ver más

A solas con Andy Cherniavsky

Por Selva Florencia Manzur

Si los recuerdos y satisfacciones de toda una vida de profesión ocuparan espacio físico, la fotógrafa Andy Cherniavsky tendría su casa llena de enormes baúles. Esto porque no sólo es una de las fotógrafas más importantes del país, sino porque además fue testigo de momentos claves del rock argentino, a medida que fue fotografiando a sus más grandes íconos durante las últimas cuatro décadas.

Y ni hablar de su trabajo en el mundo de la moda y lo editorial, donde retrató a las mujeres más bellas del país y del planeta. Entre ellas, se cuentan Claudia Schiffer y Kate Moss.

Cherniavsky estuvo en Mendoza presentando su última producción: una línea de seis botellas de Coca-Cola Light –en su versión pequeña–, que ya están a la venta. Ese mismo trabajo lo realizaron en otros países diseñadores como Karl Lagerfeld, Roberto Cavalli, Ferré, Patricia Fiel (diseñadora de vestuario de Sex & the City) y Moschino.

La presentación se hizo en Palmares Open Mall y allí Andy explicó su interpretación del concepto Vivir más liviano, que promueve la marca. En ese contexto, Escenario & tendencias conversó con ella sobre su carrera y las anécdotas que atesora.

Hija del rock

Antes resulta importante contar que si bien esta mujer manifestó un interés por la fotografía desde chica, fue la carrera de su papá, quien era manager de artistas como Arco Iris, Mercedes Sosa y Miguel Abuelo, la que le posibilitó adentrarse en el mundo del rock desde un lugar privilegiado.

Cuando conoció a Gabriel Rocca, encontró a su partenaire ideal y juntos trabajaron 18 años realizando diversos trabajos, entre los que hubo muchas tapas de discos y dos libros: Corazón argentino, que reúne a personalidades como Diego Maradona, Mario Pergolini, Graciela Borges, Julio Bocca y Fito Páez, y Charly, una biografía fotográfica del rockstar argentino.

Genia de la lente

Rodeada de personas que querían tomarse una foto con ella –y con la banda cordobesa Las Rositas tocando de fondo– Andy aseguró que no se siente “una artista” sino más bien “una laburante”. Pero ese mote, el de artista, lo consiguió hace años, cuando capturó momentos que quedaron grabados en el inconsciente colectivo.

Desde hace buen tiempo dirige su estudio, ACH, con el que realizó trabajos para Yves Saint Laurent, Christian Lacroix, Cacharel, Philips, Samsonite, Dove, Ripley, American Express y Adidas, por nombrar algunas marcas.

También hizo fotografía para televisión, teatro y moda; es la editora fotográfica de la revista G7 y dirigió comerciales de TV.

–¿Qué sentís cuando te ponen al nivel de Karl Lagerfeld, que hizo dos campañas con Coca-Cola Light?–Todavía no caí. Creo que en un momento de soledad, cuando esté en mi casa y vea las botellitas con mis fotos, voy a darme cuenta de la importancia que tiene. Cuando me lo propusieron tuve miedo, sentí mucha adrenalina y me pregunté si era la persona indicada para hacerlo, porque era un desafío grande.

–Te consideran una de las fotógrafas más importantes de la Argentina...

–No me la creo (risas). No me la creo para nada. Me considero una laburante, no me creo una artista y todo esto me da un poquito de vergüenza. No estoy acostumbrada a ser el centro de atención. El trabajo del fotógrafo es en el estudio, y venir acá y que todos hablen de mí como “la artista” me da un poquito de vergüenza. Lo digo desde un lugar de humildad y perfil bajo.

–También incursionaste en la gastronomía ¿cómo te da el tiempo?–Soy una mujer orquesta, más o menos. Ahora abandoné un poco la gastronomía porque era demasiado. Tenía dos empresas muy grandes en cuanto al caudal de trabajo. Eran dos pymes (su estudio y los restoranes) en las que siempre estaba involucrada, siempre llena de quilombos y me di cuenta de que algo tenía que largar. Primero, porque me cuesta delegar, y segundo porque las cosas en Buenos Aires no están como para tener dos restoranes, un estudio de fotos, una hija, ir de acá para allá, volver, sacar fotos y comprar salmón. O paraba, o me moría haciendo todo eso.

–¿Hablás con Gabriel Rocca?–Con Gaby tenemos una hermandad sellada a fuego, pero no nos vemos mucho, porque estamos muy ocupados y tenemos hijos. La vida nos llevó por caminos diferentes. Él ahora está en Chile. Cada uno está en lo suyo, fueron crecimientos diferentes, que son geniales cuando pasan, pero lo nuestro no fue una separación sino que se terminó una etapa.

Facetas: moda y publicidad

–¿Es más fácil fotografiar a modelos, actores o estrellas de rock?–Cada una de esas cosas envuelve una situación diferente. Me gusta mirar a través de la cámara y cuando estoy poniendo el ojo para la foto no hay nada que me apasione más. Me encantan la moda y la publicidad y dentro de esas dos categorías hay un universo muy grande para divertirse y apasionarse. Yo me apasiono con todo y cuando estoy trabajando con la cámara me siento en éxtasis. Siento que pasa más por esa sensación que por una predilección.

–Pero debe ser más fácil trabajar con una modelo que con un rockstar…–La modelo es una profesional que sabe de su trabajo y te allana el camino. Obvio que es una situación totalmente diferente si la persona es profesional y sabe desenvolverse. Y cuando pasa eso es lo mejor, porque la modelo evita que vos tengás que estar todo el tiempo diciéndole qué hacer.

–Hablando de modelos ¿cómo fue trabajar con Claudia Schiffer y Kate Moss?–No tan bueno como trabajar con las modelos argentinas. Eso porque tanto Claudia Schiffer como Kate Moss son dos megadivas, estrellas, de superalto perfil y es difícil laburar con gente que tiene un perfil tan alto. Y que de repente no tiene tanto respeto por tu laburo porque no te conoce o porque no sabe quién sos. Entonces, lo que debería ser maravilloso no es tan maravilloso. Obviamente cuando lográs sacarle fotos son tan profesionales y tan divinas que esa mala onda y ese alto perfil ya no te importa tanto.

–¿Con quién te gustaría trabajar?–No tengo una predilección, me gustaría que el laburo que tengo que hacer mañana me salga bien. El fotógrafo no puede fallar. Es un trabajo de alto desempeño y rendimiento, no tenés posibilidad de errar. No podés decirle a Cecilia Roth: “Volvé mañana porque me salieron mal las fotos”. Estoy siempre pensando en lo que se viene. Pero me encantaría sacarle fotos a Madonna.

–Con las cámaras digitales, hoy se sacan fotos por todas partes...

–Sí. Miles. Creo que vivimos en un momento en el que hay mil millones de fotógrafos en todo el mundo. Hoy todos somos fotógrafos. Es un fenómeno y bueno... Quedarán los que tengan que quedar. 

La conocés de trabajos como:

La publicidad de Key Biscayne, con Charly García y Julieta Ortega.

La tapa de los discos Cóctel, Bar Imperio y Pisanlov, de Miguel Mateos, junto con Gabriel Rocca.

La campaña Hombres de Olé bajo el brazo, que ganó un premio Diente de Oro 2008.

Ahora hará fotos para el nuevo programa del periodista Jorge Lanata.  

 Embed      
Andy Cherniavsky estuvo a solas con Diairo UNO.
 Embed      
Uno de sus trabajos más renombrados fue el portfolio que le hizo a Kate Moss.
 Embed      
Cerati retratado por la celebre artista.
 Embed      
Parte de su trabajo con Charly García.
 Embed      
Alfredo Casero tras la lente de Andy.
 Embed      
Lo que hago para vivir más liviano es conectarme con el aire libre, soy fa´natica de la jardinería, dijo Andy a Diario UNO.
 Embed      
Andy Cherniavsky asegura que en la fotografía no hay lugar para fallar: No podés decirle a Cecilia Roth que vuelva mañana.

MÁS LEÍDAS