El Ministerio de Defensa de Rusia reconoció hoy otros dos ataques ucranianos con misiles estadounidenses ATACMS contra la región de Kursk tras el lanzamiento la pasada semana del misil hipersónico ruso Oréshnik contra Ucrania. Vladimir Putin amenaza con nuevos misiles si continúan los lanzamientos.
“Según datos confirmados, en los últimos tres días las Fuerzas Armadas de Ucrania han llevado a cabo dos ataques con armas occidentales de largo alcance contra objetivos en la región de Kursk”, declaró el Ministerio Defensa de Rusia. “El Ministerio de Defensa de Rusia controla la situación. Se preparan acciones de respuesta”, indica la nota.
El comunicado precisó que durante la inspección de los lugares atacados se confirmó de manera fehaciente que las Fuerzas Armadas de Ucrania emplearon misiles tácticos ATACMS producidos en Estados Unidos.
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Ataque a la localidad de Lotariovka
El mando militar ruso informó que, este sábado, Kiev lanzó cinco misiles ATACMS contra las posiciones de una división de misiles antiaéreos S-400, cerca de la localidad de Lotariovka, a 37 kilómetros al noroeste de Kursk, la capital de la región homónima. Esta misma área ya había sido atacada hace una semana con misiles británicos Storm Shadow.
De los cinco misiles lanzados, dos alcanzaron su objetivo, causando daños a un radar y dejando heridos a varios miembros del personal militar.
El Ministerio de Defensa de Rusia añadió que las Fuerzas Armadas de Ucrania lanzaron ocho misiles ATACMS contra el aeródromo Kursk-Vostoch. Siete de estos misiles fueron interceptados y destruidos por las defensas antiaéreas rusas.
Solo uno de los misiles alcanzó su objetivo, causando “daños menores” en la infraestructura aeroportuaria y dejando dos heridos leves.
Ucrania, que había realizado su primer ataque el 19 de noviembre en la vecina región de Briansk, ha decidido continuar con sus ataques con misiles de largo alcance contra territorio ruso. Esto a pesar del lanzamiento, el jueves pasado, de un misil Oréshnik contra una fábrica de armamento en la región de Dnipró, en Ucrania.
El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió a Kiev que, en caso de persistir en estos ataques, respondería con nuevos misiles de generación más avanzada.





