Espectaculos Domingo, 7 de octubre de 2018

"El Búfalo americano" con tres marginales

La obra creada por David Mamet llega a Mendoza con funciones en Godoy Cruz, San Rafael y Tunuyán.

La industria televisiva y cinematográfica nacional está viviendo una gran crisis, no solo por la situación económica del país sino también por la competencia que implica una plataforma que sube constantemente nuevas propuestas como lo es Netflix.

No es fácil poder estar a la altura de superproducciones como pueden ser Game of Thrones o Stranger Things. Sin embargo Argentina siempre fue uno de los países de Latinoamérica más destacados en cuanto al nivel y cantidad de producciones audiovisuales. Desde el Oscar logrado por El secreto de sus ojos hasta el éxito que han tenido a lo largo del mundo series creadas por Cris Morena, son solo algunos de los pergaminos que podemos mencionar made in Argentina.

Sin dudas que uno de los mayores éxitos de los últimos años ha sido El Marginal -y aún continúa con su segunda temporada-. Esta propuesta creada por Adrián Caetano, dirigida por Luis Ortega y producida por su hermano Sebastián, estrenó en el 2016 su primera temporada.

Si bien en su primera entrega, que se emitió por la TV Pública, los números del rating no fueron descomunales la saga cumplió desde la propuesta y fue incorporada por Netflix que la subió a su plataforma de streaming.

Este fue el puntapié inicial para que esta historia dramática y policial que transcurre en la prisión de San Onofre sea un verdadero éxito en todo el país y alrededores. Con Claudio Rissi en la piel de Mario Borges, líder de la banda que está al mando de la cárcel; junto con su hermano Diosito (Nicolás Furtado) y las actuaciones de Gerardo Romano (Antín, director de la cárcel); Martina Guzmán (Emma Molinari, asistente social); Juan Minujín (Pastor, convicto y ex policía); Carlos Portaluppi (Morcilla, convicto) y Abel Ayala (Cesar, líder de la banda Sub 21) el elenco logró las mejores críticas junto con el excelente nivel que se muestra a través del guión y de la puesta en escena.

Luego de su incorporación al gigante que es Netflix, El Marginal se transformó en un suceso de la industria argentina. Debido a esto se decidió realizar una segunda entrega que se estrenó por la TV Pública el pasado 17 de julio y se subió a la plataforma digital hace tan solo dos semanas.

La precuela de la serie sumó entre sus filas a Roly Serrano que se sumerge en la piel de El Sapo, líder de la cárcel que se enfrenta a los hermanos Borges apenas ingresan a la prisión en un duelo para ver quién queda cómo mandamás de San Onofre.

El gran éxito que fue El Marginal -en el estreno de la segunda temporada rozó picos de 12 puntos de rating, algo histórico para la señal- logró que tres de sus actores comiencen una obra de teatro y con ello una gira nacional.

Claudio Rissi, Abel Ayala y Roly Serrano son los protagonistas de El Búfalo Americano. Esta propuesta, creada por el reconocido dramaturgo David Mamet, fue estrenada en Chicago en 1975 y es una de las más premiadas obras del autor. Incluso, ganadora del premio Pulitzer, ha sido representada en numerosos países y en 1996, bajo la dirección de Michael Corrente, se filmó la película con el mismo nombre, protagonizada por Dustin Hoffman y Dennis Franz.

En esta ocasión, El Búfalo americano llegará a Mendoza con funciones en el teatro Plaza el sábado 13, en el teatro Roma de San Rafael el 14 y el 15 en el Auditorio Municipal de Tunuyán, bajo la dirección de Luis Indio Romero y producción de Javier Faroni.

En El Búfalo Americano, Don (Serrano), propietario de una tienda de objetos de segunda mano, alecciona a su joven aprendiz, Bob (Ayala), sobre cómo debe comportarse un hombre autónomo, fuerte e íntegro. Sin embargo, el Diablo - "Teach" (Rissi)- es quien lo tienta para que traicione todos sus principios y renuncie a una postura moral a cambio de un supuesto beneficio. Don, Teach y Bob luchan, se equivocan, se contradicen y acaban resultando, finalmente, terriblemente hilarantes para los que les observan desde fuera. Podrían describirse como tres desgraciados, tres aprendices de ladrones planeando un robo que huele a fracaso desde el principio, pero cada espectador podrá reconocer algo de sí en estas tres criaturas.

Un plan... un robo... una amistad... y una traición, serán los hilos conductores por los que estos tres marginales se verán atravesados.

Escenario habló con los tres protagonistas (Rissi, Ayala y Serrano) de la obra. Además los actores contaron sus vivencias en El Marginal, cómo afrontan este desafío del teatro (para Ayala el debut en una obra de esta envergadura) y adelantaron que ya se piensa en una tercera temporada de la exitosa serie.

-¿Cómo será esta gira por Mendoza?

Roly Serrano (R.S): Es un desafío muy grande dado que la obra no es una comedia sino que es una obra muy compleja. Me animo a decir que es la de las mejores obras que se han hecho en las últimas cuatro décadas. Es un desafío de los más grande para un actor hacer este tipo de obras. Yo estuve el año pasado en Mendoza con Casa Valentina.

Claudio Rissi (C.R): Las expectativas son muy grandes. Es una obra muy importante de un autor que es un maestro. Estamos trabajando sobre esta obra compleja, densa, tremenda, con mucha tensión que generan estos personajes. A Mendoza no me acuerdo si fui alguna vez a trabajar pero si he ido mucho porque es una provincia muy hermosa y tengo varios amigos.

Abel Ayala (A.A): Estoy muy expectante y tengo muchas ganas de ir porque no conozco Mendoza. Esta ha sido la obra más importante que he hecho y es realmente maravillosa, no solo por la obra sino por los compañeros maravillosos que son Roly y Claudio

-¿Cómo fue la experiencia en El Marginal?

C.R: Maravillosa. Me daban mucha libertad para trabajar y eso es gracias a Luis (Ortega) que es un tipo que está más allá de la media. Lo llamativo es que Borges no se llamaba así, tenía otro nombre y se lo cambiamos en pleno rodaje. Hacer Borges para mí es un disfrute tremendo, no hay una cosa de superelaboración porque hemos encontrado la columna vertebral del personaje. Pienso como Borges cuando estoy actuando, entonces no tenés que ocuparte de él porque te lleva y es cuestión de acompañarlo.

R.S: Fue muy difícil en el sentido que tenés que entrar a algo que ya está armado y combinado. Pero cuando estás a trabajar a algo así y te reciben compañeros como Claudio o Portaluppi enseguida te acomodas y te acoplas. La idea de El Sapo la armamos con Sebastián y con Caetano. Lo que queríamos era hacer un malo muy villano. Después se me ocurrió hacer la imagen del Coronel Kurtz, emulando a Marlon Brando. Ese calvo oscuro y después terminarlo de construir en el set de todos sus compañeros. Fue maravilloso, me divertía mucho.

A.A: La idea de El Marginal me gustó desde el principio. Después uno entra a un proyecto sin saber cómo terminaba y por suerte funcionó. Lo que diferencia a Cesar de otro personaje que hice como El Polaquito (2003) es que Cesar está dentro de una cárcel y hay un código tumbero. En cambio El Polaquito es un pibe que era un amor y estaba enamorado en una situación de marginalidad pero con otro lenguaje, otras cosas. Cesar está en la cárcel con asesinos, criminales.

-Los tres han tenido pasados duros, vivido en la calle o pasar hambre... ¿cómo han vivido este éxito?

R.S: Le debo muchísimo al teatro. Me ayudó a sobrevivir, me enseñó muchísimo a crecer como persona. Es una profesión muy difícil. Decir "quiero ser actor" es que te respondan "déjate de joder, no querés laburar". Elegís algo que es la incertidumbre absoluta hasta el resto de la vida. Pero es algo maravilloso. Es un juego constante. Eso es lo que tiene de hermoso esta profesión.

A.A: Hay cosas que tienen que ver con el destino. Las cosas ocurren no se pueden planificar. Yo soy un laburante, me falta mucho, he tenido la suerte de hacer cosas que han funcionado bien pero tengo 30 años y me falta mucho. Tengo que aprender idiomas, a cantar, bailar, pintar, tengo que aprender más, no me conformo.

C.R: Tuve momentos feos. He perdido amores pero a la hora de crear un personaje no siempre van en paralelo con la vida de los actores. Es un mito eso, estaría muy limitado. Todos los personajes, la imaginación y el hecho de ser un actor hacen que metas la mano en la mierda para entenderlos. Cuando

uno no tiene resuelta determinadas cuestiones personales de la vida no puede hacerlo y se trabaja a partir del prejuicio.

-¿Qué creés que influye en que se realicen tantas propuestas con esta temática?

R.S: El nivel social del país influye. También son épocas, hubo momento en que al Talkshow le iba muy bien, después los programas de chimentos y ahora parece que es el momento de esto. Además en la ficción se dan modas, hace mucho tiempo que la televisión estaba muy lavada con comedias muy livianas y con los mismos actores. La gente se alejó un poco y al aparecer lo que prefería verlo en producciones extranjeras empezó a verlo en producciones nacionales. Por ejemplo también se podrían hacer cosas con nuestra historia que es muy rica.

-¿Cómo es la convivencia en las giras?

A.A: Hablamos de cosas que hablan los amigos o a veces no se habla nada. Es como cuando compartís un viaje. Hay momentos en que te reis y otros que hablas del cine, del laburo, de la vida. Es muy lindo, eso es lo lindo de este trabajo. Te encontrás con gente con la que podes compartir y ahora con ellos dos que son dos maestros.

-¿Cómo se recibe la "fama" con una trayectoria tan larga?

C.R: Me siento muy cómodo porque me fui preparando con mucho tiempo para que esto ocurriera. Tiene que ver con el deseo y el haber dedicado la vida a esto. Hay algunos personajes que también han trascendido como Los simuladores o Poliladrón pero van quedando en el espacio- tiempo. Lo que pasó con Mario Borges es algo se venía dando. Con La novia del desierto y con el teatro venía muy bien. Al parecer se están alineando los planetas y eso me pone muy agradecido por la devolución de cariño, respeto y admiración de la gente.

Para finalizar el mano a mano con Escenario se habló sobre la idea concreta de realizar una tercera temporada de la serie. "A mí ya me mataron no voy a estar (risas). Igual me alegra mucho que la tengan en mente pero lo que pasa en este país es que todo cambia. En El Marginal 1 hicieron 13 capítulos y en la segunda parte por la misma plata pudieron nada más que hacer 8. La economía no es segura y nunca podes planear algo con por la economía", comentó Roly explicando algunos conflictos que puede presentar la industria argentina.

Por su parte Abel Ayala fue mucho más cauto: "Me encantaría pero no se puede confirmar", dijo el actor que interpreta a Cesar.

Por el contrario Rissi mantiene la ilusión y todos los fanáticos de El Marginal pueden sonreír. "Sí, podemos pensar en una tercera parta, ya se está trabajando. Seguramente vaya entre esos 2 años que quedan entre las dos temporadas. Además hay que resolver el tema de mis ojos porque en la primera temporada tengo uno de cada color y en la precuela no lo tuve entonces hay que hacer un interfase", explicó Rissi para comenzar con la cuenta regresiva sobre la tercera temporada de la serie.