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Paula Toledo fue asesinada de la peor manera que se pueda imaginar

Los peritos que analizaron el cadáver de Paula Toledo brindaron detalles escalofriantes sobre la forma en que se cometió el crimen en San Rafael en 2003

La boca contra el piso. La dificultad para respirar entre la tierra y el pasto. Una manada de abusadores encima de ella. El dolor extremo de una violación anal. Así fueron los últimos minutos con vida de Paula Toledo. En la primera jornada del juicio por el crimen en San Rafael los peritos reconstruyeron la forma en que fue asesinada la joven de 20 años.

La primera jornada del tercer juicio por el abuso sexual en manada y el homicidio, que tiene imputado a Marcos Grain (32), fue emotiva. En horas de la mañana el imputado brindo su versión de los hechos y aseguró ser inocente, mientras que la madre de la víctima fatal y los peritos protagonizaron el turno de la tarde.

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Entre los profesionales declararon el médico forense que hizo la necropsia y un efectivo de Policía Científica que hizo sus labores en el lugar del crimen en San Rafael. Ambos justificaron su trabajo pese a ser cuestionados por no realizar medidas claves como cotejos genéticos o análisis de sangre -lo que llevó a que se anularan los dos primeros juicios del caso-.

Pero también reconstruyeron como fueron las últimas horas con vida. El principio del fin para Paula Toledo empezó con un golpe de puño al hígado que la dejó en el suelo, inmóvil, sin posibilidades de defenderse. A la joven la dejaron con la boca en el piso, por lo que comenzó a sofocarse con la tierra y el pasto -se encontraron estos materiales en sus pulmones-.

Pero la asfixia no fue la causa de muerte. Tampoco las quemaduras de cigarrillos que encontraron en sus manos. Paula Toledo murió debido a la violación anal que le produjeron con un elemento cóncavo -podría ser una botella, por ejemplo-.

El forense explicó que este brutal ataque sexual produjo una reacción en el cuerpo para dejar de irrigar sangre, lo que derivó en un paro. "Si no moría por inhibición, moría por asfixia", agregó.

El juicio por el crimen en San Rafael que tiene en el banquillo de acusados a Marcos Graín se suspendió por unos días debido a un caso positivo de coronavirus que se detectó dentro del recinto, por lo que se espera que continúe al menos el miércoles de la próxima semana.

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Marcos Graín nuevamente juzgado por el crimen en San Rafael.

Marcos Graín nuevamente juzgado por el crimen en San Rafael.

Crimen en San Rafael

En la mañana del 31 de octubre de 2003, Paula Toledo fue hallada sin vida en la localidad de El Sosneado. Estaba semidesnuda y su rostro estaba desfigurado. La autopsia determinó que había sido violada vaginal y analmente. Tenía signos de asfixia y quemaduras de cigarrillos en distintas partes del cuerpo. Minutos antes se había reunido con su pareja, Marcos Graín, y un grupo de jóvenes en una casa abandonada donde solían juntarse a "tomar vino y fumar marihuana", según reconstruyó la acusación fiscal.

La investigación apunto rápidamente contra Marcos Graín, quien tenía 19 años, y otros menores de edad. Sin embargo, llegaron en libertad al primer juicio que se realizó en 2006, donde Iván Gauna y los hermanos Víctor y Alejandro Echegaray terminaron absueltos por el beneficio de la duda.

Marcos Graín, que estaba prófugo al momento de ese debate, fue juzgado en un segundo juicio a mediados de 2010 donde tampoco lo encontraron culpable.

Ambos debates fueron anulados por la Suprema Corte de Justicia, básicamente por la pésima investigación que los antecedió. Los forenses jamás cotejaron las manchas de sangre que se hallaron en el lugar de hecho con la de los acusados. Tampoco lo hicieron con colillas de cigarrillos y con las prendas de ropa de la víctima. Ni siquiera se buscaron rastros de fluidos en el cuerpo de Paula Toledo -de hecho el cadáver fue lavado-.

Como han pasado más de 17 años del hecho de sangre, la acusación prescribió para todos los sospechosos menos para Marcos Graín, quien ayer volvió a sentarse en el banquillo de acusados.