Suele pasar que cuando uno se obsesiona con la perfección se escapa el detalle más evidente. Esto le pasó a Mauricio Macri en el homenaje a las víctimas de la dictadura militar, que compartió junto a su par de Estados Unidos, Barack Obama.
La oratoria del presidente de EE.UU. ya llevaba unos minutos, cuando las cámaras enfocaban a ambos mandatarios. Allí se vio a Macri preocupado y haciendo señas. El motivo era que le faltaba en su atril el discurso que brindó luego.
El incómodo momento quedó registrados por las cámaras. Y más allá de la desprolijidad, un asesor llegó a tiempo con el machete y logró salvar la situación.