Espectaculos Martes, 14 de agosto de 2018

Qué dijo Matt Groening sobre su serie de Netflix

(Des)encanto. El creador de Los Simpson y Futurama recrea un reino con criaturas fantásticas ambientado en la Edad Media. Se estrenará el próximo viernes.

"Es una serie sobre la vida y la muerte, sobre el amor y el sexo, y sobre cómo seguir riéndose en un mundo repleto de sufrimiento y de idiotas, a pesar de lo que te digan ancianos, magos y otros tontos". Así se refirió Matt Groening a (Des)encanto, la serie animada del mismo creador de Los Simpsons y Futurama que Netflix estrenará el viernes próximo.

Ambientada en la Edad Media en el reino de Dreamland, a lo largo de diez capítulos (Des)encanto contará la historia de la princesa Bean, que no tendrá nada de las princesas tradicionales de cuentos de hadas. El deber llama, pero Bean sólo oye el llamado de la bebida. Entre tragos, la princesa rebelde enfurece a su malhumorado padre y siembra el caos con la compañía de Luci, su demonio personal, y Elfo, su duende amigo.

Se trata de la tercera serie de Groening, el autor de la ya legendaria serie sobre la familia amarilla y de Futurama. Los Simpson comenzó sus emisiones en 1989 y recrea una sátira de la sociedad estadounidense a través de las vivencias de la familia Simpson. Futurama tuvo cuatro temporadas y sigue las aventuras de un repartidor de pizza que en 1999 tropieza accidentalmente y cae por casualidad en una cápsula criogénica y despierta mil años después.

Ahora, mientras Los Simpson continúa siendo un referente de la animación en la pantalla chica para dos generaciones, Groening se prepara para el estreno de una apuesta con la cual deslizó que se siente muy a gusto: "Esta es mi sugerencia para Hollywood: podés decir 'es como Los Simpson mezclado con lo que sea' o 'es lo que sea mezclado con Juego de Tronos', y lo van a aceptar", dijo sobre (Des)encanto.

Sin embargo, a pesar de su experiencia, Groening reconoció que fue un auténtico desafío encarar el proyecto de (Des)encanto. El nuevo envío será el primer programa que el artista crea para un servicio de streaming y también el primero en el que debió desarrollar una historia única presentada en episodios.

"Llevo 30 años haciendo animación semanal, secuencial y pensada para un horario específico", dijo. "Al tener de repente todos estos episodios que son lanzados al mismo tiempo se vuelve necesario contar una gran historia. Eso ha sido muy divertido. Y también muy tortuoso", reconoció a medios de Estados Unidos.

Groening desarrolló la idea durante más de ocho años en un cuaderno en el que iba escribiendo ideas para (Des)encanto, como árboles genealógicos de familias de la realeza inventadas, listas de películas en las cuales inspirarse, entre ellas La princesa prometida, de Rob Reiner, y Jabberwocky, una historia fantástica rodada por Terry Gillian en 1977. También dibujó algunos bosquejos de Elfo, una criatura del mismo nombre, todos con su impronta. "Todos los personajes que dibujo están basados en algo que dibujé cuando estaba en la escuela primaria", dijo.

A partir de estas inspiraciones construyó la nueva serie que se verá por Netflix. Cada capítulo tiene una historia completa, pero Groening destacó que "cada suceso se vincula con cosas que después salen otra vez a la luz. Desde el principio hay momentos, pistas o detalles escondidos que incluimos para aquellos a los que les gusta fijarse en eso", indicó.

Groening tuvo ayuda de antiguos colegas para construir y poblar el reino de Dreamland, como Josh Weinstein, productor ejecutivo de (Des)encanto y que antes cumplía un papel similar en Los Simpson y también produjo Futurama. En total hay alrededor de doce guionistas y la mitad son veteranos de esos programas de Groening o de otras series animadas.

Público fiel

Pero más allá de la trama, Groening siempre tuvo claro que el desarrollo de los personajes en fundamental para el éxito de las series y el involucramiento emotivo del espectador con ellos.

El autor dijo que esa fórmula le funcionó para Futurama, ambientada en el siglo XXXI con robots, aliens y seres extravagantes. "Hay que ir más allá de los chistes sobre la fantasía para que haya emociones reales", dijo.

Ese involucramiento emocional con los personajes es algo que queda en evidencia con la fidelidad del público con Los Simpson, a pesar de que también se lo criticó porque después de tres décadas ya no es tan incisivo ni tan innovador. También fue criticado por la forma en que son mostrados algunos personajes como Apu, el dueño indio-estadounidense del Kwik-E-Mart, y que varios fanáticos del programa denuncian que promueve estereotipos racistas.

Groening dijo que cree que ese tema fue exagerado: "La gente en la actualidad se siente tan abatida e impotente que pelea batallas que no lo son", afirmó.

En relación a los fans que sostienen que Los Simpson ya no tiene el mismo encanto, reconoció que "no es lo mismo que era en sus momentos de popularidad de locura, pero todavía me hace reír y me sorprende".

Groening afirmó que su interés en crear el nuevo programa y de transmitirlo en una plataforma de streaming surgió de un deseo de hacer cosas nuevas. "Quería ver qué tal sería dirigirme hacia otro lugar", indicó.

Mantenerse ocupado es su pasión. Tanto es así que Weinstein afirmo: "Si yo hubiera creado Los Simpson como Futurama, con eso solamente me habría retirado. Pero a él le encanta trabajar. Quiere que lo juzguen por lo que hace ahora y quiere seguir construyendo historias".

En ese sentido, Groening ya tiene ocupado su tiempo con el desarrollo de la segunda temporada de diez capítulos de (Des)encanto y que Netflix probablemente lanzará el próximo año, además de continuar con Los Simpson.