Fernando Toledofgtoledo@diariouno.net.ar
Pese a las diferencias

ShowMatch es como un torbellino. Por allí todo lo que pasa estremece y confunde, hay una mezcla de proporciones acordes al programa de TV más visto de la Argentina y por ello allí conviven instantes de gran nivel artístico con cuestiones decididamente “bizarras” (en el sentido kitsch de este término alguna vez usado como sinónimo de “heroico”).
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Pero, precisamente, lo que se vio el jueves como parte del “Bailando por un sueño 2011” bien puede entenderse como algo bizarro, en el mejor sentido. Porque fue la actuación del consagrado bailarín clásico Hernán Piquín junto a Noelia Pompa, una bailarina con enanismo, la que deslumbró al jurado y al público, la que sorprendió, por su calidad, a propios y extraños.
En medio de los ensayos para el programa y de los elogios que no deja de recibir por su performance, Hernán Piquín habló con Escenario & Tendencias y contó cómo enfrenta este desafío.
–¿Cómo te sentís en este rol de estrella de baile, pero no de danza clásica, sino de un programa televisivo?–En realidad no me siento como una estrella de baile, si creo que a partir de este momento soy una persona más plena. Para mí el baile debe ser interpretado de la misma manera sin tener en cuenta el escenario.
–¿Cómo ha sido tu relación con Noelia en los ensayos?–La relación es excelente, existe una predisposición increíble. Noelia es un ser adorable.
–¿Cómo fue que te animaste a este doble desafío: bailar para un show tan popular y con una persona con las características de Noelia?–El hecho de que el show sea tan popular me permite difundir y acercar al país completo el arte de bailar. Con respecto a las características de Noelia, para mí no hay diferencias, solo unos centímetros menos.
–¿Creés que tu participación junto a Noelia va a servir para contribuir a la no discriminación de las personas con enanismo? Ya sabemos de tu tarea con la fundación Fundadown...–El jueves quedó claro que todos somos iguales y, como dije en ese momento, cuando uno mira con los ojos del alma, no ve las diferencias...
–¿Qué pensás al ser evaluado esta vez no con los consejos de un profesor o el aplauso del público, sino por un jurado tan variado?–Los cinco jurados del certamen son personas capacitadas para evaluar el desempeño de las distintas parejas y por supuesto se manejaron con el respeto que nos merecemos todos.
–¿Te gustan particularmente los bailes no clásicos (pop, salsa, cha cha cha) o simplemente son un desafío más que te proponés con tu participación?–Amo bailar. Y no importa dónde, sino cómo. Para mí, no hay nada mejor que poder bailar arriba de un escenario, ni nada que lo pague.
–Mientras tanto, y al saber que estás tan ocupado con los ensayos para este programa, ¿cómo sigue tu vida de bailarín clásico?–El bailarín clásico, de a poco, se fue guardando. Hoy nuestro espectáculo Pasión Tango, está basado en la combinación del tango tradicional con el clásico contemporáneo.
–¿Y tu carrera como actor, tras el excelente debut junto a Leonardo Favio, sigue en pie?–Sigue adelante. Estamos preparando cinco películas, las cuales comenzaríamos a grabar en los próximos meses.
–¿Te veremos pronto en Mendoza? Porque hace ya un año que no venís...–En principio, este año, no vamos a pasar por Mendoza y con todo el dolor del alma, a nivel Cultura de la provincia, las cosas no se dieron como para poder estar. Teníamos previsto estar allí el 17 y 18 de junio en el teatro Independencia, pero de repente... En otra oportunidad será.
Un desafío muy interesante
Valentina FusariCoreógrafa y bailarina
La posibilidad de hacer bailar a una pareja en la que uno de los dos es una persona de menor estatura depende del coreógrafo y de su creatividad, pero sin dudas es un desafío súper interesante. Existe, por ejemplo, una compañía inglesa, llamada DV8 Physical Theatre, en la que uno de los integrantes tiene amputadas ambas piernas y que en silla de ruedas: es impresionante todo lo que hace. Siempre llaman la atención estas situaciones en la danza, pero todo va en el coreógrafo y en la emotividad que tenga el bailarín. Piquín, en este sentido, es maravilloso, así que es un partenaire sin dudas excelente para Noelia. Si ponemos esta situación en un ballet clásico es quizá medio ridículo, pero en el contexto de ShowMatch o en determinadas obras contemporáneas, puede ser un elemento atractivo . Una solución para algunos problemas técnicos es hacer bailar al más alto de rodillas o agachado, puede hacer algo dramático y puede funcionar, o algo cómico. Todo depende de lo que quiera hacer el coreógrafo. Pero con Piquín y una bailarina con talento, queda sólo en manos del coreógrafo.