Selva Florencia [email protected]
Tras un largo recorrido por festivales internacionales en los que cosechó aplausos, generó debates y recibió críticas y elogios, Eva no duerme, escrita y dirigida por el mendocino Pablo Agüero, llega mañana a los cines comerciales de todo el país. Antes se exhibió en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, donde algunos críticos la catalogaron como una cinta “roquera y peronista”, capaz de sorprender a la audiencia, dando a conocer el sórdido periplo que atravesó el cadáver de Eva Duarte de Perón.La competencia termina este sábado próximo y recién entonces se sabrá si la producción logra alzarse con el Astor de Oro a mejor cinta internacional.
Antes tendrá su prueba de fuego con el público nacional y local, que podrá verla desde mañana en la pantalla grande.La historia se inicia en 1952 con la muerte de Eva Perón y el derrotero que siguió el cadáver más disputado de la historia argentina. Tras ser embalsamado, el cuerpo desaparece durante 25 años luego de que las Fuerzas Armadas toman el poder en el país.Ese cuarto de siglo que el cadáver pasa en una nebulosa de olvido es abordado por el realizador de 38 años Pablo Agüero, a través del relato de tres momentos centrales de la historia. El filme se vale de la actuación pero también incluye material de archivo. Ambos recursos se ponen a disposición de una estética elevada que por momentos supera al relato.En esa sucesión de hechos entra en escena un personaje central: el médico español Pedro Ara, un anatomista experto que la embalsama sin quitarle la piel, dejándola como si apenas durmiera.En el filme, ese personaje lo interpreta nada menos que Imanol Arias, con quien Escenario pudo dialogar por teléfono mientras estaba en su casa en Madrid. En la capital española es donde pasa la mayor parte de su año interpretando a Antonio en la novela Cuéntame cómo pasó, que ya va por su temporada número 14.Completan el elenco Gael García Bernal, como el comandante Emilio Massera; Daniel Fanego, como Pedro Aramburu, y Sabrina Machi como Eva, además de la colaboración especial de Miguel Ángel Solá y el francés Denis Lavant.A pesar de estar dialogando desde diferentes continentes, durante la conversación queda claro que el actor español de 59 años siente a la Argentina como su segundo hogar y que participar en esta película fue un bienvenido desafío para su carrera.–¿Cómo llegó este papel a usted y por qué aceptó decirle que sí a un director tan joven y a una historia tan compleja? –Me llegó la propuesta vía los coproductores españoles, Tornasol Films, pero era algo muy escueto. No conocía tanto a Pablo (Agüero), aunque había oído hablar de Salamandra, pero no la había visto. Apenas la vi, me decidí. Entendí que se trataba de un proyecto muy interesante, con poco presupuesto, en el que había que trabajar muy fino y confiar en Pablo. El personaje me fascinó porque hace años que vengo haciendo el mismo personaje en televisión, por lo que no he tenido mucho tiempo a hacer cine. Por esto estaba muy predispuesto a aceptar. Luego conocí a Pablo por Skype y no lo vi hasta que llegué a Buenos Aires a rodar. Me pareció un reto realmente. Me gusta esta profesión por eso, porque disfruto de embarcarme en aventuras. Incluso tuve que pedirles a los directores de la novela en la que trabajo que me exoneraran una semana para viajar a Buenos Aires.–¿Cómo se preparó para interpretar al doctor Pedro Ara? –Tuve suerte porque el guión me llegó dos meses antes. Es decir que tuve tiempo de leer el libro que publicó Ara, que se llama El caso de Eva Perón, aunque tuve que mandar a pedir un ejemplar a la Argentina porque en España no lo encontraba. Eso me dio, además, tiempo de revisar Santa Evita, de Tomás Eloy Martínez, para poder tener las dos visiones. La propia de Pedro Ara como clínico, porque se pasó un año y medio trabajando con el cadáver, y la visión argentina de Eloy Martínez. Tuve tiempo de verdad de descubrir el personaje, de saber de dónde venía, de poder entender la meticulosidad con la que trabajó. La premisa fue: mucho tiempo para preparar el personaje y poco tiempo para filmar.–Siendo así, ¿cómo fue la experiencia de exhibirla en San Sebastián, lugar al que usted le tiene mucho aprecio, y qué le pareció la película terminada? –Tengo mucha relación con el Festival de San Sebastián, mi familia es de allí, pero la diferencia la marcó ir a presentar una película y encima participar en la Competencia Oficial. Eso es una experiencia maravillosa. Lo vivimos muy bien. Traté de ayudar a Pablo en todo lo que pude y en cuanto a su racconto del filme. Es una película que llama la atención, que interesa y que artísticamente es muy elevada. Es una cinta que no entra en el conflicto político del peronismo sino que aborda apenas una etapa y tiene un valor estético por encima del razonamiento o la polémica. Esto le da un toque muy peculiar a la maldición que acompañó a esta mujer después de muerta. La de San Sebastián fue una experiencia muy agradable. Se proyectó en una sala muy grande, la gente la disfrutó y la cinta combatió, es decir que estuvo cerca de ganar. Eso ya de por sí es muy bueno.–También pasó por el festival de Roma y ahora llega finalmente a su país de origen, Argentina... –Tuvo un paso muy, pero muy bueno por Roma. Supongo que porque Italia tuvo algo que ver en toda esta historia. Nada más quedaba que la película diera este salto que va a dar ahora hasta Argentina, que es su sitio natural. Espero que a la película le vaya muy bien en Mar del Plata y que a su paisano, Pablo, también le vaya muy bien, porque se lo merece.–La experiencia de volver a rodar en Argentina, ¿le recordó su trabajo en clásicos como “Camila” y “Tango feroz”? –Argentina es un país que visito mucho por trabajo y en lo personal. He tenido la ocasión de trabajar en más de una oportunidad, también hice teatro en calle Corrientes durante un año. Incluso tengo pendiente una estadía larga en Buenos Aires para volver a hacer teatro. No he podido cumplir con eso, pero tengo muchas ganas de hacerlo. Antes del rodaje de Eva no duerme, incluso, había estado unos meses antes en Buenos Aires con motivo de la remasterización de Camila. Ahora, cuando termine la temporada de la novela, vuelvo a Buenos Aires a participar en otro rodaje. Es una película de Lucas Figueroa y se llama Maldito tango.–Es decir que nuestro país está muy presente en su vida... –Siempre digo que cuando mi trabajo aquí, en España, me lo permite, paso temporadas enteras en Buenos Aires. Es un país en el que me siento muy cómodo y me gusta mucho el teatro que se hace. Es un país que no me genera recuerdos sino vivencias permanentes.–Aquí estamos en medio de un proceso electoral y atravesando tiempos agitados en lo político, ¿qué llega a España de lo que se está viviendo en Argentina? –Desde hace ya un tiempo aquí no llegan noticias exaltadas sobre Argentina sino más bien una visión tranquila con respecto al proceso argentino. La última vez que se suscitó polémica fue cuando se estatizó YPF. Además, como hay tantos argentinos viviendo aquí todo se vive con cercanía y las noticias llegan muy directas, sin envoltorios digamos. Con el tema del balotaje queda claro que hubo participación ciudadana en las elecciones y la gente lo vive con tranquilidad. La visión que tenemos es de que es un país que no termina de ir del todo bien, pero que tampoco está mal. Nosotros, en tanto, estamos entrando también en nuestro proceso electoral.–A pesar de que hace televisión, dice que no ve muchos programas o novelas. ¿Qué le gusta consumir entonces? –No tengo tiempo de consumir lo que yo hago ni lo que compite con mi novela. Sí utilizo mucho los nuevos formatos audiovisuales, que se parecen más al cine. Veo series que son más cortas y no justamente noveladas. La televisión ha dado un salto en todo el mundo y ya no es la hermana pequeña del cine sino que están iguales. Hay producciones que me gustan muchísimo y que sigo a través del cable o Netflix. Telefónica también tiene una plataforma de series y películas muy amplia. Soy, además, muy asiduo al cine entonces voy a ver todo lo que estrenen que me parezca interesante. Aquí se estrenan por año al menos siete u ocho películas argentinas y los actores de ustedes son muy queridos y conocidos. Ricardo Darín es muy querido, estrenó una película preciosa, Truman. También tienen gran éxito Grandinetti, Peretti y Cecilia Roth, que es una actriz estrella. Veo mucho teatro y mucho cine porque es la parte de mi oficio que me corresponde. No tengo tanto tiempo para los noticieros.


