Por Selva Florencia Manzur
Edu Schmidt, ex líder de Árbol, ofrecerá tres shows en Mendoza este fin de semana. Está promoviendo su segundo disco solista
¡Chocho de la vida!
[email protected] Edu Schmidt vuelve a Mendoza –charango, guitarra y violín en mano– para ofrecer tres recitales este fin de semana en varios departamentos de la provincia.
Según anticipó en diálogo con Escenario, los shows que está haciendo por todo el país –como promoción de su segundo disco solista, Chocho– son dinámicos y tienen mucha interacción con el público.“No voy con una banda sino que le tengo que poner el cuerpo y toda mi energía a llamar la atención de la gente y eso me tiene fascinado. Cuando tenés una banda soporte es más fácil; en cambio, de esta manera me lo tomo como un desafío cada vez que subo al escenario”, explica.Los escenarios elegidos en Mendoza, esta vez, son bares de San Rafael y General Alvear. Luego, el domingo se presentará en el espacio Le Parc, donde ya estuvo el año pasado, con buena repercusión de asistentes.–En 2013, cuando estabas produciendo tu segundo disco de estudio, “Chocho”, propusiste que tus fans aportaran fondos a través del sistema Crowdfunding, ¿cómo fue la experiencia? –Utilicé la página web Ideame, pero lo hice más que nada para que los seguidores de lo que hago pudieran participar o tener algo que ver con la terminación del disco y no para juntar plata. La idea era avisar que estaba armando un disco y que el que quisiera me diera una mano. Lo que pasó fue que muchos no tenían tarjeta de crédito (risas). Hay mucha interacción con los fans vía internet hoy en día, por suerte. Por ejemplo, los shows que doy los armo con la gente que me dice dónde me quiere ver en vivo. Estoy todo el tiempo interactuando con quienes me vienen a ver a los shows.–Gracias a las redes sociales y las plataformas de financiamiento colectivo, internet se ha convertido en una herramienta vital para el músico independiente... –Sí. Es mucho más económico que cualquier otra forma de difusión. Imaginate que a través de promociones en Facebook y otras redes sociales, con poco dinero podés dar a conocer eventos y nuevos lanzamientos de forma masiva. Antes imprimía y hasta salía a colgar flyers y carteles yo mismo, y eso tiene un costo de fabricación y de trabajo manual enorme. Desde hace un tiempo, vengo armando redes y formas de difundir que van llegando cada vez más lejos. Por ejemplo, cuando voy de gira agrego nuevas ciudades y así mis giras son cada vez más largas. Mis discos los vendo sólo en los shows, por lo que los recitales que doy son mi arma de comunicación, de venta, ¡de todo! Las radios y los grandes medios no difunden tanto lo que hago.–Te has dedicado a producir a nuevos artistas y a colaborar con bandas consagradas. ¿Cómo elegiste a los invitados que aparecen en “Chocho”, como Ciro Pertusi y Walter Piancioli? –Fue surgiendo a medida que lo fui haciendo. Ciro justo me llamó para agregar algo de violín a una canción de Jauría, y yo le mostré una canción que todavía no mezclaba y que podía ir con su voz y el estilo de lo que hacía él en Ataque 77. Lo mismo pasó con Pablo, de Árbol, a quien hacía mucho tiempo que no veía y le propuse cantar en una canción del álbum.–¿Por qué lo titulaste “Chocho”? –Mientras lo grababa, me imaginaba a un viejito que estaba chocho de contento y que era feliz. Cuando quise materializarlo, supe que lo tenía que hacer un groso y creo que Milo Lockett es el pintor más grande que tiene hoy el país. Lo pienso por sus acciones solidarias y por lo que dice con sus obras. Él se posiciona en la sociedad como una actor de cambio y ese es el trabajo del artista también. Cuando lo llamé, le gustó esa idea del retrato. El título, entonces, terminó definiéndose en esa reunión que tuve con él. Lo más importante es que haya un cuadro de él en la tapa de mi disco. Eso para mí es genial.–Decís que buscás hacer tus giras cada vez más largas, ¿a qué lugares te ha llevado este álbum que antes no conocías? –Hace poco estuve en Chile y conocí Valparaíso, que hace mucho que quería visitar. No conocía el lugar y me pareció maravilloso. A Mendoza fuimos muchas veces con Árbol y también he ido solo. Pero este verano, por ejemplo, me di el gusto de ir a un pueblo que se llama Reta y está en la costa argentina. Hay 400 habitantes viviendo allí fuera de la temporada, y en verano deben vivir unas 700 en total. Bueno, la noche que toqué ahí estuvo todo el pueblo presente (risas). ¡Fue muy loco! Estoy armando toques para volver a países en los que ya toqué, como Uruguay y México, pero también Bolivia, donde no he ido todavía.–A pesar de las nuevas tecnologías y de que cualquiera pueda oír música en cualquier lugar o momento, el show en vivo sigue siendo irremplazable... –Es algo que nunca se va a poder remplazar. No es lo mismo ver un show en DVD o en YouTube, no hay manera de comprimirlo, bajarlo y que lo sientas igual. La otra vez estaba tocando en un bar chiquito y me metí entre el público a tocar la guitarra y a cantar sin amplificación. Durante las dos o tres canciones que hice de forma desenchufada, por así decirlo, me di cuenta de que nadie estaba revisando su celular. Van cambiando los tiempos, pero la magia sigue estando en lo clásico, en disfrutar sin estar con la cabeza en una pantalla que te bombardea.–¿Estás trabajando en el disco de algún artista nuevo? –Empecé el año con tres o cuatro discos que estoy produciendo, pero además estoy metiendo ocho o nueve recitales por mes. Eso me está volviendo un poco loco. Quizás, en mayo, baje un poco la aceleración y me dedique a componer lo mío. Ya empecé con algunas canciones, pero soy muy obsesivo y me demoro mucho tiempo en componer. En la etapa de preproducción soy prolífico, pero queda muy poco de todo eso que hago. Tengo ganas de sacar otro disco este mismo año y de que esté buenísimo. Lo que escribí hasta ahora es bastante diferente a lo que vengo haciendo. Eso es justamente lo que siempre me propongo antes de un nuevo trabajo.–También hacés música incidental, ¿en qué has estado trabajando? –Hay una serie de la TV Pública, Cuatro reinas, y toda la música la hice yo. También hice la banda sonora para un programa de basquet, que se llama Alma naranja (Deportv), y la de una obra de teatro infantil, titulada Creciendo en la creciente.Tres recitales
- San Rafael. Este viernes, a las 22, en Mona bar (Hipólito Yrigoyen y El Chañaral).
- General Alvear. El sábado, a las 22, en Stylo (avenida Alvear Oeste 420)
- Guaymallén. El domingo, a las 21, en el espacio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén)


