Marta Reina. Ramón Duarte. Estos nombres están con pedido de captura y son buscados por la Policía. Ambos deben ser juzgados por el asesinato de Micaela Reina, hija e hijastra de los sospechosos, un crimen en Guaymallén que es un emblema de la impunidad. Sin embargo, desde octubre del año pasado que se mantienen en la clandestinidad.

La pareja ya fue juzgada en 2014 por abusar sexualmente y asesinar a la niña de 11 años. En ese primer debate fueron absueltos pese a la cantidad de pruebas que había en su contra: ADN positivo de Duarte en el pantalón de la víctima, su propia confesión de que había abusado a la menor y múltiples contradicciones de Marta Reina en su relato.

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En los primeros días de octubre pasado, la Suprema Corte de Justicia anuló ese juicio y criticó la sentencia. En concreto, ordenó que se realice un nuevo juicio. Cuando las autoridades fueron a notificar a Marta Reina y a Ramón Duarte a sus domicilios, se encontraron con que no estaban. Desde entonces, se mantienen prófugos de la Justicia.

Mientras los pesquisas buscan dar con sus paraderos, resta que la Corte resuelva la situación del padre biológico de la víctima, quien fue condenado a 15 años de cárcel por abandono de personas seguido de muerte, pese a que ya había una línea investigativa completamente diferente por el asesinato de Micaela Reina.

Micaela Reina fue violada, asesinaday abandonada en un bodegón.
Micaela Reina, la víctima de crimen en Guaymallén.

Micaela Reina, la víctima de crimen en Guaymallén.

Crimen en Guaymallén

El 17 de mayo de 2007 encontraron el cadáver de Micaela Reina en un piletón de una bodega abandonada en calle Sarmiento. Los forenses determinaron que la pequeña de 11 años murió asfixiada y, además, había sido abusada sexualmente.

Su madre, Marta Reina, encabezó los pedidos de Justicia por el crimen en Guaymallén que se replicaron en distintos medios. Su discurso fue claro: apuntó contra su expareja y padre de la víctima, Alejandro Prádenas.

La investigación estuvo plagada de contradicciones, pero así y todo el hombre llegó a juicio en 2009, imputado por privación de la libertad agravada. Fue condenado a 6 años de prisión, pero como estaba libre siguió en las calles ya que el fallo no quedó firme: fue apelado por sus abogados.

Un año después, la Suprema Corte de Justicia le dio un cachetazo. Agravó su pena a 15 años de cárcel por abandono de personas seguido de muerte. Prádenas debía caer detenido, pero escapó y quedó prófugo.

Mientras las autoridades trataban de dar con su paradero, el entonces fiscal especial Santiago Garay comenzó una pesquisa con otra línea totalmente distinta. Apuntó contra Marta Reina y Osvaldo Ramón Duarte, con quien supo estar casada.

Pese a que parecía haber pruebas científicas, los jueces Gabriela Urciuolo, Agustín Chacón y María Alejandra Mauricio terminaron absolviendo a ambos en 2014.

En abril de 2017, el padre biológico de Micaela fue capturado en la Quinta Sección de Ciudad y actualmente se encuentra en el penal, cumpliendo una pena que todavía no está firme.