Espectaculos Domingo, 22 de abril de 2018

Una obra que alude al materialismo desenfrenado

Estreno. Bajorrelieve apocalíptico, dirigida por Daniel Fermani, verá la luz esta noche, a las 21, en la Nave Cultural con el elenco de la compañía teatral Los Toritos.

La compañía Los Toritos es totalmente independiente, y experimenta nuevas técnicas de actuación y de hibridación con la danza. En esta obra se utilizan técnicas de danza japonesa butoh y el actor canta y toca instrumentos musicales en escena, lo cual también forma parte de la investigación teatral que caracteriza a Los Toritos.Bajorrelieve apocalíptico cuenta con un gran impacto estético y con una muy cuidada belleza. La propuesta alude al daño que ha producido en las personas el materialismo desenfrenado y la deshumanización progresiva, en una sociedad en la cual el hambre convive con la riqueza, la injusticia con la honestidad y la vulgaridad con el espíritu. Nicolás Perrone encarna a este desgarrado hombre contemporáneo que por momentos toma la piel del Titán Prometeo, o del monstruoso Minotauro, personajes que revelan su humanidad y a la vez denuncian y gritan el próximo fin del ser humano, la extinción definitiva e inapelable del espíritu. El bajorrelieve no tiene tiempo, es antiquísimo y presente, y desde siempre está mostrando, como el oráculo de Edipo, el destino hacia el que se precipita de manera irreversible la raza humana.En esta nota Daniel Fermani detalla elementos importantes sobre cómo cierra una etapa de escritura dramática experimental, en la que muestra la profunda crueldad del sistema en que se ha autoencarcelado el ser humano.-Esta es tu trigésima obra: ¿qué tiene de especial?-Es una obra que culmina una trayectoria de escritura dramática experimental, y sigue la filosofía sobre la cual se basa todo este inmenso corpus de textos teatrales, la mayor parte puestos en escena por Los Toritos de Mendoza o su hermana gemela, la compañía italiana. En esta obra, sin embargo, seguí un esquema lírico que a mi parecer favorece el trabajo del actor con las técnicas de la danza butoh. No es una obra argumental, no relata ninguna historia, sino que desenmascara, a través de atmósferas y personajes, la profunda crueldad del sistema en que se ha autoencarcelado el ser humano, y del cual es artífice y víctima a la vez.-Materialismo desenfrenado y deshumanización progresiva. ¿Por qué estos temas para tu obra?, ¿cuánto te afecta? -Me afecta porque sufro cotidianamente la violencia de los gobiernos corruptos, la prepotencia de los que detentan el poder, la humillación de ser mal pagado en mi trabajo, la vulgaridad y chabacanería que la televisión inculca en la población. Y a todo esto se suma el materialismo que ha suplantado toda forma de espiritualidad a través de los objetos y del medio para conseguirlos, que es el dinero. Creo que no podemos permanecer ciegos y sordos a esta realidad, que todos saben pero nadie grita. El arte grita, el arte es un grito.-¿En qué impacta estéticamente la obra? -La obra es un mecanismo de relojería, cuida hasta los mínimos detalles, como es la regla en Los Toritos. Nos ha llevado dos años de trabajo, que es el plazo que tradicionalmente tenemos para el preparado y presentación de una obra. El impacto visual es, por lo tanto, el de las múltiples facetas de una joya puesta a la luz del sol. Los vestuarios realizados exquisitamente por Victoria Fornoni contribuyen a este impacto estético, que considero muy fundamental para el efecto sobre el espectador.-Es una obra muy especial ya que hay danza japonesa butoh y el actor canta y toca instrumentos musicales en escena. ¿Qué nos podés decir de esto? -Tradicionalmente, y en sus diecinueve años de vida de la compañía, los actores de Los Toritos han cantado y tocado instrumentos, esto último de manera intuitiva. En Bajorrelieve apocalíptico, por primera vez en nuestra historia, además de esto usaremos algunas músicas grabadas. El recurso a la técnicas de danza japonesa butoh, que el actor Nicolás Perrone practica con maestría, se debe no sólo a la belleza estética y a las posibilidades expresivas de esta disciplina, sino también a que el teatro experimental está más cerca de la danza que del teatro de representación naturalista.-Nicolás Perrone encarna a este desgarrado hombre contemporáneo. ¿Cómo fue armar este personaje? -No fue difícil en el sentido que hace once años que trabajamos juntos con Nicolás, y compartimos el gusto por el existencialismo más descarnado (él es profesor y doctor en Filosofía). Es una visión del mundo, del presente y de la historia humana, una visión que escapa del optimismo necio de los best sellers de autoayuda y de los predicadores de la felicidad a ultranza. Creemos que la felicidad no es la condición natural del ser humano. Y si lo fuera, ¿para qué seguir alimentando guerras, dejando que los niños mueran de hambre, destruyendo la naturaleza?-¿Por qué la gente debería ver la obra? -Desgraciadamente pienso que la gente que acude a ver mis obras es por lo general siempre el mismo tipo de gente, personas que quieren pensar, a las que no les incomoda que las incomoden. Todo eso pasa siempre durante mis obras, algunas personas se levantan indignadas de la butaca y salen de la sala. Pero si se les pregunta por qué lo hicieron no saben responder. El trabajo de pensar no es para todos, hay que estar dispuesto a ser un ser humano.Cuándo hoy a las 21Dónde Nave Universitaria (Maza y España, Ciudad)Entradas$100