Con un público ávido por reírse, Netflix ofrece entre las películas que son tendencia entre los usuarios dos comedias: Amor. Boda. Azar y la española Lo nunca visto. Pero también entre los espectadores ha ido creciendo otra, en las antípodas de las anteriores: El insulto, película del año 2017 que ahora fortalece su llegada al público a través de la plataforma de streaming.
Amor. Boda. Azar
Esta producción británico-norteamericana se estrenó el 10 de este mes y se convirtió rápidamente en una de las más vistas en nuestro país. Se trata de una comedia romántica, que se centra en Jack (Sam Claflin) y Dina (Olivia Munn), que tras conocerse durante un viaje a Roma, si bien hay chispas entre ambos, el romance no se concreta y recién vuelven a verse tiempo después en la boda de la hermana de Jack, Hayly. Es la oportunidad perfecta para que la pareja vuelva a retomar la historia donde había quedado. Pero lógicamente, no será tan fácil conseguirlo.
La primera parte de la película recuerda mucho a un clásico de la comedia británica, Cuatro bodas y un funeral, porque es una sucesión –a modo de presentación- de personajes bastante extraños y pintorescos, pero el recuerdo rápidamente se desvanece en medio de diálogos absurdos, chistes sobre genitales y subtramas poco originales, como la del invitado que quiere arruinar el casamiento. De allí en más la película se desvanece en un arrastrar de la novia a su hermano por pasillos y habitaciones de la casa italiana donde transcurre la boda, corridas, malos entendidos y diálogos que intentan crear o sostener situaciones supuestamente graciosas.
La película del director Dean Craig, hace agua por casi todos los frentes y extraña de quien fuera el guionista de Muerte en un funeral (2007), es más, muchos de los gags de esta cinta y su atmósfera se le parecen bastante. Pero claro, esa comedia británica fue dirigida entonces por Frank Oz, realizador de amplia experiencia. A Craig en cambio se le nota que no sólo tiene dificultades para plasmar su propio guion, sino también en la dirección de actores, con lo cual la cinta se vuelve aún más caótica y sin rumbo.
Amor. Boda. Azar es un entretenimiento olvidable que ni siquiera conformará demasiado a los fanáticos del género.
Lo nunca visto (A Remarkable Tale)
Esta comedia española se desarrolla en la pequeña aldea de Fuentejuela de Arriba, que se está quedando sin habitantes. La situación preocupa mucho a Teresa (Carmen Machi), que ve en la fortuita llegada de un grupo de africanos la solución para que el pueblo se mantenga en pie. Pero tras décadas de no recibir a nadie, los vecinos no reaccionarán del todo bien con los visitantes, prejuicios raciales de por medio.
Dirigida y escrita por la argentina Marina Seresesky, Lo nunca visto cuenta con un efectivo reparto, encabezado por Machi, que da vida a entrañables personajes, con todo el encanto que les otorga vivir en una aldea pequeña donde todos se conocen.
Con algunos lugares comunes y un tanto despareja en su ritmo narrativo, la película es simpática y entretenida, sin mayores pretensiones.
El insulto
Nominada al Oscar en la categoría de Mejor película en habla no inglesa en 2017 (la que ahora se denomina Mejor Película Internacional), El insulto perdió frente a la cinta chilena Una mujer fantástica, pero asimismo tuvo una buena recepción en diversos festivales, como la Mostra de Venecia, donde uno de los protagonistas se llevó el premio al mejor actor.
El filme muestra un conflicto banal entre dos hombres que desata una escalada de violencia, no sólo para ellos, sino para un entorno cada vez más amplio. Por un lado está Toni Hanna ((Adel Karam), un cristiano libanés, que al estar regando las plantas de su balcón moja accidentalmente a Yasser (Kamel El Basha), refugiado palestino y capataz de las obras de refacción que se están haciendo en el edificio de Toni. Este episodio es el inicio de un fuerte enfrentamiento entre ambos, en donde lo político y religioso los distancia cada día más, sin dejar de lado que los dos tienen las conflictivas y trágicas historias de sus países a sus espaldas.
La película, profundamente humanista, indaga en las heridas que deja la violencia –tanto verbal como física- y el dolor colectivo que estos conflictos han provocado en el Medio Oriente.
Con cierta tendencia a la moraleja y con algunas subtramas innecesarias que buscan profundizar el enfrentamiento entre dos facciones (como el de los abogados de las partes), El insulto indaga sobre situaciones tan humanas como difíciles de desentrañar y resolver. Y lo hace con altura.



