La actriz vuelve a protagonizar una telecomedia, esta vez junto a un grupo de actores jóvenes, como Emilia Attias y Nicolas Cabré.

La vuelta de Agustina Cherri a una tira diaria

Este martes a las 22.45 es el estreno de la nueva ficción de El Trece que se verá aquí por Canal 7 Mendoza, Mis amigos de siempre.

Protagonizada por Nicolás Cabré, Gonzalo Heredia, Nicolás Vázquez, Calu Rivero, Agustina Cherri y Emilia Attías, contará con la participación especial de Claribel Medina, Soledad Silveyra y Osvaldo Laport. También serán de la partida Federico Amador, Victorio D’Alessandro, Felipe Colombo, Benjamín Rojas y Manuela Pal.

La historia es escrita por Jorge Maestro y Claudio Lacelli y la dirección corre por cuenta de Rodolfo Antúnez y Sebastián Pivotto.

Mis amigos de siempre narra la historia de Simón (Nicolás Cabré), Julián (Gonzalo Heredia) y Manuel (Nicolás Vázquez). Ellos se conocieron a los 8 años en el club del barrio, donde los tres formaban parte del equipo de fútbol infantil. La vida los fue llevando por diversos caminos. Y hoy, a los 30 años y con casi 10 sin verse, volverán a encontrarse.

Julián, mujeriego, jugador de fútbol profesional, vive en el exterior. A su regreso a Buenos Aires se enamorará de Bárbara (Emilia Attías), jugadora de fútbol femenino. En contrapartida, Manuel, solitario y nostálgico, es dueño de un bar y no deja de añorar viejas épocas en las que no había preocupaciones ni cuentas que pagar.

Por su parte, Simón está en crisis con su mujer, Rocío (Agustina Cherri) –madre de su hija– y distanciado de su padre, Cholo (Osvaldo Laport)–, hace repartos en una empresa de transporte logístico mientras se deja deslumbrar por Tania (Calu Rivero).

Un llamado de Inés (Soledad Silveyra), madre de Julián y alma máter del club, será el puntapié inicial para motivar el reencuentro: la sede social que los vio crecer está en bancarrota. La tesorera Andrea (Claribel Medina) no puede hacer lugar a la exigencia de los acreedores. Si no saldan la deuda se quedarán sin las instalaciones. Un torneo auspiciado por una destacada empresa les dará la posibilidad de salvar el club ya que el ganador obtendrá como premio una importante suma de dinero.

La actriz Agustina Cherri interpreta a Rocío, esposa de Simón (Cabré), madre de Zoe. Tiene tendencia a victimizarse y a creer que el mundo y sus circunstancias están contra ella.

Ante la inminencia de una separación, comienza a buscar trabajo. Tomará el puesto de moza en el bar de Manuel, lo que provocará un nuevo acercamiento entre ellos.

Durante la presentación de la tira el viernes pasado, Agustina dialogó con Escenario:

–¿Cómo llegaste a este proyecto que te devuelve a la TV?

–Hacía varios años que estaba fuera de la televisión. La última tira la hice en Pol-ka en 2007. Después hice pequeñas participaciones, pero no me animaba a una tira. Ahora que lo estoy haciendo veo que los chicos (sus dos hijos) están bien. Se ve que en realidad era más un mambo mío porque ellos están contenidos. La actuación la había dejado en casa encerrada y me había olvidado cómo era todo. En realidad más que extrañar me di cuenta de que lo necesitaba, me era necesario volver a actuar. Sentía en algún punto que si le volvía a decir no a Adrián (Suar) no me iba a llamar más. Todos los años me llamó y todos tenía una excusa, o que los chicos eran chicos o que tenía que darles la teta. Y me parece que ya era el momento y lo charlé familiarmente, porque necesitás una contención.

–¿Y cómo te sentís en esta tira?

–Lo que estamos haciendo está buenísimo. Las historias y los conflictos son como muy reales para la gente de nuestra edad. Con el tiempo se va a crear una clara identificación. Con las chicas no había trabajado nunca, con los chicos sí.

–¿Cómo es tu personaje?

–Mi personaje arranca con un conflicto que es una crisis matrimonial. Está casada desde hace siete años con el personaje de Nicolás Cabré y tienen una hija de siete años. Se conocen desde chicos, del club, hasta que ella queda embarazada y por eso se ven obligados a casarse. Ahora hay un conflicto en el que la relación va pasando por uno de los peores momentos. Entonces ella quiere empezar a vivir cosas que no vivió por su hija y por su matrimonio. Por eso se empieza a acercar al personaje de Nicolás Vázquez. A las chicas no las conoce, pero a ellos sí porque hacían gimnasia en el club del barrio.

–¿Cómo te manejás con tus hijos en la vida real?

–Mis hijos están contenidos, van al jardín. Con Gastón (Pauls, su marido) hay una charla a las 6 de la mañana sobre qué hace cada uno, quién los lleva al colegio y quién prepara las mochilas. Cuando voy a grabar también pregunto por ellos: ‘¿Y ahora con quién están?’. Cada día es un día nuevo que hay que programar, pero uno se adapta.

–¿Qué te decidió a cambiar de look?

–El cambio lo había hecho mucho antes. Hace como ocho meses fue la primera reunión que tuvimos con Adrián. Me dijo: “No sé lo que voy a hacer, no sé cómo va a ir la historia pero quiero que estés”. El pelo corto es más cómodo. Lo de estar más delgada lo comencé con mi segundo hijo. Le di mucho la teta y a eso se le suma el trajín con los dos chicos. El método para adelgazar es tener dos hijos, darles la teta y trabajar en Polka. Me “chuparon”. Pol-ka me “chupó” (risas).

–Después de Rodrigo, la película, nunca más hiciste cine. ¿Por qué?

–Toda mi vida hice tira, con todo lo que eso significa. También teatro, fotos, revistas. Mucho tiempo no tuve. Me dediqué a eso y después a mis hijos... Me propusieron hacer cine pero haciendo la tira no puedo.

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