Una particular aerolínea que realizaba vuelos a destinos turísticos muy populares en Estados Unidos se declaró en bancarrota. La empresa Verijet tomó esta decisión después de enfrentar una serie de problemas que la llevaron al cese completo de sus operaciones.
Una aerolínea de Estados Unidos se declara en quiebra: los motivos por los que esta empresa deja de volar
Esta empresa de jets privados de lujo solicitó la protección por quiebra y suspendió definitivamente todos sus vuelos

Los aviones de lujo de esta empresa ya no volverán a despegar.
Su flota se redujo de manera drástica de veinte a tan solo tres aviones. Para colmo, ninguna de estas tres aeronaves de la empresa voló durante el último mes, un claro indicador de los problemas que enfrentaba la compañía.
El colapso de una empresa de vuelos de lujo
Documentos judiciales confirman la peor parte: varias de las cuentas bancarias de la compañía estaban sin fondos. Esta situación financiera se suma a una tragedia reciente, ya que el fundador de la empresa, Richard Kane, falleció semanas antes por un aparente ataque al corazón.
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Verijet inició sus operaciones en 2020 y al principio ofrecía viajes en un radio de 965 kilómetros desde Orlando. Con el tiempo, la aerolínea expandió sus servicios con despegues desde California, el noreste de Estados Unidos y también Canadá.
Los clientes que deseaban utilizar los servicios de Verijet podían adquirir una JetCard. El costo para acceder a los vuelos de esta empresa partía de un mínimo de 4.500 dólares por hora.
Esta aerolínea utilizaba el lujoso jet Cirrus Vision, una aeronave con una velocidad de crucero de 574 kilómetros por hora. En su interior podían viajar hasta siete pasajeros, lo que marcaba el perfil exclusivo del servicio.
No es la única aerolínea con problemas
La empresa se acogió al Capítulo 7 de la ley de quiebra, un procedimiento que ayuda a las empresas a liquidar la mayor parte de sus deudas, pero que implica el fin de la actividad comercial.
El caso de Verijet es diferente al de otras compañías que atraviesan dificultades. Spirit Airlines, otra aerolínea de Estados Unidos, también solicitó la protección por bancarrota, pero bajo el Capítulo 11, que le permite reestructurarse para seguir operando.
Sus directivos anunciaron un plan para salvar a la empresa que incluye la reducción de su flota a cien aviones y la suspensión de servicios a doce ciudades. La drástica medida busca un ahorro de cientos de millones de dólares para evitar la quiebra total.