Espectaculos Sábado, 24 de febrero de 2018

Cacho, un hombre tranquilo

El humorista se presentará esta noche en la Fiesta del Humor que se desarrolla en el club Giol, a las 22

Foto: Gentileza

Un tipo tranquilo, con un tono pausado y buen humor atiende el teléfono y se dispone a hablar con Diario UNO. Quizás, y según parece en la charla, lo que el artista dice es verdad: "Yo soy igual arriba y abajo del escenario".

Es que si algo caracteriza a Cacho Garay es su templanza para contar divertidas y ocurrentes historias con las que el espectador explota de risa. Su parsimonia es la misma al responder una pregunta sobre su vida privada o al ser consultado sobre cómo será el espectáculo que presentará esta noche en la Fiesta del Humor que se desarrolla en el club Giol, en Gutiérrez.

-¿Qué sensaciones tenés antes de subir a un escenario?

-Tengo ansiedad por salir y encontrarme con el público. Igual es lo mismo que me pasó cuando estuve con Tinelli. La producción me preguntaba qué iba a pasar porque se chequeaba todo antes de salir y yo le decía depende lo que proponga el maestro (por Tinelli). Es que en serio no sabía porque me manejo de esta manera según lo que pida el público.

-¿Tinelli te cambió la vida?

-A cada instante siempre he considerado que mi vida cambia, siempre el hecho de estar ahí cambia. Me acuerdo de que faltaban unos minutos para salir al aire y para mí era un cambio monstruoso. Me acuerdo de todo lo que sentía mientras iba caminando y saliendo en el piso.

-¿Cumpliste un sueño?

-Sin dudas que siempre tuve un sueño pero siempre se tienen sueños porque soñar es gratis. Lo que sí te puedo confesar es que todos los sueños que alguna vez pensé los he superado.

-¿De chico soñabas con esto?

-No sé. Yo siempre fui así. No soy un personaje, soy igual arriba y abajo del escenario. Cuando me llevaron a un escenario fue por ser como soy y después pasó todo lo que ha pasado. Una ex suegra mía me decía el auténtico, porque "tiene cara de zonzo y es zonzo". En realidad yo soñaba con jugar al fútbol o ser cantante, guitarrista y triunfar en los escenarios. Soñaba que las mujeres se volvían locas por mí, de todo eso no pasó absolutamente nada. Yo quería que se volvieron locas conmigo pero me tocaron dos o tres que me volvieron loco.

-¿Cómo nacen tus espectáculos?

-De lo cotidiano. Yo jamás he escrito nada. Por ejemplo, hoy estoy en una finquita acá en Ugarteche y están llegando los amigos para comer algo. Ayer también me vine para acá a la finca y estuvieron Los Navarro, Los Chimeno y muchos amigos y acá surge todo. Entonces, traslado estas charlas al escenario y la gente lo celebra.

-En el escenario probás si sirve o no...

-Claro. Además, por ejemplo, el músico que me acompaña hay veces que se tienta de la risa por alguna cosa que yo invento en el momento. Ayer les conté a los muchachos una cosa que se me ocurrió y ellos se rieron, entonces ahora lo voy a tirar en el escenario.

-¿Qué les contaste?

-Ahora estoy haciendo temporada en la costa y fui al almacén a comprar vino en bicicleta. No es tan lejos, son unas cuadras, entonces até la damajuana vacía y fui. Cuando llegué a comprar no sabía cómo volverme porque si llevaba la damajuana atada me iba a caer de la bicicleta y se iba a romper. Intenté pero casi me caigo un par de veces entonces decidí sentarme abajo de un árbol y tomarme la damajuana entera. Y fue la decisión más acertada porque a la vuelta me caí siete veces pero como estuve vivo la damajuana no se podía romper.

-¿Cómo es hacer humor con tantos temas tabúes que hay en la actualidad?

-Es fundamental no tocar los temas sensibles, porque no corresponde. No es a eso a lo que va la gente, ellos quieren un recreo de esos problemas, de esa lucha. Nosotros presentamos un espectáculo de humor o musical y no hay que tocar ciertos temas porque a la gente no le interesan. Tenemos que hacer reír porque nuestros problemas son nuestros y los de ellos son de ellos.

-Has estado con Landriscina, con Facundo Cabral... ¿Qué recuerdos tenés de eso?

-He tenido la suerte de estar con personas muy importantes. Más allá de Luis y Facundo, dos genios, he podido estar con Tinelli, Mirtha, Susana, Fantino y mucha gente más. Eso desde lo periodístico ha sido muy bueno y después con Cabral, Landriscina o Hugo Varela ha sido una locura. Me acuerdo de cuando estaba en el espectáculo junto con Facundo, que todas las noches estábamos en camarines enfrentados. Él era un señor muy pulcro y educado, cuando llegaba su manager me avisaba "el señor ya llegó" y yo me acercaba a saludarlo. En su camarín tenía siempre un vino y dos copas para su invitado estrella de la noche. Tuve la suerte de todas las noches ser su invitado estrella, porque la verdad que nos reíamos muchos juntos, incluso él anotaba cosas o chistes míos en su cuaderno. Estoy seguro de que esos escritos algún día van a aparecer.

Ping Pong de preguntas

¿Un referente?

Luis Landriscina y Cantinflas.

¿Algún momento de tu carrera?

Cuando pasaban la lectura de los votos y Marcelo Hugo Tinelli dijo mi nombre.

¿Un sueño por cumplir?

Lograr un pedacito de la Argentina que todos soñamos.

¿Un amigo del medio?

El público.

¿Quién te hace reír?

La previa de cualquier elección por los discursos previos de los candidatos. Me gusta la gente que cuando está buena onda habla huevadas pero cuando dicen que están hablando en serio y hablan huevadas, como los políticos, me da risa.

¿Qué colega te hace reír?

El Gato Peters y Doña Jovita.

¿Quien es Cacho Garay?

Es aquella persona que conocen todos, si cometo errores me disculpo con Dios y después con la gente que me equivoqué. Tengo mis sobresaltos, tengo deudas con dos amigos muy buenos tipos y buena gente.

Dejanos tu comentario