Un negocio millonario. Casi 40 obreros que soñaban con hacer un diferencia salarial y mejorar sus presentes y futuros. Un gobierno militar amante de las improvisaciones. El libro Desembarco en las Georgias, de Felipe Celesia, narra con un gran detalle cómo fue el conflicto previo a la Guerra de Malvinas, entre argentinos e ingleses y cómo la propia dictadura engañó a civiles y tropas argentinas.
Desembarco en las Georgias: engaños y traiciones detrás del conflicto previo a Malvinas
En marzo de 1982, antes de la Guerra de Malvinas, un negocio millonario derivó en los primeros enfrentamientos entre Argentina e Inglaterra. Lo curioso del caso, es que el hecho terminó con unos 39 obreros como prisioneros de guerra y viviendo una pesadilla.
Desembarco en las Georgias
A 1.500 kilómetros de las Islas Malvinas se ubican las Georgias. En 1982, cuando los militares argentinos todavía no terminaban de trazar el plan de conquista de Malvinas, se habían propuesto hacer un primer intento con las Georgias.
El plan era simple. Unos empresarios argentinos habían conseguido el permiso del gobierno inglés para desmantelar unas instalaciones balleneras abandonadas. Era un negocio de millones de dólares. La idea de la dictadura era mezclar una pequeña tropa. A medida que el tiempo avanza, la idea se abandona, pero ocurre lo inesperado.
El izamiento de una bandera argentina provoca la visita de cuatro ingleses. Lo ven como una invasión y así lo comunican a sus autoridades. Del lado argentino, un grupo de militares comandados por el nefasto Alfredo Astiz se coloca del lado de los obreros. Comienza un enfrentamiento que duró varios días y que derivó en la muerte de tres argentinos, un caso de gatillo fácil, civiles presos y muchas otras historias.
Una historia poco contada
El desembarco en las Georgias no es la historia favorita de las Fuerzas Armadas. De hecho, se lo recuerda muy poco y no es mucha la bibliografía que hay sobre el tema. Tal vez quedó eclipsado por la guerra de Malvinas. También, un poco, porque fue un disparate con prácticamente nada bueno que contar.
"Fue un episodio importantísimo", explicó el escritor y periodista Felipe Celesia a Diario UNO. En esta misión de negocios que derivó en un conflicto, "hubo enfrentamientos. Acá tenemos un primer fiasco de la Junta Militar".
Celesia hace referencia al hecho de que la operación militar que hubo en las Georgias fue "improvisado y a los tumbos". De hecho, en los tres años de investigación que llevó el libro, el autor comprobó que el Gobierno incluso les mintió a los propias tropas que enviaron a apoyar a los obreros. Les dijeron que los iban a esperar con poca resistencia y a su llegada, sufrieron algunas muertes y el derribo de un helicóptero.
Por si eso fuera poco, se les dijo que Inglaterra no iba a ofrecer resistencia y estos mandaron un cuerpo de élite, contra un barco que funcionaba a duras penas y un submarino que estaba a punto de ser retirado. "Fue un delirio", adujo el escritor.
"Fue una operación improvisada y a los tumbos, con una total desconsideración a las tropas argentinas".
Tal vez por ello, es parte del silencio oficial que hay sobre este hecho. "Yo no soy amante de las conspiraciones pero hubo una especia de desmalvinización sobre lo sucedido. La Armada no tenía interés en darla a conocer porque fue un desastre. No tenía nada bueno para contar", explicó Celesia.
De hecho, muchos de los marinos que participaron renunciaron a la Naval al poco tiempo de volver, enojados por el trato recibido y por haber sido engañados.
Un fragmento de Desembarco en las Georgias




