solo. Fuera de los muros carcelarios, su novia Gisel Varela (29) era quien conseguía la droga y recibía los pagos a través de depósitos bancarios, pese a que estaba con prisión domiciliaria.
El 23 de septiembre del año pasado, Gisel Varela fue detenida en una parada de colectivos en San Martín e Independencia, en Las Heras. En su bolso tenía casi un kilogramo de marihuana y poco más de $10 mil. Tres días después las autoridades allanaron la celda donde estaba alojado Dylan Sambrano. Allí encontraron tres porros.
Ambos fueron condenados este jueves por tener droga para venderla. En un juicio abreviado admitieron el hecho y recibieron una pena de 4 años de prisión.
No es la primera vez que la pareja es cómplice de un delito. En junio de 2017 fueron condenados por intentar asesinar a disparos a un hombre el 3 de noviembre de 2015 en Las Heras. Dylan recibió una pena de 6 años como autor de los disparos. Gisel, 2 años y medio por hacerle la segunda, como se dice en la jerga callejera.
Tres días después de ese ataque armado, el hermano de Dylan fue asesinado. Ese mismo día fue detenido en medio de lágrimas y forcejeos con la Policía cuando llegó al lugar donde ocurrió el crimen. Juan Roberto Sambrano (30), conocido popularmente como Tarántula, fue brutalmente baleado en una presunta guerra por el poder de la droga en la zona. Era un reconocido delincuente que se dedicaba a cometer secuestro extorsivo con familiares de narcotraficantes como víctimas.




