El crimen de Emilio Giménez, de 49 años, empresario de la Feria de Guaymallén, tiene un nuevo detenido. Se trata de Walter Sebastián Sáez, de 31 años, apodado El Corcho. estaba escondido en una casa de la Ciudad de Trelew, en Chubut, donde lo capturaron. Para los investigadores, Sáez es uno de los organizadores del intento de asalto que terminó con el homicidio de Giménez, ocurrido el jueves 15 de septiembre pasado.
Crimen del empresario Emilio Giménez, asesinado en Guaymallén: capturaron a uno de los sospechosos en Chubut
Walter El Corcho Sáez fue capturado el jueves 10 de noviembre en una casa del barrio UPCN, en Trelew, Chubut, y llegó a Mendoza donde está imputado por homicidio crimis causa en concurso ideal por robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, ya que el objetivo era robar el bolso con $5.000.000 que llevaba Emilio Giménez en su camioneta VW Amarok cuando regresaba a su casa de Guaymallén, pero no pudieron concretarlo.
La captura se produjo luego de un minucioso trabajo que realizó personal de Investigaciones, quienes detectaron que se escondía en la Patagonia. Con colaboración de la Policía de Trelew y de personas que colaboraron en delatar al prófugo, determinaron la ubicación exacta del sospechoso, hasta que realizaron el allanamiento y lo atraparon. En el operativo también secuestraron un documento de identidad trucho y seis teléfonos que serán analizados en busca de más información.
► TE PUEDE INTERESAR: Uno por uno: quiénes son los prófugos por el asesinato del empresario Emilio Giménez
El Corcho Sáez, oriundo del barrio Paraguay, de Guaymallén, está señalado como uno de los integrantes de la barra brava de la Independiente Rivadavia junto con Cristian Rivero, ex penitenciario que también está detenido por el crimen de Giménez. Además, en la causa que investiga el fiscal de Homicidios Carlos Torres, creen que es uno de los que organizó el asalto al empresario de la Feria de Guaymallén.
Los pesquisas aseguraron que desde que se lanzó el ofrecimiento de $700.000 se recibieron cerca de 10.000 llamados de personas que aportaron datos de dónde podrían estar los prófugos, y todas las hipótesis fueron investigadas y agotadas, algunas con buenos resultados, y otras que no llevaron a nada.
► TE PUEDE INTERESAR: Por el empresario Emilio Giménez, ofrecieron una recompensa de $700.000 para encontrar a los autores
Otros partícipes del homicidio de Emilio Giménez
El primer detenido fue Cristian Rivero, de 49 años, quien es penitenciario, pero estaba de licencia psiquiátrica desde principios de este año. Además, era el jefe de seguridad de Independiente Rivadavia. En la investigación, se cree que es quien marcó los pasos del empresario de Guaymallén, a quien querían robarle el botín de $5.000.000 que llevaba en su camioneta el 15 de septiembre pasado.
El otro acusado es Ángel Fredes, de 29 años. Los pesquisas llegaron a él luego de encontrar un celular en la Toyota Rav que usó parte de la banda para cometer el asalto, pero que dejó abandonada en el lugar del crimen. El teléfono tenía un chip que estaba a nombre del sospechoso.
El hombre declaró el 12 de octubre y aseguró que en la tarde del 15 de septiembre pasado trabajaba en una obra frente al barrio Paraguay. Esto fue ratificado por su patrón, hermano de El Corcho Sáez, otros albañiles que trabajaban en otra obra y aseguraron que se prestaron herramientas, y también por la administradora del lugar. Debido a esto, en la audiencia de prisión preventiva, Fredes consiguió quedar detenido en su casa mientras continúa la investigación.
Pero aún faltan otros cuatro sospechosos que se cree que están fuera de Mendoza e incluso fuera del país. Uno de ellos es Gustavo Maximiliano Rivero, de 35 años, oriundo de Villa Hipódromo, en Godoy Cruz. Es hijo del primer detenido, el penitenciario Cristian Rivero, y también integrante de la facción los Encapuchados, de la cual Walter El Corcho Sáez también sería parte.
Otro es Ricardo Javier Andrada Mercado, alias Pica, de 30 años, es changarín y vive en el barrio Favaro, de Guaymallén, y su hermano Juan Ángel Andrada Mercado, de 27 años, también changarín y con el mismo domicilio.
Por último, Maximiliano Andrés Martínez Llaneza, de 23 años, oriundo del barrio Parque Urquiza, de Guaymallén, quien también sería parte de la barra de la Lepra, junto con El Corcho Sáez y Rivero, el hijo del penitenciario.
Creen que hay otras dos personas más que participaron del intento de asalto, y esperan revelar sus identidades al analizar los seis celulares que le secuestraron a Sáez al detenerlo en Trelew.
► TE PUEDE INTERESAR: Uno por uno: quiénes son los prófugos por el asesinato del empresario Emilio Giménez
El crimen del empresario de Guaymallén
Emilio Giménez tenía 49 años, estaba casado y tenía dos hijos de 11 y 15 años. Se dedicaba a la venta de frutas y verduras y tenía un puesto en la Feria de Guaymallén, donde era muy querido.
El 15 de septiembre pasado se quedó en el trabajo un rato más para festejar el cumpleaños de un compañero. Alrededor de las 16.30 partió en su VW Amarok hacia su casa, en el barrio Jardín Urquiza, en Villa Nueva.
Llevaba con él un bolso con $5.000.000. Hablaba por teléfono con su socio cuando le dijo que parecía que intentaban asaltarlo y se cortó la comunicación. Fue en calles Jorge Newbery y Padre Manzano, de Guaymallén, donde lo esperaron para interceptarlo. Detrás de él salió una Toyota Rav negra, y delante se le cruzó un Jeep Renegade blanco que lo obligó a detener la marcha.
La reacción del empresario fue hacer marcha atrás a toda velocidad para tratar de escapar, pero en ese instante un hombre del jeep se bajó, sacó un arma de fuego y disparó dos veces contra la Amarok. Uno de los proyectiles impactó en el capot de la camioneta, mientras que el otro ingresó por la axila de Giménez, le atravesó los órganos y murió en segundos.
La camioneta de Giménez terminó incrustada en la esquina Suroeste de Jorge Newbery y Padre Manzano. Los asaltantes abandonaron la escena del crimen sin llevarse el bolso con $5.000.000 que tenía el empresario.
en el lugar, encontraron dos vainas calibre 22, que coinciden con las detonaciones que dijeron escuchar los vecinos, además de la evidencia de los impactos que quedaron en el capot Amarok y en el cuerpo del empresario.
Los pesquisas verificaron que la camioneta Toyota Rav había sido robada hacía casi un año, y que tenía las patentes de otra Rav que no tiene denuncia de haber sido robada.
El Jeep Renegade blanco fue hallado en calle Colombia del barrio Pedro Molina y constataron que está radicado en Córdoba. En ninguno de los dos vehículos se encontró el arma homicida, ni ninguna otra. Aunque sí hallaron una mancha de sangre en la manija de las puertas del Jeep.












