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Sandra Amaya en el Independencia: "Revivir 'Mensajes de la Tierra' junto a Zequech emociona y da alegría"

La cantautora mendocina presentará el disco grabado en 2005 en la sala mayor de la provincia junto a la agrupación Zequech. Sandra compartió todo lo que despertó revisitar este trabajo para la presentación del sábado

Editado por Gonzalo Ponce
ponce.gonzalo@diariouno.com.ar

Sandra Amaya y Zequech presentarán el disco "Mensajes de la Tierra", grabado en 2005 bajo la dirección del querido Valdo Delgado (fallecido en un accidente en 2008). Será el sábado 25 de abril en el Teatro Independencia (Chile 1184) a las 21. Las entradas están a la venta en EntradaWeb.

Sandra habló con UNO sobre la oportunidad única para escuchar un disco que cuenta con canciones de la autora mendocina y se entrelaza con la mirada contemporánea del proyecto musical Zequech. También confesó sus sensaciones de revisitar un disco del 2005 producido por Delgado, que hoy no está físicamente y de la vigencia que sigue teniendo el mensaje de ese trabajo.

Sandra Amaya

Sandra Amaya.

-Mensajes de la Tierra cumplió 20 años de su grabación original. ¿Qué te pasó por el cuerpo y la mente cuando volviste a escuchar esas canciones para este show en el Independencia?

-Es un trabajo que se hizo con esfuerzo, amor, conciencia y el acompañamiento de un grupo de músicos destacados como Elbi Olalla, Flavio Patiño, Valdo Delgado, Quique Öesch, Mario Matar, Rodolfo Castagnolo. Valdo produjo este material. Y juntos, encontramos un camino de creatividad en donde disfrutamos y crecimos. Cuando Valdo falleció, sentí que se apagaba la música en mí. No volví a escuchar ese disco, hasta hace unos meses, cuando Zequech, una banda mendocina, que crea música de mundo, me propuso revivir ese material. ¡Y fue tremendo! Nos juntamos y escuché otra vez los arreglos sonando como hace 20 años. Por mi cuerpo pasó la nostalgia, el calor, el abrigo, el cariño, la alegría. Por mi mente, pasaron recuerdos hermosos, momentos, abrazos, la fiesta de los logros. Imágenes imborrables.

-El disco fue dirigido por Valdo Delgado. ¿Cómo se siente hoy, a la distancia, revisitar esos arreglos sin su presencia física pero con su legado tan vivo en la música mendocina?

-Ha pasado mucho tiempo. Revivir los arreglos que Valdo hizo para este material, despertó muchas sensaciones hermosas. Valdo contagiaba su pasión creativa, por eso los músicos lo escuchaban y muchos siguen ese camino de búsqueda. Él describía paisajes, emociones, ideas, con la música. Escuchar sus arreglos y revivirlos junto a una banda como Zequech, me emociona y me da mucha alegría. Y más alegría aún, ofrecer este trabajo al público.

-¿Qué mensaje de aquella tierra de 2005 sigue siendo urgente hoy en 2026?

Aunque quisiera decir lo contrario, casi todos los mensajes de aquel momento, siguen vigentes. En el repertorio toco temas como el de la mujer, los niños, la injusticia, la memoria. Afortunadamente el amor es un camino de crecimiento, y también está presente en mis canciones.

-¿Cómo ha sido este cruce con Zequech, una agrupación con músicos jóvenes que traen otras texturas y dinámicas al repertorio? ¿Modificó de alguna manera tu forma de cantar estos temas?

-Mi cruce con Zequech no ha modificado para nada mi esencia en cuanto a la interpretación. Sí lo ha hecho con mis emociones, porque despertó en mí muchas sensaciones de aquellas épocas. ¡La banda es excelente! La mayoría de los temas han sido respetados en su estructura. En otros, se han tomado la libertad de recrear con muy buen gusto. ¡Los admiro!

-La puesta en escena es multidisciplinaria: hay danza, proyecciones y fotografía. ¿Es una forma de ofrecerle al espectador un ritual sensorial más que un show tradicional?

Así es. Me encantó lo del ritual sensorial. La idea es ofrecer calidez, magia, creatividad. Queremos que esta obra se recuerde con cariño. Queremos que nuestro público sienta la música que vamos a compartir, a través de las canciones, sus arreglos, la danza , la imagen, el color, el movimiento, las formas.

-Has compartido escenario con figuras como Mercedes Sosa o León Gieco, pero también con la movida electrónica de La Yegros o Tonolec. ¿Te sentís una especie de "puente" entre el folclore más raíz y la vanguardia actual?

-Siempre he sentido que la vida, la gente, las situaciones, me han puesto en el lugar de puente. Puente entre el pasado y el presente, entre lo urbano y lo rural, entre el música y el silencio. Y así... siento que es una forma de estar "al servicio de". Las experiencias que me me ha dado la música, son muchas, pero la más contundente, es la de traer al presente, la espiritualidad de los ancestros para que no se duerma la de quienes transitamos el planeta, hoy. Agradezco a cada músico con el que pude y puedo seguir creando y disfrutando de ser puente entre la raíz y la vanguardia.

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