Espectaculos Domingo, 16 de abril de 2017

Nuevas caras, la misma velocidad

Se estrena el octavo episodio de la franquicia a la que se unen, esta vez, Scott Eastwood y Charlize Theron.

Se estrena el octavo episodio de la franquicia "Fast & Furious", Rápidos y Furiosos 8, que para su versión The Fate of the Furious (, traducido, "El destino de los Furiosos"), tiene grandes incorporaciones. En esta octava entrega debutan en el mundo de la velocidad, los coches de "tuning" y el delito Scott Eastwood (hijo de Clint Eastwood) y Charlize Theron.El actor, de 31 años, se une a una saga que vuelve a contar con Dwayne "The Rock" Johnson y Vin Diesel. En la ficción, los protagonistas viajan desde las costas de Cuba a las calles de Nueva York y el personaje de Paul Walker, Brian O'Conner, continúa vivo, aunque fuera de la acción. En la realidad, fue la muerte de Paul lo que llevó a Eastwood a conducir uno de los coches de la película. "Para mí es un auténtico honor ser parte de esta saga porque uno de mis mejores amigos era Paul. Poder formar parte de algo que era tan importante para él es un gran halago para mí".Poco o nada nos revela de su papel, un secreto que huele a gasolina, a coche de época, a clásico de carreras. "Fui el primer sorprendido cuando los productores me ofrecieron el papel. Mi agente me llamó y me dijo que estaban interesados en que yo participara en esta película porque tenían un personaje nuevo que estaba hecho para mí. No voy a negarte que me emocioné. Paul era uno de mis amigos más cercanos y, como le ocurrió al equipo de la película, me sentía perdido sin él. Este papel, me ha dado la oportunidad de hacer honor a su amistad", explica el actor.Con ganas de demostrar que es mucho más que el hijo de Clint, Scott confirma su estatus de sex symbol con su tableta de abdominales y sus provocadores ojos azules. "De mi padre he heredado su amor por las tradiciones, por los detalles, él nos ha educado en la vieja escuela. Soy de los que usa poco el teléfono, nunca me verás enviando un mensaje en una cena", asegura.Junto a él se estrena Charlize Theron. La ganadora del Oscar por "Monster" se mete en la piel de Cipher, una astuta y despiadada ciberterrorista que sacará a la luz el lado más salvaje y violento de Dominic Toretto (Vin Diesel), que en esta octava entrega traicionará a "la familia", uno de los valores fundamentales de todo el universo de la franquicia.Paul Walker en la memoria"Si por mí fuera siempre habría un homenaje a Paul Walker en cada película", dijo el siempre afable Vin Diesel en su visita promocional a Madrid.

Desde la muerte del actor californiano en 2013, en un fatal accidente, todas las sagas de "Fast & Furious" tienen un cierto aire de homenaje, aunque esta es la segunda sin él concretamente (de hecho, Rápidos y Furiosos 7 estaba en pleno rodaje, en un 80 por ciento, y debió cambiarse absolutamente todo el guión). "Él siempre va a estar presente", reconoció el potagonista, quien ha asegurado en más de una ocasión que la pérdida de su compañero fue como la de "un hermano".Aunque el actor tiene firmado dos participaciones más (la primera para 2019 y la próxima, no se sabe todavía si la última, para 2021) se mantiene firme en su idea de que la franquicia siga con el espíritu original. "No necesito hacer más películas, si lo hago tienen que ser algo de calidad, y parte de esa calidad consiste en no perder nunca esa hermandad que hemos construido", defiende. Y es que esa "familia" de la que los actores se muestran orgullosos es uno de los factores, dicen, que han hecho que el público acudiera en manada a ver la anterior cinta, que recaudó en todo el planeta más de mil quinientos millones de dólares. Una familia que no ha dejado de crecer "gracias al trabajo que hizo Paul Walker", en palabras de Diesel, y que ha hecho que actores como Dwayne Johnson, Jason Statham y ahora Charlize Theron y Scott Eastwood no hayan perdido la oportunidad de ser "adoptados".

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