El brutal asesinato de dos jóvenes diplomáticos israelíes frente al Museo Judío de Washington sacudió a las comunidades judías de Estados Unidos e Israel, y reavivó el temor por el creciente antisemitismo. En respuesta al ataque, la ciudad de Nueva York reforzó la seguridad en sinagogas y centros judíos, a pesar de no haber amenazas específicas, según informa EFE.
Crece alerta por antisemitismo en Estados Unidos luego del asesinato de los dos jóvenes diplomáticos
El ataque de los jóvenes israelíes, está siendo investigado como crimen de odio y eleva la preocupación por el antisemitismo en Estados Unidos
El alcalde Eric Adams expresó su preocupación por el aumento de crímenes de odio y alertó sobre el crecimiento del antisemitismo en el país.
Quiénes eran los jóvenes asesinados en Washington
Las víctimas, jóvenes comprometidos con el servicio público, fueron identificadas como Yaron Lischinsky, de 30 años, y Sarah Milgrim, de 26. Ambos trabajaban en la embajada de Israel en Washington y planeaban comprometerse en Jerusalén la semana próxima .
Yaron Lischinsky, nacido en Alemania, se trasladó a Israel a los 16 años. Sirvió en las Fuerzas de Defensa de Israel y tenía un máster en diplomacia gubernamental. Era un apasionado de la fotografía y soñaba con ser diplomático.
Sarah Milgrim, originaria de Kansas, tenía maestrías en asuntos internacionales y desarrollo sostenible. Trabajaba en la embajada organizando misiones a Israel y había participado en programas que conectaban a jóvenes israelíes y palestinos.
El ataque ocurrió la noche del miércoles, cuando los dos jóvenes salían de un evento del Comité Judío Americano centrado en ayuda humanitaria.
El agresor, Elías Rodríguez, de 30 años y residente en Chicago, abrió fuego y fue detenido en el lugar mientras gritaba “¡Palestina libre!”. Las autoridades investigan el hecho como un crimen de odio y posible acto de terrorismo.
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Solidaridad y condena en Estados Unidos e Israel
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó el ataque como un crimen de odio antisemita y prometió acciones para combatir el antisemitismo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también se pronunció, afirmando que el asesinato refleja el “precio terrible del antisemitismo” y ordenó reforzar la seguridad en las delegaciones diplomáticas de Israel en el extranjero.
Este trágico evento generó una ola de solidaridad y condena en Estados Unidos e Israel, y puso de relieve la necesidad urgente de abordar el antisemitismo y proteger a las comunidades judías.





