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La serie de unitarios creada por el mendocino Miguel Grau-Bassas acaba de filmar su tercer capítulo con Marco Antonio Caponi y Juan Gil Navarro
La Ranchera aprieta el acelerador
Nada de 4x4 con aire acondicionado para recorrer rutas ideales y contar historias con final feliz. Lo que Miguel Grau-Bassas soñó fue una ficción a bordo de una típica chata de los años ’70, que revelara la idiosincrasia de cada pueblo argentino. Meterse, adentrarse en el camino, en la búsqueda de vidas cotidianas que pintasen mejor el paisaje natural y humano de nuestro país.La idea viene girando desde hace por lo menos un par de años en la cabeza del actor, guionista y productor nacido en Rivadavia. La aventura debía empezar en su Mendoza natal y gracias a la insistencia para concretarla es que hace un año comenzó tímidamente el rodaje de su serie de unitarios Ranchera, que nació pensada para la web pero también llegará a la televisión.
La cosa va tomando forma, y en coproducción con El Siete (canal de aire local), la Ford Ranchero aprieta el acelerador.“Elegí esa camioneta porque es un vehículo añorado del pasado, un clásico de nuestras rutas”, explica Grau- Bassas sobre esta ficción que toma elementos del formato road movie para ofrecer capítulos independientes con toques de comedia.El primero de los 12 pautados se rodó hace un año en San Rafael. Para cada capítulo, Grau-Bassas elige un director y juntos conforman el elenco. Ranchera también llegó a la provincia de Tucumán y ahora acaba de finalizar el rodaje de su tercera entrega en La Paz, bajo la dirección de Diego Corsini (Solos en la ciudad).Como el propósito de su creador es que los roles protagónicos recaigan en figuras de trayectoria junto con actores de cada lugar con poca experiencia frente a cámaras, el elenco de este episodio paceño está encabezado por Marco Antonio Caponi (mendocino de pura cepa con fama nacional) y Juan Gil Navarro.Completan el elenco actores de La Paz. Y, por ejemplo, para el capítulo debut (de título tentativo La herencia) tuvo un papel destacado Claudio Martínez, quien encarnó a Pedro, uno de los herederos de una finca a la venta que desata una historia de enredos. Martínez –también director de Cultura de Guaymallén– actuó junto con el reconocido actor porteño Mario Alarcón y al propio Grau-Bassas.“El hilo conductor en Ranchera es la camioneta”, explica Grau-Bassas y confiesa: “Mi sueño es filmar en todo el país”. Mientras, el próximo rodaje se concretará en Buenos Aires.Sin fecha de estreno todavía, y embarcado en la tarea de darle marcha al proyecto, el actor y productor local anuncia que su serie de unitarios llegará primero a la pantalla de El Siete y luego se verá en internet.Bajo el calor intenso del martes, miércoles y jueves pasado siguió su ruta Ranchera en el paraje de Desaguadero, en La Paz. Ahí fue donde se desarrolló la historia de un porteño (Gil Navarro) que llega al pueblo a bordo de su Ford Ranchero para encontrar un comprador ingenuo y cotizarla como una reliquia pese a que el vehículo esté resentido con el paso de los años.Sin embargo, la chata sufre un desperfecto técnico y el foráneo cae en manos de un malhumorado mecánico (Caponi), quien no le hará fácil su embustero propósito.Voces del director y los protagonistas Pese a las inclemencias climáticas, mal que les pese a los protagonistas, finalmente el agobiante calor de la semana aportó mucho al rodaje para contar una historia tan grotesca y absurda como la mismísima realidad.“Este porteño que viene a estafar, aprovechándose de la supuesta inocencia pueblerina, sudará la gota gorda, literalmente hablando”, dice Diego Corsini, el director invitado a filmar el tercer capítulo de Ranchera, la serie de unitarios mendocina creada por Miguel Grau-Bassas. Y así fue.“Cuando me fui nunca imaginé volver para filmar acá. Fue una experiencia maravillosamente rara, porque hacía casi 40 grados de calor y porque no estamos haciendo un programa de televisión ni cine, es un formato de miniserie sin serlo, donde la dinámica de la historia es fundamental para hacer atractivo el producto”, sostiene Marco Antonio Caponi, quien conocía a Corsini ya que el año pasado formó parte del rodaje de la próxima película del director, Pasaje de vida. Y con Juan Gil Navarro se volverán a encontrar el próximo mes en el set de filmación de La leona, novela con Pablo Echarri y Nancy Duplaá en los roles protagónicos que llegará en agosto o setiembre a la pantalla de Telefe.“Fueron tres días intensos y muy sofocantes, parecía un capítulo de Breaking Bad en Desaguadero”, agrega simpático Gil Navarro, y no puede ocultar su felicidad por formar parte de este tipo de proyectos de ficción.“Tengo una visión muy crítica respecto a la centralización en Buenos Aires. Hay que pensar en términos federales seriamente. Hay muestras sobradas de que la creatividad hoy está pasando por otras provincias y no por Buenos Aires”, considera.


