Catherine Fulop contó pormenores del famoso chip sexual que decidió ponerse y cuáles son los cambios que notó en su vida. A los 54 años, la actriz se siente plena y cuenta que contagió a su marido Osvaldo Sabatini, quien también se hizo el tratamiento. "Estamos envejeciendo juntos y queremos que sea con la mejor calidad de vida posible", le contó a la revista ¡Hola!
Te puede interesar: ANSES: cronograma de pago de febrero para AUH, SUAF y jubilaciones
El chip sexual es un tratamiento hormonal. "El nombre es muy marquetinero, pero en realidad, refiere a un reemplazo hormonal. El chip en cuestión se llama pellet y se pone bajo la piel, para que libere las hormonas que te empiezan a hacer falta cuando llega la menopausia. Más allá de haber mejorado mi vida sexual, noté cambios en la piel - ya no es tan seca-, lo mismo con el pelo. Se reducen los calores y ganas energía. La panza no se te hincha tanto y tus estados de ánimo se estabilizan con el tiempo. El chip, como le dicen, no te convierte en una chica de 20, pero sí te ayuda a administrar los años de vida que te quedan", explica Cathy.
"La primera vez que leí sobre esto fue en un libro de Jane Fonda -quien más tarde me inspiró a escribir mi libro Espléndidas- que explicaba el reemplazo hormonal. Si bien hasta hace un tiempo el ginecólogo te mandaba comprar hormonas sintéticas que las conseguías en la farmacia, hoy, a través de una nueva técnica, se logró hacer hormonas bioidénticas", relata.
"Cuando te haces grande, te vas secando como las plantas, la piel se nos va secando, todo. En vez de aprovechar para tener una vida sexual más plena, teníamos que ponerle mucha más garra a cada uno de nuestros encuentros", cuenta sobre lo que le pasaba, propio de la edad.
Te puede interesar: Jennifer Aniston abrió las puertas de su increíble mansión
" No es que de repente te vas a poner el chip y vas a ser una chica de 20 años con las hormonas alborotadas, que apenas te tocan te pones chévere y ya estás lista para la fiesta en el rancho", advierte divertida Cathy. "Hay que ponerle ganas, hay que ponerle inventiva, imaginación. Por suerte, tengo la fortuna de estar con un hombre que amo un montón y es guapísimo, por lo que no necesito mucho", acota.
Y aconseja a quienes llevan muchos años en pareja que le den lugar a la previa: "Con Ova nos organizamos para ir cada tanto a tomar una cervecita, ver un atardecer, caminar juntos. La idea es encender la llama para ese encuentro, donde ninguno de los dos hable del trabajo o de cuestiones de la casa. Y sí, el chip aumenta la frecuencia, pero también porque una está más estable. Creo que nunca hay que dejar de ponerle garra; el chip sexual no es una pastilla mágica, pero ayuda".
Qué es el chip sexual
Andrea Miranda, directora médica de la Sociedad Argentina de Estética y Nutrición Integral destacó que este dispositivo tiene el tamaño de un grano arroz y se coloca coloca con anestesia local debajo de la piel, por lo que es imperceptible.
La especialista en medicina estética explicó que este pellet subdérmico "libera gradualmente dosis de testosterona para generar sus efectos: aumento de energía física y mental, mejora de la libido y la satisfacción sexual".
Te puede interesar: Flor Vigna les declaró su amor a los dos
"Los pacientes refieren una sensación constante de bienestar", especificó la médica, quien añadió que tanto hombres como mujeres pueden gozar de sus beneficios.
"La diferencia radica en los miligramos que utilizamos, en ellos aplicamos un poco más, siempre en relación a la actividad física que realicen, peso y demás factores que se evalúan previamente", señaló.
Este procedimiento médico es también recomendado para mujeres en etapa menopáusica y premenopáusica.
"Alivia los sofocos, mejora la pared vaginal, aumenta la densidad ósea, mejora el sueño y, en general, aporta enormemente al equilibrio hormonal. Además, si se lo acompaña de actividad física, ayuda a modelar el cuerpo", dijo.
La popularidad de este tratamiento también se debe a su practicidad y confort ya que es no invasivo, su colocación no tarda más de 15 minutos y permite volver a las actividades habituales en el mismo día.
"Los efectos comienzan a aparecer dentro de las dos primeras semanas. Duran alrededor de seis meses, en algunas personas hasta ocho, lapso en que se puede volver a colocar un nuevo pellet", concluyó Miranda.