Desde su ruptura con Marcelo Tinelli, Guillermina Valdés sufre el acoso de los fotógrafos, que la siguen vaya donde vaya.
Tal es así, que un paparazzi retrató a la modelo con un vestido floreado y cortito. Puntualmente, al momento del flash, el viento le jugó una mala pasada y el vestido se levantó dejando su cola al descubierto.
Esta imagen será la tapa de la revista Caras.
