Romeo Santos llegó a Argentina a fines de febrero por segunda vez en el marco de su carrera solista para promover su segundo álbum, Formula Vol. 2, que ya fue galardonado cuatro veces con el Disco de Platino e incluye éxitos como Odio y Eres mía.Diario UNO sortea entradas para ir a ver al bachatero en la noche del martes en el Frank Romero Day.
Desde su primera visita al país, el artista siempre procuró brindar espectáculos de nivel internacional y en los cuatro recitales que ya brindó no faltó ningún lujo. El único reclamo que se le ha hecho a la producción, tanto en la Patagonia como en River, es que los shows iniciaron una hora y media después de lo previsto.En este tour lo acompaña una banda de 10 músicos, con dos coristas, seis bailarines y varias pantallas, además de una gran puesta de luces. A Mendoza llegará con una comitiva de 60 personas.
En cuanto a la puesta en escena, desde Fénix Producciones anunciaron: “El show es igual a los que viendo ofreciendo, pero se adaptará al marco de la Vendimia por una cuestión de respeto. Participar en la Vendimia no es como estar en festivales internacionales, en los que un artista puede hacer peticiones. Acá hay que trabajar con lo que hay, respetando la fiesta”.La mayoría de los recitales que ofreció en este tour mundial inició con el tema Inocente y siguió con Fui a Jamaica, Loco, Cancioncitas de amor, Por un segundo, Mi corazoncito, Su veneno, Necio, Ella y yo, Si yo muero, Todavía me amas, La diabla y Tu jueguito. También habrá tiempo para éxitos de su ex banda, Aventura, como Obsesión y Noche de sexo. El recital durará alrededor de una hora y 45 minutos.Tanto en su segundo concierto en River como en Viña, Santos subió en escena a una famosa joven para cantarle Propuesta indecente.En Chile, la elegida fue la actriz Isidora Urrejola, mientras que en Buenos Aires la afortunada fue la modelo Sofía Clerici. Con ambas jugueteó, cantó y hasta les regaló besos, mientras sus fans, en la platea, morían de envidia. Habrá que ver si aquí elige a alguna mendocina y, de hacerlo, si se tratará de alguien del público, alguna de las reinas o, quizás, una de las conductoras de la tercera repetición.En medios trasandinos se dijo que la afortunada siempre es invitada a firmar un contrato para así evitar problemas legales posteriores. Y se le exige que no se baje del escenario hasta que concluya la canción.


