Dos resonantes asesinatos ocurridos este año en el marco de asaltos tuvieron su desenlace penal este viernes, con condenas a 25 años para tres jóvenes que decidieron admitir su autoría en los crímenes y así evitar la pena de prisión perpetua.
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Los fallos llegaron gracias a juicios abreviados, donde en ambos casos el fiscal Gustavo Pirrello acordó una pena con los abogados defensores.
Este proceso conviene para ambas partes. Para el fiscal para evitar correr el riesgo de que sean declarados inocentes en un juicio convencional. Para los asesinos porque se bajaron las calificaciones de homicidio criminis causa, donde podrían haber recibido una condena a prisión perpetua.
Panadero
En las primeras horas de la mañana del 3 de mayo pasado, Fausto Fabián Mariño (48) estaba entregando mercadería en una panadería del barrio Soberanía Argentina, ubicado en en la triple frontera entre Maipú, Luján de Cuyo y Godoy Cruz.
Mientras conducía su camioneta Peugeot Partner fue abordado por tres malvivientes que quisieron robarle sus pertenencias. En esa secuencia, los asaltantes efectuaron un puñado de disparos y tres de ellos impactaron en Mariño, quien falleció a los pocos minutos. La víctima llevaba su celular y apenas 300 pesos.
Ese mismo día fueron detenidos en una casa a pocos metros del lugar Facundo Charango Méndez Salinas (20). Días después fue capturado Alejandro Niño Rata Aguilar Rodríguez (19).
Este viernes, ambos recibieron 25 años de cárcel por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Fuentes judiciales comentaron que la madre del Niño Rata y primas del Charango eran testigos claves para sostener la acusación y había incertidumbre sobre si iban a mantener su testimonio en un juicio por jurados, por esto se decidió realizar un abreviado.
Verdulero
Cuando empezaba a caer la noche del 28 de junio pasado, Rodrigo Miliotto (41) se encontraba trabajando en su verdulería ubicada en calle Los Tilos al 484, dentro del barrio Reconquista de Las Heras.
Según sostiene el expediente penal, dos delincuentes armados llegaron hasta el lugar. Uno se quedó de campana -hasta el momento no ha sido capturado- y Paulo Patas Cortas Celán (29) ingresó para robar.
Se produjo un forcejeo con la víctima quien terminó con un disparo en el cuello que le quitó la vida a los pocos minutos. Los asaltantes huyeron corriendo con la billetera de Miliotto.
El Patas Cortas fue detenido una semana después ya que, al tener antecedentes, su rastro de ADN estaba guardado en la base de datos y dio positivo con una mancha de sangre hallada en el lugar del hecho.
También fue sentenciado a 25 años de cárcel pero bajo la calificación de homicidio en ocasión de robo. Es decir, tenía planeado cometer el asalto pero no quitarle la vida a la víctima fatal.


