Espectáculos

El debut como directora de Natalie Portman, un fiasco

Por UNO

La actriz Natalie Portman para debutar en la dirección eligió el camino más difícil. A Tale of Love and Darkness es un proyecto en el que invirtió casi diez años y que acaba de presentar al mundo en una proyección especial fuera de concurso del Festival de Cine de Cannes.

La estrella de Hollywood no sólo dirigió y adaptó el guión a partir de la novela autobiográfica del escritor israelí Amos Oz, también produjo y protagoniza la cinta, que no convenció a nadie y mucho menos a la crítica. Aunque en su presentación oficial con público, la audiencia fue mucho más benevolente.

Todo son problemas para Portman con este proyecto rodado en hebreo. La actriz, nacida en Jerusalén en 1981 y que abandonó el país hace 30 años, intentó transmitir al espectador la pasión que sintió al leer el relato de la infancia de Oz, marcada por la atormentada figura de su madre y con la creación del Estado de Israel de fondo. 

El año pasado durante el rodaje, su presencia en Jerusalén desató la ira de los judíos ultraortodoxos de la capital de Israel, quienes solicitaron sin éxito que el equipo de la película abandonara la zona, al considerar a la actriz una "extranjera".

Una vez superada la polémica con los líderes religiosos de su país de origen, ahora se enfrenta al aburrimiento de la prensa especializada que ha asistido a las proyecciones de su debut tras la cámara. Aunque la fuerza visual de la película y la seriedad con la que se enfrenta a la historia demuestren su claro potencial como cineasta, la Portman directora no logra que la intimidad del relato conecte con el espectador como lo hizo en su día con la Portman lectora.

Uno de los principales objetivos del proyecto era venderse a nivel internacional, durante el potente mercado cinematográfico que se celebra en Cannes de forma paralela a las glamurosas premieres y alfombras rojas relacionadas en la secciones oficiales.

Aunque es claramente una película que no va a dirigida a un público masivo, se aprovechó del tirón mediático y el magnetismo de su alma mater, cuando se anunció que Portman va a interpretar a Jackie Kennedy en un biopic del chileno Pablo Larrain.

La actriz de la saga de Star Wars y ganadora del Oscar por Cisne Negro acudió a la presentación especial de A Tale of Love and Darkness junto a su marido, el bailarín y coreógrafo francés Benjamin Millepied.

Entre la multitud de curiosos que acudieron al pase no solo se encontraban fans de la actriz y el equipo de la cinta. Entre las butacas también estaban dos directores de prestigio: Ethan Coen, que hizo un hueco en su apretada agenda como presidente del jurado de la Sección Oficial de Cannes junto a su hermano Joel, y el oscarizado Michel Hazanavicius, responsable de uno de los grandes éxitos del cine francés reciente, The Artist.

Al encender las luces y con los títulos de crédito todavía en pantalla, la ahora cineasta recibió emocionada la cerrada ovación de la audiencia, tan preocupada en agasajar en vivo y en directo a su ídolo como de registrar el momento con las cámaras de sus smartphones. Después, las críticas, no fueron las mejores. 

Fuente: huffingtonpost.es

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