Avanza el juicio

Declaró el empresario acusado del crimen de un prestamista: "No me servía matarlo, era un socio barato"

Guillermo Sosa (44) confirmó que tenía una importante deuda con la víctima del crimen, pero negó haberle pagado a sicarios para que lo asesinen

Del quinteto de sospechosos acusados de participar en la cadena de roles que culminó en el crimen del prestamista Matías Oso Miralles (33), uno de ellos optó por dar su versión. El empresario Guillermo Emanuel Sosa (44), acusado como uno de los que ordenó el asesinato a mediados de 2022 en Ciudad, confirmó que tenía una deuda con la víctima, pero negó su autoría intelectual en el hecho de sangre.

Según la teoría de la acusación, Guillermo Sosa y el cuevero Cristian Javier Ideme (45) tenían una millonaria deuda con el usurero y en lugar de cancelarla decidieron resolverlo de una forma más barata: pagarle a sicarios de poca monta para que lo maten. El primero de ellos, perteneciente a una familia que tiene un importante corralón en Godoy Cruz, brindó su versión en la primera jornada del juicio por el que podría ser condenado a prisión perpetua.

Guillermo Sosa confirmó que a mediados de 2017 le pidió 40.000 dólares a Matías Miralles, quien le cobraba un interés del 3,5% mensual en pesos el cual fue abonando sin problemas hasta que comenzó la pandemia del coronavirus, en 2020. El sospechoso de instigar el crimen aseguró que casi todo ese dinero lo invirtió para comprar bolsas de cemento en cantidad y a un precio menor con lo cual obtenía grandes ganancias al revenderlas en el corralón. "A mí no me servía matarlo, me servía toda la vida que él me siga dando plata. Para mí era un socio barato", explicó.

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Si bien confirmó que en 2020 empezó a tener problemas de dinero con el estancamiento económico que produjo el confinamiento por el COVID-19, Guillermo Sosa aseguró que podía devolverle la deuda tranquilamente a Matías Miralles: "Por ejemplo tenía una VW Amarok que la podía vender y le pagaba al momento. ¿Para qué lo iba a mandar a matar".

Respecto a la víctima del crimen, aseguró que tenían buena relación pero solía recibir amenazas cuando se atrasaba algunos días en el pago: "Matías Miralles cuando no estaba drogado era un amor, pero cuando se drogaba era insoportable, amenazaba, discutía y peleaba".

Los padres de la víctima del crimen

Durante el primer día de testigos en el juicio también declaró la madre del prestamista asesinado: "Ese día abrió la puerta porque creía que venía su hija de la escuela pero lo fusilaron. Estaba solo y nadie lo puedo acompañar en el último momento de su vida. Lo asesinaron como a un animal todo porque no le quisieron pagar unos mangos".

En tanto que el padre de Matías Miralles, quien está alojado en la cárcel cumpliendo una condena por robo, apuntó sus cañones contra el cuevero Cristian Ideme: "Prefirió sacrificar a 4 personas más para salvarse él. Se mueve en el mundo de la droga. Guillermo Sosa no tenía necesidad de dinero, lo que tiene es un problema de adicción que se lo facilitar Ideme. Pero llegar a matar a una persona por 40.000 dólares no puedo entenderlo".

crimen matias miralles
Las cinco personas que son juzgadas por el crimen.

Las cinco personas que son juzgadas por el crimen.

Otro testimonio importante fue el de la expareja del empresario Guillermo Sosa. En el juicio se reprodujeron escuchas telefónicas donde la mujer dice que el hombre "está preso porque mató a una persona el año pasado. Yo ya lo sabía pero nunca pensé que iba a salir a la luz un año después. Le debía plata a un prestamista que le pidió la casa si no podía pagar. El no se la quiso dar y lo mandó a matar con un pendejo de 16 años y otro pendejo más. Les pagó con merca y plata. Parece que los pendejos lo han mandado al frente y por eso lo detuvieron".

Sin embargo, durante el debate por el crimen aseguró que esa información la había sacado de los medios de comunicación y que la dijo en el contexto de una pelea por la tenencia de la hija que ambos tienen en común.

El crimen del prestamista

Matías Miralles fue acribillado a tiros el 9 de junio de 2022 en la Cuarta Sección. Los asesinos llegaron en una motocicleta hasta su casa ubicada en calle Montecaseros, frente a la plaza Cobos, en Capital. Uno de ellos tenía una mochila de Pedidos Ya, la aplicación para deliverys. Tocaron el timbre y cuando la víctima salió a abrir fue acribillada de varios disparos. La principal hipótesis del hecho es que el móvil del crimen está vinculado a su actividad: era prestamista.

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El Chongo, acusado de cometer el crimen en Ciudad, será juzgado en otro debate por ser menor de edad.

El Chongo, acusado de cometer el crimen en Ciudad, será juzgado en otro debate por ser menor de edad.

Con el correr de los días, una pericia balística determinó que los tiros fueron efectuados por una pistola que ya había estado involucrada en al menos dos hechos más vinculados a una facción de la barra brava de Huracán Las Heras.

De esta forma se realizaron allanamientos en casas de distintos barrabravas y Lucas Segovia (25) se convirtió en el primer detenido en la causa. Semanas después, un testigo de identidad reservada declaró que escuchó a este joven ofrecerle "plata y merca" a Pablo Herrera (23) y al Chongo a cambio de cometer el crimen.

Con el avance de la investigación, quedó detenido el padrastro de Segovia, Jorge Ballena Herrera (50), quien trabajaba como arbolito en una cueva de la galería Tonsa que era propiedad de Cristian Ideme. Este último era amigo de Guillermo Sosa, el dueño del corralón que tenía una millonaria deuda con Matías Miralles y recibía constantes amenazas del prestamista. Es decir, según la teoría de la Fiscalía de Homicidios, Guillermo Sosa y Cristian Ideme prefirieron mandar a matar al prestamista antes que pagarle lo que le debían.