María Antonieta de las Nieves adquirió una fama abrumadora como la Chilindrina, un personaje al que ha dado vida por cuatro décadas. Pero en algún momento de su carrera la actriz consideró dejar de encarnar a la emblemática amiga pecosa del Chavo del Ocho para ser una estrella de telenovelas.“En un momento lo pensé, te hablo de hace unos 20 años”, confiesa De las Nieves en esta entrevista motivada por su libro de memorias Había una vez una niña en una vecindad.
De las Nieves tenía unos 40 años cuando le expresó este deseo a la actriz de telenovelas Blanca Sánchez. “Todavía estoy joven, no seré la dama joven de las telenovelas pero sí la primera actriz. Creo que puede hacerlo, la gente me conoce como tal”, le habría dicho.Pero Sánchez la hizo desistir de la idea haciéndole ver las ventajas de dar vida a una niña por tantos años.
“María Antonieta, estás mal. ¿Sabes que el 80 o 90 por ciento de las actrices quisieran ser la Chilindrina? Quisieran tener un personaje tan maravilloso con el que te puedes ir a todo el mundo y todo el mundo te reconoce, puedes trabajar donde quieras”, le expresó, según recuerda De las Nieves, quien ya tiene 64 años.“Le dije: ‘Tienes razón Blanquita, jamás se me vuelve a ocurrir’. Luego de eso, Dios me premió con tres telenovelas”, refirió sobre su participación en melodramas como Sueños y caramelos y Dame chocolate.En Había una vez una niña en una vecindad, publicado por Planeta, De las Nieves relata su vida desde sus orígenes en el popular barrio mexicana de la Lagunilla, hasta su paso por el doblaje, su participación en El Chavo del Ocho y su culminación como la Chilindrina. También incluye episodios de su vida personal, así como las diferencias legales que tuvo con el creador de El Chavo, Roberto Gómez Bolaños, más conocido como Chespirito, por los derechos de su personaje.“Este libro no iba a ser publicado, lo pensé como escribir mis memorias para mis hijos”, explica la actriz. “Jamás pensé poder abrirme tanto con el público. Hablar de tantas cosas que nunca había querido y que una mujer no habla. Ha sido bonito, es una catarsis que tuve y valió la pena. Me siento tranquila conmigo, tranquila con Dios y con los medios”, agrega.Tras haber adquirido los derechos de la Chilindrina, la actriz no tuvo un acercamiento con Gómez Bolaños, quien falleció el pasado 28 de noviembre. Sin embargo, dice que nunca necesitó estar permanentemente cerca pues entre ellos había una conexión más profunda. La actriz recuerda su último encuentro con el Chavo, que culminó en un abrazo.“No necesité el acercamiento con él porque mentalmente lo tenía. Para mí, él está conmigo”, indica al tiempo que detalla que llegó a soñar con el comediante y el elenco de El Chavo a partir de que se distanciaron.

