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El artista, de amplia trayectoria, estará esta noche en el teatro Frank Romero Day. Ofreció una charla que supone la antesala de una serie de días memorables.

Armando Manzanero: "Prefiero el Malbec porque me abre las arterias"

Por UNO

Selva Florencia Manzurmanzur.florencia@diariouno.net.ar

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"Buenos días,¿cómo está el clima en su país? ¿No hace frío?”. Eso es lo que primero que le dijo el maestro Armando Manzanero a Escenario, el martes pasado mientras recorría el Distrito Federal de México en un auto.

Desde su teléfono celular, que lo acompaña adonde quiera que vaya, el cantautor ofreció una charla que supone la antesala de una serie de días memorables. Claro que, con una trayectoria como la de él, casi todos los días están plagados de anécdotas, experiencias y encuentros con personajes de la historia contemporánea.

Esta entrevista, sin embargo, tuvo lugar justo antes de que el mexicano de 78 años arribara a Guatemala, país en el que la Asociación de Autores, Editores e Intérpretes lo homenajeó el pasado jueves.

Aunque sea difícil de creer, este artista, que recibió hace meras semanas el Grammy a la trayectoria (el mismo que recibieran artistas como Los Beatles), nos dedicó unos minutos de su ajetreado día para dialogar sobre temas que lo apasionan: la música argentina, Mendoza, el buen vino y la excelente comida.

Incluso, cuando le tocó atravesar un puente y se perdió la señal, él fue tan gentil de volver a restablecer la llamada. El “divismo”, al parecer, no es algo que exista en su diccionario.

Manzanero es lo que se conoce como un bon vivant, ya que degusta los grandes placeres de la vida y aprovecha cada minuto como si fuera el último.

Parece un tanto trivial referirse de esta manera a una persona con una vida como la de él, pero este prodigio de la composición –dio vida a más de 800 canciones en sus siete décadas sobre esta tierra– manifiesta tal pasión y disfrute por su pasado, presente y futuro, que es inevitable ser contagiado por su energía vital.

Antes de emprender su camino hacia Mendoza –provincia a la que arribó esta misma mañana –el creador de clásicos inolvidables como Somos novios y Esta tarde vi llover, habló de su participación de esta noche en la Vendimia.

–Vuelve a Mendoza tras cuatro años de ausencias y esta vez compartirá escenario con artistas de todo el país, ¿está entusiasmado?–Sí, estoy muy feliz de hacer esto, porque esta vez voy a cantar una canción con María Martha Serra Lima. Para mí es grandioso estar en la Argentina siempre y en Mendoza aun más grandioso. Sobre todo porque es uno de los lugares más privilegiados que Argentina tiene y uno de los que más amo y admiro, pues allí es donde nace ese tónico tan mítico y que tanto nos gusta, que es el buen vino.

–¿Atesora algún recuerdo en particular de la última vez que estuvo aquí? Porque este es un país que ha visitado muchas veces...–Los recuerdos que tengo de Argentina son imposibles de diferenciar y elegir, debido a que viajo a ese país desde que usted no soñaba con existir en este planeta. Estamos hablando del año '68. Entonces, mi vida como músico y como hombre está enriquecida por Argentina. Cuando me habla usted de vinos puedo decirle que los de Bodega López me encantaron y que hay otros que también disfruto mucho.

–A la hora de disfrutar de un vino, ¿prefiere un tinto como el Malbec o un blanco? –Me gusta mucho más el Malbec, porque es un buen tinto. El blanco lo tomo, pero muy de vez en cuando, porque me da un poquito de dolor en las rodillas y me molesta. En cambio, el Malbec me abre más las arterias y ayuda a que no se me vayan los nombres de cosas y personas que quiero nombrar. No hay que olvidar que ya tengo 78 años (risas).

–La última vez que visitó la provincia lo hizo de la mano de Alejandro Lerner, ¿Qué expectativas tiene al respecto de la velada de hoy, que incluirá a artistas de todo el país?–Imagínese que con los años que tengo y con todo el conocimiento de la música argentina que poseo, para mí esto es grandioso, porque me permite continuar esa hermandad hermosa que tengo con todos esos cantantes que admiro tanto. Estoy feliz de la vida.

–En el último tiempo recibió honores en distintas partes del mundo, ¿cómo fueron el 2013 y 2014 para usted en este sentido?–Para mí, todos los años son muy buenos. Nunca me va a escuchar quejándome de nada, porque mi vida es maravillosa.

–¿Cómo vivió el reconocimiento que le hicieron en los Grammy para celebrar su trayectoria?–Fue muy especial, sobre todo porque lo viví como algo emotivo y muy importante para mí. Sólo así puedo definirlo, como algo especial.

–La última vez que estuvo aquí le dijo a este suplemento que compuso más de 800 canciones en su vida. ¿Tiene favoritas?–No, ninguna. No puedo elegir entre mis canciones porque una es tan buena como la otra. No es de soberbia, es que siempre fue así.

–¿Cómo se hace para estar tan lleno de vida, feliz y en movimiento a los 78 años?–Teniendo la buena salud que Dios me ha dado, levantándome temprano, acostándome temprano y tomando un poquito de vino y un poquito de champán cuando se puede. Toda la vida fui una persona extremadamente, y hasta lastimosamente, disciplinada. Nada más.

–¿A a eso atribuye su éxito?–Yo creo que sí. Porque se imagina que no podría haber hecho la carrera que hice si llegara tarde a un show o hiciera esperar a la gente.

–Siendo que es admirado en todo el mundo, ¿de quiénes disfruta escuchar usted?–Me gusta mucho Ennio Morricone, Carlos Gardel, soy admirador de todo lo que tiene que ver con (Paul) McCartney y (John) Lennon, y de Alejandro Lerner.

–¿Qué le espera para el resto del año? ¿Podrá quedarse a recorrer algo de Mendoza?–No, porque espero seguir trabajando de la misma forma en la que lo hago. El descanso lo voy a tener para toda la eternidad, cuando me llegue la hora. No me gusta la holgazanería, yo vivo en una vacación constante, ya suficiente con ver paisajes bellos y cantar con gente que admiro tanto.