Están desde marzo juntos en el escenario y con su espectáculo están de gira por todo el país, luego de haber pasado por Uruguay donde hicieron funciones a sala llena.
Se han convertido en amigos a partir de este trabajo en conjunto, que realizaron ensamblando monólogos de cada uno con nexos teatrales, para así darle vida a Rayuela, una propuesta en la que estos artistas del stand up, Uke Geraci y Magalí Tajes, abordan con humor temas como los miedos, la vejez, el sexo, la soledad.
Diario UNO charló con Uke Geraci acerca del show que esta noche presentan en y el domingo en el teatro Selectro de Capital.
-¿Podemos imaginar que con "Rayuela" van a tratar de llevarnos desde la tierra al cielo?
-¡Sí! Ojalá se dé ese viaje y podamos volar un poco. El título tiene que ver con la propuesta del show, con concentrarse con cosas más simples y no todo lo que fuimos aprendiendo en el camino de cómo debe ser la vida, que hay que tener muchas cosas para ser felices...
-Aquello que disfrutábamos cuando jugábamos a la rayuela...
-Claro, cuando no había tanta cabeza, era más simple, más intuitivo. Por supuesto que lo hacemos desde el humor del stand up, si no sería un soliloquio, filosofía y nos pegaríamos un corchazo (risas). Lo que queremos es desde el humor transmitir las cosas que vemos y que pensamos.
-¿Qué papel juega la observación en el stand up, sobre todo a partir de tu formación como actor y dramaturgo?
-El oficio del actor es vivir observando el comportamiento humano, porque tiene que representarlo en escena. Ese es uno de los puntos que me conectan con mi compañera Magalí, porque en ese estudio del comportamiento humano hay algo de psicología y ella estudia psicología. Además también es muy observadora y escribe muy bien.
-¿"Rayuela" la escribieron juntos?
-La hemos ideado y diseñado en común, pero está formada por nuestros monólogos de stand up, que los hemos ensamblado con nexos teatrales para transitar de uno a otro.
-¿Y con respecto a los temas?
-Hablamos desde cosas esenciales a cotidianas, desde los miedos o cómo padecimos a nuestras madres de chicos, a hablar de lo que se siente ser pobre a los 40 años y comprar el papel higiénico que viene de a uno.
-¿Cómo buscan esos momentos de identificación con el público?
-En realidad el momento de identificación y de conexión los vas descubriendo en el escenario, con la gente, por cómo reacciona, porque más allá de lo particular de la anécdota, el fondo, la esencia, es lo mismo: todos tenemos miedos, todos tuvimos algún desengaño amoroso, todos hemos idealizado una situación que después te querías matar, el no comprender cómo funciona la sociedad, el ser contradictorio, que es algo intrínsecamente humano.
-Lo mismo pasa con la vejez, que es otro de los temas que abordan...
-Exacto, porque la vejez está asociada al miedo a morir y a todo lo que inventa o necesita el ser humano para que no le resulte tan aterrador ese fin de su vida física y con eso también se identifican y se ríen mucho.
-¿Son tiempos difíciles para el humor?
-Por suerte se está dando la magia de que no nos resulta difícil. Llegamos a lugares donde nos dicen que el público es difícil y después la gente es una fiesta. El único lugar de la Argentina donde el público es un poquito más duro es en Capital. Son un poco más apáticos, más difíciles para hacer reír, pero en el conurbano o el interior, incluso en Uruguay donde actuamos hace poquito, con funciones llenas, la gente va con muy buena predisposición.
-¿Es como un recreo de la realidad?
-Muchas veces recibimos mensajes en Facebook donde nos dicen que por el tiempo que dura el show se olvidaron de todos los problemas. Esa es la parte intangible de todo esto, que es espectacular. Lo tangible es la risa, los aplausos y que podés pagar las cuentas a fin de mes haciendo algo que te gusta.
-¿Cuánto hace que están juntos en "Rayuela"?
-Desde marzo y ha sido una vorágine impresionante, con decirte que vamos a terminar el año en Ushuaia. Para mí es un placer porque amo viajar y comer gratis (risas). Los amigos te invitan un asado o el hotel que te da la producción te da unos desayunos donde comés como un refugiado.
-El stand up mide la respuesta del público, maneja los tiempos. ¿Esto les da una gimnasia escénica diferente?
-Esa gimnasia se aprende en los bares. La trinchera del stand up son los bares. La idiosincracia en Buenos Aires es empezar en bares y volanteando. Hay gente que ni te va a ver a vos, que va pasando por ahí y se manda, entonces tenés que ganártelos. Primero tenés que lograr que te escuchen, en ámbitos hostiles, porque están comiendo, tomando algo, los mozos gritan, el barman te hace un licuado cuando estás en el medio de una rutina. Si vos podés captar la atención del público en esos momentos, vas a tener un enorme entrenamiento.
Presentaciones en
San Rafael. Viernes 2/12 a las 21.30 en Gabinete Multiespacio (Comandante Salas 66). Reservas al 260 4017136. Entradas $150.
Mendoza Capital. Domingo 4, a las 22.30 en el teatro Selectro (Capitán de Fragata Moyano 102, casi 9 de Julio) Reservas al 261 6455121. Entradas $250 primeras 7 filas y $200 general.
internet. Venta de entradas en comedia.com.ar
