"Nicolino fue un torero sin banderillas porque extenuaba a los toros casi hipnotizándolos y sin derramar una gota de sangre en el camino, fue Chaplín porque con su manera de caminar y de esquivar los golpes contó con la complicidad del público en todo momento, fue el griego Zorba por su pasión por vivir la vida a cada instante, y fue Gandhi porque, al igual que él, ganó un imperio sin tirar una sola bala. Locche fue un panadero en la orilla de un volcán conformado por un ring y un cuadrilátero, en el que en vez de sangre y furia, repartió siempre los panes de la alegría", dice emocionado Rodolfo Braceli mientras recuerda a su querido amigo el boxeador mendocino Niccolino Locche quien será el protagonista de su nueva presentación.
Con motivo de los 50 años de la conquista del cetro mundial del ícono del boxeo en Tokio, el poeta, narrador, dramaturgo, ensayista y periodista se presentará en el Independencia esta noche, a las 20, con una conferencia singular en la que promete revelar las claves de Nicolino, y conocer facetas desconocidas del Intocable Locche.
"Va a ser una conferencia levemente teatralizada en la que voy a contar minuciosamente cosas que he vivido con Nicolino, voy a mostrar cómo era abajo del ring. Puede que en el cuadrilátero fuera intocable pero cuando salía de allí era muy vulnerable, una criatura que le gustaba vivir el presente y el instante sin estar atado al pasado y sin complicarse la vida con el futuro. Voy a desentrañar el fenómeno Locche", anticipa Braceli.
Es que sin exageración puede decirse que el periodista es el máximo conocedor del campeón mendocino: fue su amigo, le hizo más de diez reportajes, en 1968 escribió el guión y dirigió un mediometraje sobre y con Nicolino e incluso lo enfrentó con guantes en el cuadrilátero para descifrar qué se siente estar frente al Intocable.
"Aún recuerdo cuando yo obsesionado por descubrir el misterio Locche le pedí que peleara conmigo en el ring. Hice cuatro rounds y me fue igual que le iba a todos sus contrincantes, no lo pude pescar ni una vez. Le largaba todas las trompadas posibles, las que manda el boxeo y las callejeras que no están dentro del catálogo pero no había manera. El problema era que siempre uno lo rozaba y ese pequeño roce a uno lo desesperaba más, le despertaba el apetito y era en ese momento donde aparecía el siempre incansable, Intocable Locche", rememora Braceli.
"Nicolino era vago, glotón y muy fumador. Fue su madre quien lo llevó por primera vez al gimnasio cuando tenía siete años pero no con sueños de que fuera un boxeador sino para que no anduviera callejeando. Allí, Paco Bermúdez, lo fue perfeccionando en el arte de no dejarse pegar y de extenuar al rival, haciendo crecer a quien sería luego el campeón de Mendoza, Argentina y el mundo", continuó.
Anécdotas como esta formarán parte de la conferencia que además contará con la participación del dibujante y muralista autodidacta Miguel Antonio Repiso más conocido como Rep. El recientemente nombrado embajador de Unicef estará dibujando en vivo a Braceli y y al evocado Nicolino.
"Cuando le propuse este proyecto Rep me dijo simplemente sí y nada más que eso. No quiso una guía ni un sumario de lo que voy a hablar en la presentación así que será algo completamente espontáneo. La gente podrá ver cada ocurrencia de él, lo que él sienta en cada momento de la charla, dibujado en cartulinas que se irán proyectando mientras dure la charla", concluyó sobre la presentación cuya entrada será libre y gratuita en el teatro Independencia.
