Cuando Romina Cáceres y Mauro Gorosito bailan, lo hacen con los pies, las manos, la cintura, la mirada, el cuerpo todo y con el alma. Aseguran que no ensayaron de manera especial para la noche del lunes, cuando resultaron ganadores del Pre Cosquín en el rubro Pareja de Baile Tradicional, lo que los catapulta directo al escenario mayor del popular festival de Cosquín, que se hace cada verano en la ciudad homónima desde hace casi seis décadas.
"Hace cinco años que somos pareja de baile y en la vida y ya no necesitamos ensayar, porque nos conocemos tanto que subimos al escenario y prácticamente vamos improvisando. Por eso lo que se ve en nosotros es muy natural, porque es lo espontáneo que va surgiendo en ese momento", dijo a UNO Mauro. Por su parte, Romina opinó: "El hecho de ser pareja nos favorece muchísimo. Uno se conoce de un montón de formas distintas, no solo en el baile, sino también en los sentimientos de cada uno, en cómo lo vivimos, y eso influye".
Antes habían ganado otros certámenes, pero consagrarse en Cosquín era un desafío en el que tuvieron que perseverar: "Es la cuarta vez que nos presentamos y es la primera que tenemos la suerte de ganar", contó ayer Mauro, a mitad de camino de su viaje de regreso a Paraná, la ciudad que los vio nacer y donde despliegan su arte la mayor parte del tiempo. No porque vivan de eso, ya que Romina trabaja en el Museo de la Ciudad Blas Pérez Colman y Mauro es empleado de una panificadora, sino porque es algo ineludible: bailar es una parte fundamental en su cotidianeidad y cuando están en su casa escuchando alguna canción que invita, se abrazan y danzan sin necesidad de público, por el placer mismo de sentir la música bullir en la sangre al son del folclore.
Si bien aún no les informaron la fecha en que deben presentarse en el escenario Atahualpa Yupanqui, en la gran plaza Próspero Molina de la ciudad cordobesa, ya están ansiosos de poder seguir mostrando la música entrerriana a todo el país. Con visible emoción, Romina comentó: "Todavía no caemos". A su vez, recordó que la primera vez que se presentaron en el Pre Cosquín hacía poco se habían puesto de novios: "Si bien cada uno anteriormente bailaba por su lado y nos cruzábamos en peñas y demás, nos conocimos por Facebook. Nos hicimos amigos, después empezamos a salir y ahí decidimos comenzar a bailar juntos. Nos pusimos de novios en setiembre y en ese mismo mes fuimos a la primera competencia y ganamos. Al mes siguiente hicimos el primer Pre Cosquín".
A sus 29 años ella rememoró que su mamá insistía en que aprendiera a bailar folclore, sin éxito. Recién al terminar la escuela Secundaria y empezar a cursar una carrera en la escuela de Música Constancio Carminio se enamoró de este género musical y se dejó atrapar por el encanto de sus melodías. Él tiene 32 y su vínculo con canciones tradicionales empezó de muy chico, a los 5 años. "Es una herencia que tengo de familia. A este amor por el folclore y la música regional me lo inculcaron mi viejo y mi hermano, que es mi referente en la danza", aseguró.
Ambos tienen una tecnicatura universitaria en Danzas Tradicionales, pero no les hace falta un papel para dar cátedra cada vez que suben a un escenario y se entregan al disfrute. "Vamos a llegar a Cosquín como hasta ahora, sin ensayos", aseguró Mauro, a la vez que agradeció a un equipo de personas que los acompañaron en el camino hacia el éxito: "Formaron parte del equipo músicos muy importantes de nuestra zona, como Gustavo Reynoso, un bandoneonista de Aranguren; Marino Frezetti, nuestro cantante que es de Alcaraz; Hernán Brambilla, guitarrista de Crespo; y mi hermano Fernando Gorosito, que nos hacía las glosas mientras bailábamos. Ganar el Pre Cosquín no fue solo por nosotros dos, sino que tuvimos la suerte de poder presentar los músicos en vivo y eso llenó mucho más la propuesta", expresó.
"El tema de las canciones que elegimos es algo personal, pero tratamos siempre de representar a nuestra región, tratar de mostrar la música de nuestros autores entrerrianos, como Abelardo Dimotta, que es nuestro referente. En la final pusimos el chamamé de Jorge Méndez Yo soy de Paraná, con el que nos sentimos muy identificados y queríamos compartirlo con la gente, para que supieran de dónde éramos y cómo es nuestra ciudad", refirió por último.
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Llegó por primera vez y ganó el certamen
A Hernando Rubio todos lo conocen como Pico, y fue otro de los entrerrianos consagrados en el Pre Cosquín 2017: ganó en la categoría Solista Instrumental y en unos días va a poder mostrarle al país su virtuosismo con la guitarra. Hace mucho que venía cultivando su arte para este certamen y obtuvo el resultado esperado: "Esta es la primera vez que me presentaba, pero hace muchos años que tenía este objetivo, entonces me venía como preparando de alguna manera en lo que es la guitarra y también mentalmente", contó a UNO previo a su regreso a la capital provincial.
Feliz por su consagración y sobre todo por los mensajes que le hizo llegar la gente de Paraná tras su presentación del lunes, recordó que al inscribirse tuvo que elegir los seis temas que iban a integrar su repertorio: "Traté de buscar todo lo que tiene que ver con la música del Litoral, que es de nuestra zona, e incluí los que me gustaron de autores de Entre Ríos, de Corrientes, y algunos de Santa Fe. Les hice arreglos propios a algunos y en otros participaron otros guitarristas. El tema con el que pasé al final fue uno de Ernesto Montiel, que se llama El rancho solo, con arreglos de Mauricio Laferrara, un concertista de Paraná", señaló.
A sus 33 años ya lleva 20 tocando la guitarra, como solista o acompañando a grandes músicos de la región. "Empecé a los 13 o 14 años. Siempre alguien guitarreaba cuando nos juntábamos los domingos en familia. Después estudié muchos años con Dappen Trío, integrado por un tío y un primo. Estuve muchos años tocando música instrumental y cantada y hace un par de años ya que me estoy dedicado a tocar solo con la guitarra", dijo, y comentó que además del folclore le gusta el tango.
Como muchos, sueña con vivir de su arte, aunque admite que es difícil: "Soy docente de Música en una escuela y enseño guitarra de manera particular. La música es mi gran pasión y trato de transmitírsela no solo a mis alumnos, sino también a mi familia, a mis amigos y a conocidos".
