Megan exageró con el botox

A siete meses de haber dado a luz, Megan Fox no sólo recuperó su figura en tiempo récord, sino que también lució un rostro totalmente diferente, producto de los múltiples retoques que se hizo lo largo de los años. Sus pómulos están notoriamente más definidos que cuando comenzó su carrera, su cara más estirada y sus líneas de expresión son casi inexistentes.

La actriz y madre de dos hijos apareció en un evento de la marca de belleza Avon, con el objetivo de concientizar sobre la violencia de género, y sorprendió con su nueva cara. Pese a que sigue siendo una de las mujeres más sexies del mundo, la morocha abusó de los tratamientos estéticos y el botox. Aunque ella varias veces negó usar este producto, las fotos hablan por sí solas.

“Mis labios, son totalmente míos”, había señalado la actriz que, sin embargo, no se declara contra las intervenciones quirúrgicas. “Yo le recomendaría a alguien que quiere hacerlo que vaya a terapia primero y distinguir de dónde viene ese deseo. A veces no tiene que ver con tus dientes o tu nariz, y la cirugía no va a terminar con tus inseguridades. Si después de eso querés hacerlo, ¡entonces hacelo!”, aconsejó Fox en una entrevista.

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La bella Megan Fox, sin retoques.
La bella Megan Fox, sin retoques.
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Así está ahora Megan Fox, después del botox
Así está ahora Megan Fox, después del botox