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Caso Paula Toledo: "¿Qué necesidad había de darle semejante paliza?"

Comenzaron los alegatos en el juicio por el crimen de Paula Toledo y luego habrá sentencia. La familia espera Justicia a más de 17 años del crimen en San Rafael

Por primera vez en más de 17 años, la familia de Paula Toledo (20) podría sentir algo parecido a la Justicia. Este lunes comenzó la etapa final del juicio que busca esclarecer, una vez más, el crimen en San Rafael ocurrido a mediados de 2003.

El juicio comenzó en los primeros días de diciembre pasado. Desde entonces, Marcos Federico Graín (32) se ha sentado otra vez en el banquillo de acusados -no es la primera vez que lo juzgan por el caso-. Hoy comenzó la etapa de alegatos finales, donde la fiscalía mantuvo su acusación en busca de una condena a 25 años de prisión.

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El fiscal Pablo Peñasco explicó que el sospechoso fue el entregador de Paula Toledo, quien asesinada y abusada por al menos tres personas: "Marcos Graín la dejó en manos de los autores. Ella había ido confiada a ese lugar. Paula tenía relaciones sexuales sólo con él, no con todo el resto del grupo de amigos".

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El fiscal Pablo Peñasco indagó el crimen en San Rafael.

El fiscal Pablo Peñasco indagó el crimen en San Rafael.

"Fueron 3 o 4 personas las que intervinieron en este hecho tan salvaje. La víctima no tenía lesiones defensivas y esto indica que fue sujetada", agregó el investigador judicial.

Además brindó detalles del femicidio: "Le quemaron con cigarrillos las manos y el pezón porque se resistía. ¿Cuántos golpes le dieron con ese envase de cerveza? ¿Qué necesidad había de darle semejante paliza? La necesidad era de seguir con el ataque sexual".

Peñasco también refirió la agravante de violencia de género ya que "todos estos hechos se causaron porque Paula Toledo era la única mujer del grupo. Si la víctima era varón, el hecho no se hubiera consumado".

Crimen en San Rafael

En la mañana del 31 de octubre de 2003, Paula Toledo fue hallada sin vida en la localidad de El Sosneado. Estaba semidesnuda y su rostro estaba desfigurado. La autopsia determinó que había sido violada vaginal y analmente. Tenía signos de asfixia y quemaduras de cigarrillos en distintas partes del cuerpo. Minutos antes se había reunido con su pareja, Marcos Graín, y un grupo de jóvenes en una casa abandonada donde solían juntarse a "tomar vino y fumar marihuana", según reconstruyó la acusación fiscal.

La investigación apunto rápidamente contra Marcos Graín, quien tenía 19 años, y otros menores de edad. Sin embargo, llegaron en libertad al primer juicio que se realizó en 2006, donde Iván Gauna y los hermanos Víctor y Alejandro Echegaray terminaron absueltos por el beneficio de la duda.

Marcos Graín, que estaba prófugo al momento de ese debate, fue juzgado por el crimen en San Rafael en un segundo juicio a mediados de 2010 donde tampoco lo encontraron culpable.

Ambos debates fueron anulados por la Suprema Corte de Justicia, básicamente por la pésima investigación que los antecedió. Los forenses jamás cotejaron las manchas de sangre que se hallaron en el lugar de hecho con la de los acusados. Tampoco lo hicieron con colillas de cigarrillos y con las prendas de ropa de la víctima. Ni siquiera se buscaron rastros de fluidos en el cuerpo de Paula Toledo -de hecho el cadáver fue lavado-.

Como han pasado más de 17 años del hecho de sangre, la acusación prescribió para todos los sospechosos menos para Graín, quien volvió a sentarse en el banquillo de acusados.