La sansevieria o lengua de suegra necesita distintos cuidados de jardinería para permanecer espléndida y uno de ellos es la poda. Esta tarea cupa un lugar importante, ya que retirar correctamente las hojas dañadas permite que la planta mantenga su energía y favorece un crecimiento ordenado. Por esta razón, a continuación te enseñaré a hacerla de manera adecuada.
Cómo podar las hojas de la sansevieria o lengua de suegra para que crezca con fuerza los 365 días del año
Para esta tarea de jardinería necesitarás contar con herramientas afiladas y desinfectadas para no dañar a la lengua de suegra
Cómo podar la sansevieria para favorecer su crecimiento
La poda de la lengua de suegra debe realizarse con cuidado y no consiste en cortar las hojas simplemente para reducir su tamaño. El objetivo principal es eliminar aquellas partes que están secas, dañadas, enfermas o que afectan el aspecto general de la planta. Una intervención correcta evita heridas innecesarias y ayuda a mantener la sansevieria en buenas condiciones durante todo el año.
Antes de comenzar, es fundamental utilizar una tijera de poda o un cuchillo bien afilado y previamente desinfectado. Esta medida reduce el riesgo de transmitir hongos o bacterias de una planta a otra. También conviene trabajar sobre una superficie limpia y observar cada hoja antes de decidir cuáles retirar.
Cuando una hoja presenta las puntas secas, no es necesario eliminarla por completo. Se puede recortar únicamente la zona deteriorada, siguiendo la forma natural de la hoja para que conserve una apariencia estética. En cambio, si una hoja está completamente amarilla, blanda, rota o afectada por pudrición, lo más recomendable es retirarla desde la base.
Para hacerlo, hay que localizar el punto en el que la hoja sale del sustrato y realizar un corte limpio, sin tirar de ella ni lastimar las hojas cercanas. La sansevieria almacena agua en sus tejidos, por lo que no necesita podas frecuentes y un exceso de cortes puede generar heridas innecesarias.
También es importante evitar cortar las puntas de las hojas sanas de manera habitual. Aunque parezca una forma de controlar su altura, estas zonas cumplen funciones importantes para la sansevieria. Si necesita reducirse el volumen, es preferible retirar algunas hojas completas y conservar las restantes en buen estado.
Después de la poda, tenemos que colocar la lengua de suegra en un sitio con buena iluminación indirecta y controlar el riego. El sustrato debe secarse entre riegos y la maceta tiene que contar con orificios de drenaje para impedir la acumulación de agua. Con estos cuidados, la sansevieria conserva su estructura y mantendrá un crecimiento saludable durante todo el año.
En pocas palabras
- Poda de Sansevieria: Retirar hojas dañadas o enfermas para favorecer un crecimiento ordenado.
- Técnica correcta: Usar herramientas afiladas y desinfectadas; recortar puntas secas o eliminar hojas amarillas desde la base.
- Cuidados post-poda: Ubicar en luz indirecta, controlar riego y asegurar buen drenaje para mantener la planta sana.

