Gabriel Sotelo
Había una vez, allá por 1989, unos muchachos soñadores que se juntaron a tocar rock. La historia trata de unos desfachatados músicos a los que sólo dos años les bastaron para obtener el premio a Mejor Banda de Música Contemporánea de Mendoza. Y al año siguiente festejaron sus 100 recitales en vivo en un festival en Uspallata, donde también actuó Juan Carlos Baglietto.
Luego de tres años de éxitos, crearon su primer álbum, La Banda del Garage. “Fue un logro haberlo realizado, salió en formato cassette. Hicimos 500 ejemplares y se agotaron rápidamente, y tuvimos que hacer algunas reediciones”, recordó Carlos Casciani, baterista y uno de los fundadores de Los Alfajores de la Pampa Seca, en charla con Escenario.
Así empezaba a tomar forma la mítica historia que acaba de cumplir 25 años de vida y que tendrá sus merecidos homenajes en distintos ámbitos, que van desde un mural y una placa hasta, por supuesto, un recital.
Actualmente, el grupo está compuesto por Roberto Fiat, Sergio Bonelli, Casciani y su hija Paula. La formación inicial era con los tres primeros junto con Guillermo Iturbe, Rubén Villalobos y Julio Flores, pero ellos decidieron tomar otros rumbos.
El actual cuarteto sigue contando la historia de los Alfajores. Para este año, tiene la intención de que vea la luz un nuevo material discográfico, el quinto del grupo, casi 20 años después del lanzamiento de Tarros con Malvones, segundo disco.
“Fue el primero que salió en formato digital. Lo grabamos en enero de 1997 en una casa de Guaymallén que nos facilitó nuestro amigo Daniel Flores. Desalojó la casa para que grabemos tranquilos, una locura”, contó entre risas el batero.
Pero decir rock y no decir separación es algo poco habitual. Por eso, Los Alfajores de la Pampa Seca también tuvieron su momento para estar distanciados.
Luego de sacar su tercer disco, Diez años vivos, la banda no aguantó más la tensión del país. “En 2001, en Buenos Aires explotó todo y junto con eso explotaron las propuestas artísticas. Eso hizo que la banda estuviera mucho sin tocar. Eso nos dio oxígeno, tomamos distancia, probamos otras cosas y desarrollamos proyectos personales que hasta el día de hoy continúan”, explicó Casciani.
Cinco años sin música bastaron para decidir volver a juntarse. Y así fue como en 2007, la batería, las guitarras y la voz volvieron a darle magia y vida a cada una de las almas de los por siempre jóvenes Alfajores de la Pampa Seca.
En estos 25 años de trayectoria, otros miembros también formaron parte del grupo. Todos tuvieron una característica en común, tocaban el bajo. Así es como Gerardo Lucero, Ariel Frías y Flavio Barrientos (hermano de Fernando, miembro del dúo Orozco- Barrientos) son parte de la historia de la banda.
20 años... ya es algo! se titula el cuarto CD, que salió a la vida en el 2009, dos años después de volver a juntarse. “Surge de una selección de temas que tenía en archivo nuestro sonidista. Quedó reflejada la música de la banda en distintos lugares, en espacios abiertos, pubs y teatros. Con ese disco hemos vuelto a los escenarios”, destacó el fundador.
El reconocimiento a Los Alfajores de la Pampa Seca se da en el marco de los festejos por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. “Cuando nos enteramos del homenaje, realmente nos dio mucho pudor. No nos vemos como rockeros ni como una figura del rock de Mendoza. Somos gente de barrio, gente normal. Pero es algo muy lindo recibir el cariño y que además quede nuestra imagen pintada en una pared. Son cosas que no se pueden creer. Además, que nos distingan y nos permitan actuar en el marco del Día de la Memoria es un honor enorme, siempre llevamos la bandera del Nunca Más. Estamos muy comprometidos con la causa”, cerró Casciani.
Mañana se presentará para cerrar el festejo el dúo Baglietto-Vitale, con entrada libre y gratuita.


