Netflix tiene un grandes propuestas para los amantes de las series. Pero no se queda atrás con dcumentales como Carmel, El fotógrafo y el Cartero o Cómo se convirtieron en tiranos. Hace dos días estrenó Fiasco total: Woodstock 99, que trepa entre los que prefieren este género.
El documental de Netflix que desnuda uno de los peores festivales musicales de todos los tiempos
Woodstock 99 tuvo a las mejores bandas del mundo, pero con un predio abandonado, más de 300.000 personas llegadas de todas partes del mundo y una gran cantidad de alcohol y drogas que terminaron opacando lo que quiso ser un gran revival del Woodstock de 1969.
►TE PUEDE INTERESAR: Netflix es furor con una verdadera obra de arte
El documental de Netflix pone la lupa sobre todo lo que falló para que este festival de fin de siglo pasara a la historia como uno de los que más expectativas generó y terminara siendo un fracaso en el que reinaron los disturbios y el descontrol.
De qué trata Fiasco Total: Woodstock 99 en Netflix
En1969, un joven productor llamado Michael Lang decidió que quería reflejar el espíritu de la época creando un festival en un pequeño pueblo llamado Woodstock (en Nueva York). El evento evento original es considerado actualmente una piedra angular del movimiento hippie. Exactamente 30 años después, el mismo Lang se asoció con un gran productor de conciertos llamado John Scher para tratar de replicar el formato.
Para ello consiguió una base aérea abandonada en Rome, en el condado de Oneida (Nueva York). La idea era vender 300.000 entradas. Convocaron a las bandas más exitosas del momento: Limp Bizkit, Korn o los Red Hot Chili Peppers. Todo parecía ideal para repetir y festejar el éxito de antaño.
►TE PUEDE INTERESAR: La película que arrasa en Netflix y que dura 93 minutos
Sin embargo, la priorización de generar ganancias por sobre los servicios hizo que todo acabara mal. Muy mal.
Por caso, el agua potable se contaminó con los residuos. No había baños suficientes. La seguridad fue bajísima, las drogas y el alcohol hicieron lo suyo para que el público terminara explotando para generar un descontrol absoluto del que los desorganizadores dan sus inentendibles explicaciones.




