La gran humildad que caracteriza al ex boxeador Sergio Maravilla Martínez, que hoy incursiona en la actuación, no le permite salir del asombro de estar filmando su primera película. Con la particularidad que la cinta se está rodando en Mendoza, puntualmente en distintas locaciones del secano de Lavalle.
"Para mí es un flash porque recién estoy empezando, es mi primera película, antes cuando era luchador, estuve filmando documentales para HBO; sin embargo esto es diferente, tenés que estar extremadamente concentrado", explicó acerca de su debut ante cámaras.
Maravilla también contó que escribe -poesía y teatro- y le gusta mucho leer. "No sé si se puede decir que soy intelectual, pero estoy muy conectado con esto", sostuvo.
Pistolero, la película que codirigen el actor Juan Palomino y Nicolás Galvagno se está rodando actualmente en el secano lavallino. También contará con la actuación de Lautaro Delgado y María Abadi, además de otros actores, algunos de ellos mendocinos.
Para participar en la película, Maravilla Martínez fue convocado de una forma muy particular.
"Con Nico (Galvagno) vamos al mismo peluquero. Una vez el peluquero me dijo que Nico me quería conocer, como si yo fuera una celebridad. De hecho yo no me siento así. Nos pusimos en contacto, y me ofreció participar en la peli. Me llevó el guión y me preguntó con qué personaje me sentía identificado. Cuando le dije, me aseguró que era el mismo que había pensado para mí", contó el ex boxeador, hoy devenido en actor.
Pistolero, que trata sobre la historia de bandidos rurales y está ambientada en los años '60, durante el gobierno de Juan Carlos Onganía, se inspiró en la vida de Isodoro Velázquez, uno de los últimos de estos míticos quebrantadores de la ley.
El guión es de Galvagno y Palomino. "Un día nos juntamos y hablamos de hacer una película de bandidos rurales, y él traccionó eso, y a mí se me fueron ocurriendo ciertas cosas. Después, con Nicanor Loretti (Kryptonita), nos sentamos e hicimos como una escaleta, que es la columna vertebral de la historia, y fue saliendo", detalló Galvagno.
En cuanto a por qué eligieron el departamento mendocino de Lavalle para filmar, Galvagno explicó: "Imaginaba los westerns clásicos, pero cuando vine acá fue mágico, fue todo lo que había escrito, parece que lo hubiera escrito para Lavalle".
"Conocimos un lugar espectacular, el cementerio de Laguna del Rosario, donde está el árbol de los suspiros, en el que colgaban a los condenados. Muy mítico", subrayó el director.
Por su parte, el director de Cultura lavallino, Carlos Acosta, aseguró que consideran este proyecto cinematográfico como una oportunidad única para el departamento, en lo cultural y también en lo turístico.
Detrás de cámaras
El popular actor de cine, teatro y televisión lleva varios años soñando este proyecto cinematográfico en el que lo encontrará en el rol de director y no ya como protagonista.

