Espectaculos Sábado, 2 de diciembre de 2017

Gloriosa: Sabrina Rojas

La reconocida actriz volverá a su tierra natal el sábado 16 de diciembre, para participar en el espectáculo Noche de Gloria, de Gabriel Canci.

Sabrina Rojas nació en San Rafael pero de muy chica se fue a vivir a Godoy Cruz. La bella mendocina decidió, años después, cuando tenía 15, viajar a Buenos Aires de la mano del empresario Pancho Dotto.

Sus primeros pasos en la Capital fueron como modelo y también fue promotora porque su familia era de clase media y no podía enviarle plata. Ella nunca se rindió y siguió insistiendo en triunfar en la capital del país.

Poco a poco fue haciéndose un nombre y Sabrina llegó a ocupar un lugar entre las filas más importantes del teatro porteño. Estuvo en Los locos mandan junto con Moria Casán y Nito Artaza y, en 2007, logró subir a escena de la mano, nada más ni nada menos que de Adrián Suar y Guillermo Francella.

También se la pudo ver en la pantalla deportiva de Fox Sports, en donde compartió pantalla mucho tiempo con su colega María Susini. Claro que no le faltó oportunidad de actuar en novelas como Por amor a vos, Los únicos, Somos Familia y, hace poco, en 2015, en Esperanza Mía.

Sabrina Rojas es una de las tantas estrellas que estarán presentes en Noche de Gloria, el show de primer nivel que llevará a cabo Gabriel Canci el sábado 16 de diciembre. Este evento se montará en el mítico lugar mendocino el Cerro de la Gloria y contará con la estelar presencia de Luciano Castro, esposo de Sabrina, Hernán Drago, Nicole Neumann y muchos famosos de Mendoza y de Buenos Aires.

La bella Sabrina habló con Escenario, recordó sus comienzos en el teatro y también se dio un tiempo para hablar de su Mendoza natal.

-Volvés a Mendoza de la mano de Gabriel Canci...

-Sí, aunque no me creas es la primera vez que voy a trabajar con él. Cuando era chico, antes de trabajar con Pancho (Dotto), yo tenía como un sueño trabajar con Canci, así que el sábado cumpliré una verdadera ilusión que tenía cuando era chica.

-¿Cómo viviste este año?

-La verdad es que ha sido muy bueno, estoy muy contenta. El año pasado fue muy intenso porque terminé el "Bailando" y este año también porque arranqué en la tira Golpe al corazón, con Sebastián Estevanez. Fue un proyecto hermoso y un gran desafío participar desde el capítulo uno de una tira, con un elenco tan hermoso. Un año inolvidable.

-¿Cuando llegaste a Buenos Aires te imaginabas lograr todo esto?

-Lo mío fue pasito a pasito. Imagínate que me fui a los 15 y recién pude ocupar un lugar a los 20 y pico. Me fui con una mano atrás y otra adelante.

-Eras muy chica....

-Sí, totalmente. Se me dio la oportunidad así porque me llevó Pancho Dotto, que me aseguró trabajo continuo y bueno por tres años haciendo muchas publicidades. Después me fui haciendo un lugar pero hubo un momento de tres o cuatro años en los que no tenía nada y no pegaba ningún trabajo. No podía pedir plata porque mi familia es clase media y no tenían para enviarme, entonces trabajé de promotora y seguí insistiendo hasta que logré entrar al ambiente.

-Llevas mucho tiempo allá, ¿pensás volver algún día a Mendoza?

-Siempre tengo la fantasía de volver. Toda mi familia está allá, vuelvo permanentemente, hablo siempre de Mendoza. Pase más años acá que en Mendoza y siempre se quiere volver pero cuando los hijos crecen cambia mucho la vida. Igual cuando sea grande quisiera ir a vivir para allá.

-¿Luciano (Castro) qué dice?

-A Luciano le gusta Mendoza pero sufre mucho el viento Zonda y el calor. Una vez estando allá nos agarró un Zonda muy fuerte y la verdad es que le hizo mal. Igual a él le encantaría que vivamos en Mendoza y en Mar del Plata, de donde es él.

-Lo bueno de Mendoza es que acá la gente es más tranquila que en Buenos Aires...

-Totalmente. La primera vez que fue a Mendoza conmigo, fuimos a comprar a un almacén y después a la carnicería y no podía creer que nadie nos saludara ni dijera nada. Mendoza es uno de los lugares en donde la gente es más tranquila.

-¿Cómo llevas el éxito de Luciano con Las Estrellas?

-A nivel celos no me causa celos. Ser reconocido por la gente es hermoso, uno está muy agradecido a ellos pero ahora que tenemos hijos por ahí nos gusta poder ir a la plaza con ellos y la gente por ahí no entiende que estás en un momento privado con ellos. Ahora la fama de Luciano es mucho más fuerte porque hace muchos años que está todas las noches en las casas. Además, al ser hombre, genera otra emoción y otra sensación en las mujeres.

-¿Tus hijos van a seguir el camino de ustedes?

-Ojalá que no. Los voy a apoyar en lo que ellos decidan hacer pero espero que no sea nada que ver con lo que hemos hecho nosotros. Me encantaría que elijan una profesión que sea totalmente distinta.

-¿Por qué?

-Es muy duro el camino, es mucha la gente que desea trabajar de esto pero es poca la gente que puede vivir de esto. Hay partes muy crueles, grandes desilusiones porque en los castings te vendés vos y a vos te dicen que no servís.

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