¿Cómo saber si dos jóvenes fueron los sicarios que cometieron un crimen? Gran parte de esa respuesta se dio gracias a un testigo clave. Un hombre que declaró este miércoles en el juicio por el asesinato del prestamista Matías Oscar Miralles (33) ratificó que vio y escuchó a tres de los jóvenes involucrados minutos antes del hecho de sangre. Tenían una moto, tenían un arma de fuego y hablaban de "plata y merca".
Declaró un testigo clave por el crimen del prestamista en Ciudad: "plata", "merca" y una pistola 9 mm
Un hombre ratificó que vio y escuchó a los sicarios minutos antes de que cometieran el crimen de Matías Miralles (33) en la Cuarta Sección

Los 5 juzgados por el crimen de Matías Miralles. Foto: Prensa Poder Judicial.
Dentro del quinteto de sospechosos que tiene la causa se encuentran tres jóvenes que pertenecían a los Hijos de Nadie, una facción de la barrabrava de Huracán Las Heras. Se trata de Lucas Segovia (25), su primo Pablo Herrera (23) y un adolescente de entonces 16 años conocido como Chongo -será juzgado en otro debate por ser menor de edad al momento del crimen-.
Este miércoles declaró durante casi 3 horas ante el jurado popular uno de los testigos más importantes que tiene la acusación. Se trata de un vecino del barrio Amigorena de Las Heras que vio el momento en el cual los sospechosos se preparaban para ejecutar el asesinato en la Cuarta Sección.
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El testigo clave del crimen
El hombre, que es operario de Vialidad Nacional -se reserva su identidad-, confirmó lo que ya había declarado durante la etapa de investigación. Aseguró que el día del crimen, en horas del mediodía, se encontraba en su casa cuando subió a una terraza para buscar unas herramientas. En ese momento vio en el pasillo del barrio a Pablo Herrera que estaba a bordo de una moto con el Chongo como acompañante. Parado al lado del vehículo estaba Lucas Segovia.
"Lucas sacó una pistola 9 milímetros, la preparó, la cargó y se la pasó al Chongo. Él se puso un cuellito, el caso, una caja de Pedidos Ya y guardó el arma en la cintura. Salieron y Lucas les dijo que tuvieran cuidado", dijo durante el juicio.
Cuando el testigo bajó a la planta baja de su casa le dijo a su familia que "los bonitos se están preparando para hacer algo". Esta versión fue ratificada por su esposa y una de sus hijas que también declararon en el juicio. Días después, al leer la noticia sobre el crimen de un hombre en la Cuarta Sección lo relacionó con lo que había visto.
Incluso agregó que días antes del asesinato escuchó desde su casa que su vecino Jorge Nipo Herrera (50), padrastro de Lucas Segovia y también juzgado en la causa, ofrecía "un kilogramo de merca y plata por un laburo que hay para hacer".
La declaración del testigo fue fuertemente interrogada y cuestionada por los abogados defensores ya que uno de los hijos de este hombre fue detenido en el comienzo de la investigación por el crimen -luego quedó desvinculado- y el trabajador de Vialidad Nacional decidió declarar luego de esa captura. Durante el juicio, el testigo explicó que no había hablado antes para proteger a su familia.
El crimen del prestamista
Matías Miralles fue acribillado a tiros el 9 de junio de 2022 en la Cuarta Sección. Los asesinos llegaron en una motocicleta hasta su casa ubicada en calle Montecaseros, frente a la plaza Cobos, en Ciudad. Uno de ellos tenía una mochila de Pedidos Ya, la aplicación para deliverys. Tocaron el timbre y cuando la víctima salió a abrir fue acribillada de varios disparos. La principal hipótesis del hecho es que el móvil del crimen está vinculado a su actividad: era prestamista.
Con el correr de los días, una pericia balística determinó que los tiros fueron efectuados por una pistola que ya había estado involucrada en al menos dos hechos más vinculados a una facción de la barra brava de Huracán Las Heras. De esta forma se realizaron allanamientos en casas de distintos barras y Lucas Segovia (25) se convirtió en el primer detenido en la causa. Semanas después, gracias al testigo de identidad reservada, cayeron Pablo Herrera (23) y al Chongo.
Con el avance de la investigación, quedó detenido el padrastro de Segovia, Jorge Ballena Herrera (50), quien trabajaba como arbolito en una cueva de la galería Tonsa que era propiedad de Javier Ideme (45). Este último era amigo de Guillermo Sosa (44), el dueño del corralón que tenía una millonaria deuda con Matías Miralles y recibía constantes amenazas del prestamista. Es decir, según la teoría de la Fiscalía de Homicidios, Guillermo Sosa y Javier Ideme prefirieron mandar a cometer el crimen del prestamista antes que pagarle lo que le debían.