Una nueva tecnología prepara a la vid para enfrentar enfermedades antes de que aparezcan

Corteva Biologicals presentó Rezist, un formulado a base de ácido salicílico, cobre, zinc y manganeso que busca activar de manera anticipada las defensas naturales de la vid

Editado por Gustavo Flores Bazán

Así como una vacuna prepara al organismo para responder ante una enfermedad, nuevas herramientas de la agricultura buscan anticiparse a los problemas sanitarios de los cultivos. Bajo ese concepto, Corteva Biologicals presentó Rezist, una tecnología que activa de manera anticipada los mecanismos naturales de defensa de las plantas.

En Argentina, el producto ya está registrado para su utilización en vid, un cultivo especialmente relevante para Mendoza, mientras que la compañía trabaja en la ampliación de su desarrollo para cítricos y pomáceas.

En diálogo con Conexión Agro, la ingeniera agrónoma Ana Scarso, Product Manager de Fruit & Veggies Argentina de Corteva Biologicals, explicó cómo funciona esta tecnología y cuál es su objetivo dentro de los programas de manejo sanitario.

La ingeniera agrónoma Ana Scarso, Product Manager de Fruit & Veggies Argentina de Corteva Biologicals.

Preparar a la vid antes de que llegue la enfermedad

La vid, al igual que otros vegetales, cuenta con mecanismos propios para responder frente a diferentes situaciones de estrés y al ataque de patógenos. Cuando la planta detecta la presencia de un hongo o una bacteria, se desencadenan distintas respuestas fisiológicas que permiten fortalecer sus defensas.

Rezist busca generar ese estado de preparación antes de que ocurra el ataque.

“Es como el efecto de una vacuna: uno se vacuna antes de estar enfermo. Acá es exactamente lo mismo. Lo que buscamos es activar de manera anticipada los mecanismos naturales de defensa que ya tienen las plantas”, explicó Scarso durante la entrevista.

La diferencia con un fungicida tradicional está justamente en el objetivo. Mientras estos productos tienen como foco al patógeno, Rezist apunta a la propia planta para estimular su capacidad natural de respuesta.

“Los fungicidas tienen como foco al patógeno, mientras que Rezist pone el foco en la planta”, señaló la especialista.

De esta manera, la propuesta no apunta a sustituir los tratamientos fungicidas tradicionales, sino a complementarlos mediante la activación de las defensas naturales del cultivo.

El ácido salicílico, una señal para activar las defensas

El mecanismo está asociado al concepto de Resistencia Sistémica Adquirida (SAR). El ácido salicílico actúa como una molécula señal que participa en la activación de los mecanismos defensivos de la planta.

A partir de esa señal se desencadenan diferentes procesos, entre ellos la activación de genes de defensa y la producción de proteínas relacionadas con la patogénesis, fitoalexinas y enzimas antioxidantes.

A esto se suma el aporte de cobre, zinc y manganeso, micronutrientes que intervienen como cofactores en diferentes procesos vinculados con las respuestas defensivas y antioxidantes del cultivo.

“Lo que hace Rezist es darle a la planta una señal de alerta temprana para que llegue mejor preparada al momento en que más lo necesita”, resumió Scarso.

La tecnología busca así generar un estado de preparación fisiológica que permita a la vid responder con mayor eficacia frente a la presión de enfermedades.

Una herramienta preventiva para el manejo del viñedo

Uno de los aspectos centrales de esta tecnología es su utilización preventiva. Según explicó la especialista, como referencia general se recomienda realizar la aplicación entre siete y diez días antes del momento en que se espera una situación de mayor susceptibilidad del cultivo.

En el caso de la vid, esto puede vincularse con los momentos fenológicos en los que aumenta el riesgo de determinadas enfermedades.

La decisión, sin embargo, debe integrarse con el monitoreo que realiza cada productor sobre su viñedo y con las condiciones ambientales. La presencia de humedad, las lluvias, el estado fenológico y la presión de los patógenos continúan siendo factores determinantes para definir una estrategia sanitaria.

La profesional también explicó que Rezist puede utilizarse junto con fungicidas tradicionales, de acuerdo con las recomendaciones técnicas y las pruebas de compatibilidad realizadas.

No reemplaza a los fungicidas

Uno de los puntos que Corteva Biologicals destaca es que Rezist no pretende reemplazar los fungicidas.

“Rezist viene a complementar un fungicida. Tienen objetivos diferentes: el fungicida actúa sobre el patógeno y Rezist busca aumentar las defensas de la planta”, explicó Scarso.

En ese sentido, la nueva herramienta se incorpora dentro de un concepto de manejo integrado de enfermedades, donde diferentes estrategias pueden combinarse para lograr una mayor eficiencia en la protección del viñedo.

La especialista señaló que, dependiendo de la evolución de cada lote y del monitoreo realizado durante la temporada, el productor podría eventualmente tomar decisiones diferentes respecto de alguna aplicación. Sin embargo, aclaró que eso no significa establecer una sustitución directa entre un fungicida y Rezist, ya que ambos tienen funciones diferentes.

Uno de los puntos que Corteva Biologicals destaca es que Rezist no pretende reemplazar los fungicidas.

Una tecnología que apunta a otros cultivos

El lanzamiento argentino de Rezist comienza con la vid, aunque la tecnología tiene un desarrollo más amplio dentro de la compañía.

“Hoy la etiqueta del producto sale con registro para vid. Las pruebas a campo que hemos realizado están vinculadas principalmente con oídio y podredumbres”, explicó Scarso.

Corteva Biologicals también trabaja en el proceso de registro para pomáceas, con especial interés en la región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, además de los cultivos cítricos.

La especialista, oriunda de Cipolletti, destacó justamente la importancia que puede tener esta tecnología para la fruticultura de esa región.

Según explicó, en otros mercados de la región, como Chile, Rezist cuenta con una trayectoria de uso de más de 15 años.

Corteva Biologicals lanzó Rezist, una tecnología que prepara las defensas naturales de la vid contra enfermedades.

Prepararse antes del ataque

El lanzamiento se inscribe en una tendencia creciente de la agricultura: desarrollar herramientas que permitan trabajar sobre la salud de los cultivos y no solamente sobre los problemas una vez que aparecen.

En ese contexto, los inductores de resistencia buscan aprovechar los propios mecanismos fisiológicos de las plantas para mejorar su capacidad de respuesta frente a diferentes desafíos.

Para Scarso, se trata de “correr con ventaja”: preparar al cultivo antes de que llegue el momento de mayor presión sanitaria.

Rezist se suma así al portafolio de soluciones biológicas de Corteva Biologicals, con una propuesta que busca complementar las prácticas tradicionales de manejo y aportar nuevas herramientas para el cuidado de los cultivos.

La premisa es sencilla: más que esperar a que aparezca la enfermedad, preparar a la vid para responder cuando el desafío llegue.

En pocas palabras

  • Corteva Biologicals: lanzó Rezist, una tecnología que prepara las defensas naturales de la vid contra enfermedades.
  • Mecanismo de acción: utiliza ácido salicílico, cobre, zinc y manganeso para activar la Resistencia Sistémica Adquirida (SAR).
  • Uso preventivo: se aplica 7-10 días antes de la aparición esperada de patógenos, complementando fungicidas tradicionales.
Resumen generado por Thinkindot AI

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