Uno de los grupos de humor más famosos del país es, sin dudas, Midachi. Este trío integrado por Miguel Del Sel, Dady Brieva y El Chino Volpato, festeja los 35 años en el humor y la diversión. Mendoza será testigo de este festejo este sábado, a las 21.30 y 23.30, en el teatro Plaza de Godoy Cruz.
Midachi propone un paseo por una galería de personajes desopilantes y figuras del espectáculo nacional e internacional incluyendo a sus personajes de siempre como la Tota, Pochola, Chino Sensación, Chiribin, Mercedes, Drácula, además de Marco Antonio Solís, Carlos Vives, Los Palmeras, entre muchos otros, un show para no parar de reír.
Diario UNO habló en exclusiva con Miguel Del Sel,quien contó cómo es afrontar el humor en los tiempos actuales y cómo ha sido la evolución del trío.
-¿Cómo es afrontar una gira por los 35 años?
-Un grupo perdura tanto tiempo porque se ha hecho querer. Me parece que a todos les pasa: cantantes, futbolistas o cualquier persona que se hizo querer. Nosotros hemos sido constantes en intentar trabajar lo mejor posible. Hacerlos reír hace que entremos un poco más adentro de ellos. Mucha gente nos dice “parece que somos parientes” porque al hacerlo reír e ingresar en sus casas pasa eso. En todos lados nos reciben bien.
-¿Se vive de otra manera que a una gira de años antes?
-Volver a Mendoza en esta etapa es lindo porque estamos disfrutando de los lugares. Ya no hacemos dos funciones por noche porque nuestro cuerpo no se la aguanta tanto y porque nos gusta disfrutar. Entonces, esto es un regalo que nos damos y aprovechamos para ir a comer a algún lugar lindo, pasear por la Ciudad y comprar recuerdos.
-En estos años han seguido vigentes...
-Hemos tenido suerte porque quizás no ha habido una gran renovación en el humor. No hubo ninguna explosión de humoristas. En algún momento todo volverá atrás. Hoy prendés la tele y todos se hacen los graciosos, desde el noticiero hasta los chismosos. Todos tienen su cuota de humor, pero no es un programa de humor. Todos han entendido que el humor también ayuda. Los programas de entretenimientos tratan de hacerlos divertidos.
-¿Qué programa de humor te gusta?
-No hay programas que se dediquen al humor, lamentablemente. Programas de sketch y situaciones que salen de lo cotidiano no hay. Intentan hacer humor con nada. Hace falta el otro humor, del que la familia se siente a reírse en su casa.
-Hay más humor en el teatro que en la televisión...
-El humorista necesita hacer humor y hacerlo en televisión es difícil porque te destruye todos los personajes. Porque en poco tiempo y todos los días tenés que explotar todo. Después querés hacer teatro y no va nadie porque te ven en la tele todos los días. Para los que hacemos humor, la televisión no es muy amiga porque al querer hacer los personajes en el teatro la gente ya los conoce.
-¿Cambió la forma de hacer humor?
-Es igual hacer humor antes que ahora. La formación profesional te lleva a seguir enriqueciendo los personajes. Hemos tenido la suerte que esos personajes se hayan metido en la gente. Si todos los días hago a La Tota no causaría tanta gracia que cuando la gente nada más la ve en el teatro. Una persona pisa una cáscara de banana, se cae y la gente, además de ayudarla, se va a reír. Sigue siendo el mismo humor.
-¿Con las nuevas tendencias de pensamiento no cambió el humor?
-Nosotros nos hacemos bullying entre los personajes que hacemos, así que en nosotros no ha cambiado el humor. Este cariño y respeto de la gente que sabe que pertenecemos a otra época. Los errores que se pueden cometer son por la edad que se tiene. Una realidad fue mi infancia y otra es la infancia actual. Jugar a los trompos y ahora con la computadora. Los tiempos cambian. Ante algún error que pueda pasar es entendible para la época que nos tocó crecer.
-¿Qué receta tienen cuando plantean un show?
-Jugamos mucho con la improvisación y después nos damos toda la libertad para hacernos reír, engañarnos y hacer un show muy agradable y de compinches. Nos tomamos un momento para hablar del lugar que visitamos y eso a la gente le gusta. Eso lo aprendimos con el tiempo de nombrar lugares y personajes que la gente conoce.
-¿Se nota la crisis del país en el teatro?
-Se ha notado la falta de personas que van al teatro o que comen en los restoranes. La gente tiene que bajar las prioridades y entre esas está el teatro. Hemos pasado, en 35 años, muchas crisis, épocas buenas, moderadas y épocas malas. Hoy estamos pasando un momento difícil que creo que a futuro se va a acomodar. Todo volverá a la normalidad y el teatro será un lugar de cobijo.

