Por Selva Florencia Manzuruno_mendoza@diariouno.net.ar
El humorista y senador nacional por la UCR presentará este sábado un show con invitados en el Salón de los Olivos del Arena Maipú. Presenta Migo Club.
Nito Artaza ironizó: “Después de pelearme con Pichetto, hago un show”
Hablar con Nito Artaza por estos días no es tarea sencilla. El humorista y senador nacional de la UCR reparte su tiempo entre reuniones, sesiones y viajes a su provincia natal, Corrientes. Pero este fin de semana, el viaje lo hará a Mendoza, donde ofrecerá una función de El show de Nito Artaza. Eso será este sábado, en el Salón Los Olivos, del Arena Maipú.
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El espectáculo, dice él, es un recreo de su tarea como político, que la semana pasada lo tuvo en el centro del debate por la ley que presentó y que busca establecer un mecanismo nacional contra la tortura en instituciones de encierro. La norma fue aprobada en la Cámara Alta y volvió para su tratamiento a la Cámara de Diputados.
Pero en la charla que mantuvo Escenario & tendencias con él, se nota cuánta tensión libera el humorista al hacer chistes. Es casi imposible que conteste a una pregunta sin hacer una broma y largar una carcajada detrás.
Entonces, entre una reunión y otra, logramos dar con Nito, quien nos devolvió el llamado y ofreció algunas reflexiones sobre su vida, esa en la que a veces habla desde una banca en el Congreso y otras, desde un escenario.
–¿Qué puede esperar el público del show que hará hoy?–Un poco de todo. Hay imitaciones, monólogos políticos de actualidad, participación del público y baile. Es un show completo, pero la verdad es que es un extracto de lo que uno hace en teatro. Lo hago habitualmente cuando me queda un poco de tiempo, sobre todo más cerca del verano, cuando se produce el receso en el Senado.
–¿Cómo se hace humor político siendo político?–Primero me cargo a mí mismo. Siempre recuerdo que antes pedía que se vayan todos y ahora pido que no me dejen afuera (risas). Después, cargo al radicalismo y también al Gobierno. Pero el destino me llevó a esto: me pasé 20 años imitando a (Carlos) Menem y ahora lo tengo sentado al lado. Es un poco insólita mi vida, pero tengo mi vocación política intacta, siempre.
–Y, ¿le han pasado factura alguna vez por una imitación que hiciera?–No. En el Senado los chistes los cuenta (Luis) Juez. Claro que, en el ámbito del teatro puedo contar chistes y ejercer mi profesión, pero en el Senado no hice un chiste en tres años.
–Pero en toda su carrera, ¿nadie nunca se enojó por un chiste que hizo?–No, enojarse no. Menem siempre me dice que le debo regalías, pero ya es un amigo Carlos. Uno para la imitación tiene que tener pasión, uno trata de alejarse del ser humano y hace una metáfora del personaje.
–¿Cuánto tiempo de su vida es político y cuánto tiempo, humorista?–El 80% de mi vida es la política, tengo actividades en todo momento acá (por Buenos Aires) y en mi provincia (Corrientes). Cuando me queda un tiempo, después de pelearme con (Miguel Ángel) Pichetto y Aníbal Fernández, hago un show. Es como meterme dos horas en un spa. Esta semana debatimos una ley de mi autoría sobre la prevención de la tortura y fue una situación de mucha tensión.
–Ahora en el verano volverá a hacer comedia…–Así es. Voy a hacerla en mi propio teatro, en el Enrique Carreras. Es una comedia policial, de Alfonso Paso, y voy a hacerla junto a Darío Lopilato, que es un pibe que anda muy bien en la comedia. También estarán Adriana Salgueiro y Andrea Estévez. La dirección es de Germán Kraus.
–¿Había trabajado antes con Germán Kraus?–No, nunca habíamos trabajado juntos, pero me dejo dirigir por él porque sabe mucho sobre el género. Además, es un cuestión que no es fácil, porque sino uno se equivoca se descubre quién es el asesino. Es más, el eslogan es (cambia la voz y la pone grave): “usted puede ser un asesino”.
“El único loco que mezcla soy yo”–¿Quiénes le gustan de los imitadores actuales?
–Bueno, Martín Bossi tuvo un lugar en mi espectáculo y es uno de los mejores. Yo siempre digo que él se toma esto muy en serio, porque se pasa horas mirando videos y material de los personajes. Además, canta y actúa. Es lo más fuerte que ha salido de esta última camada. Siempre le metí en la cabeza la idea de que tenía que autoproducirse, no estar tanto dentro de otros shows. Otra que es muy buena es Fátima Florez, es una chica que hace tiempo que viene trabajando y lo que hizo con la presidenta es un acierto. Desde todo punto de vista: la voz y la actuación.–La imitación de Cristina Fernández de Kirchner es un trabajo que le ofrecieron a Martín Bossi, pero él dijo que en un programa político, como Periodismo para todos, no quería hacerlo…–Es respetable que cada uno haga lo que quiere y si no quiere hacer algo tan político, está bien. El único loco que mezcla las cosas soy yo (risas). Pero en la actualidad todos los programas de televisión, de política y otros, tratan de poner humor. Y, generalmente, con el humor se puede decir mucho más que con la seriedad, lo que pasa es que cuando la ironía es muy fuerte, se pierde el humor. Me parece muy bien que haya un poco de humor en un programa político, le tenían que buscar una vuelta porque sino la gente se aburre. Además, como hay un vacío intelectual sobre la política, se ha perdido la discusión. La gente ya no sabe de qué hablamos los políticos.
–¿Habrá más espectáculos junto a Miguel Ángel Cherutti?–Sí. Tenemos una relación excelente. El miércoles estuvimos cenando juntos y seguramente llegaremos a viejos haciendo espectáculos. Haciendo shows de vez en cuando, no siempre, pero cada tanto. Estamos pensando en hacer una comedia el año que viene en Mar del Plata. Ya la están escribiendo y va a estar basada en la película El cómico de la familia, con Billy Crystal. Todos los años vamos a pescar juntos, este año no pudimos porque no me daban los tiempos con la política y el amor, que también me tiene ocupado.
–Hablando de eso, ¿pueden sonar las campanas en su relación con Silvina Scheffler?–Suenan siempre, no hace falta pasar por un altar (risas).
–Pero, ¿descarta casarse en el futuro?–No. Nunca hay que decir nunca. Lo importante es estar bien con tu pareja y con Silvina estamos muy bien. Además, por algo vamos a reformar el Código Civil en Argentina (risas). Es muy rígido el matrimonio.
Y antes de colgar, Nito se despide con un chiste alusivo: “Dicen que hay matrimonios que terminan muy bien y otros que duran toda la vida”. De esa forma, el correntino reafirma que el humor atraviesa toda su vida, arriba y debajo del escenario. Dentro y fuera del Congreso.