“Primero te voy a sacar la virginidad y después te voy a matar”. Eso le gritó en plena calle a una adolescente de 15 años y luego intentó raptarla. Además, ya le había cometido un abuso sexual en Las Heras. Ahora, fue condenado por todos los hechos.

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El hombre de 43 años, un cuidacoches que vivía en el barrio Santa Teresita, admitió haber cometido la batería de delitos que le acusaban. Fue condenado a la pena mínima de 8 años de cárcel por abuso sexual gravemente ultrajante, tentativa de rapto y otra causa por violencia de género.

El expediente de abuso de menores tuvo como víctima a una adolescente que comenzó a ser agredida en 2015, cuando tenía 13 años. Su madre estaba en pareja con el sujeto y todos vivían en la casa del hombre. El padrastro solía ingresar a la habitación y la tocaba en sus partes íntimas.

Además, la amenazaba con matar a toda su familia si la joven llegaba a contar lo que ocurría.

En marzo de 2017, las agresiones también se trasladaron del su propiedad del barrio Santa Teresita a la vía pública. La víctima, ya con 15 años, se encontraba en una parada de colectivos en calle Bandera de los Andes, en Rodeo la Cruz.

Por ese lugar pasó el ahora condenado quien comenzó a gritarle en plena calle: “Te voy a echar de la casa. Primero te voy a sacar la virginidad y después te voy a matar”. El agresor tomó a la adolescente de su brazo e intentó meterla al auto, pero la víctima comenzó a resistir y logró zafar de la situación.

Por si fuera poco, el hombre protagonizó otro episodio violento en septiembre del año pasado pero que tuvo como víctima a su pareja. Comenzaron a discutir y la mujer quiso irse de la propiedad, pero el hombre la tomó de brazo, la amenazó y le pegó una cachetada en el rostro.

Con esa catarata de delitos en su contra, decidió pasar por un juicio abreviado donde admitió su culpabilidad en todas las causas. También se comprometió a realizar un tratamiento por su conducta sexual.

Tras conocerse la sentencia, la defensora oficial Silvina González elevó un hábeas corpus pidiendo el resguardo de la integridad del condenado dentro del penal, ya que ha sufrido amenazas de otros reclusos y hasta le han quemado las zapatillas, según trascendió. En concreto pidió que el condenado por abuso sexual en Las Heras sea trasladado a un sector del penal de Almafuerte donde está alojado su hijo.