Historias de vida

Una artista mendocina que tatúa a mujeres que han padecido cáncer de mama para resignificar sus cicatrices

Se trata de Gigi Up, una joven que además está a punto de recibirse de psicóloga. Ella gestó el proyecto "Empoderarte" para convertir las marcas dolorosas de la piel en belleza

Cuando la tatuadora y casi psicóloga Gigi Up conoció en la universidad la obra del psiquiatra existencialista Viktor Frankl, se puso a pensar en qué era lo que ella podía aportarle a la humanidad, desde lo que sabía hacer.

Así nació el proyecto "Empoderarte", una iniciativa de Gigi para tatuar, en forma gratuita, a mujeres que padecieron cáncer de mama u otra patología mamaria que les haya dejado una cicatriz.

La intención de Gigi es transmutar el dolor en arte, y que esas marcas que muchas veces las mujeres odian tener en su cuerpo, se transforme en belleza.

Gigi dialogó con Diario UNO acerca de cómo fue desarrollando su proyecto, que hace poco tiempo comenzó a convertirse en realidad.

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Cómo surgió el proyecto "Empoderarte"

Gigi comenzó a tatuar en el 2012, cuando apenas tenía 21 años. Sin embargo, ya dibujaba desde niña.

"Mientras iba a la facultad, trabajaba en una casa de tatuajes y piercing, y ya conocía las agujas, las tintas, los transfers. Todo el proceso previo a tatuar", explicó.

Por esto, dedicarse al tatuaje fue una decisión natural en su vida, tanto como la de viajar -en este momento se encuentra trabajando en España, pero piensa volver a Mendoza-

Sin embargo, cuando decidió encarar el proyecto "Empoderarte", el camino fue mucho más arduo de transitar que el de realizar cualquier otro tatuaje. "soy muy perfeccionista y quería hacer un estudio pormenorizado de cómo tatuar mamas antes de comenzar con las personas que hubieran pasado por una mastectomía", contó Gigi.

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Lo que decidió fue comenzar a tatuar mamas de mujeres que no tuvieran cicatrices. Lo hacía gratuitamente y como contrapartida, lo que pedía era el registro de todo lo que sintieran en el momento del tatuaje y además, de cómo se iba dando la cicatrización.

Por otra parte, se contactó con una dermatóloga que le explicó algunas aspectos que ella no sabía, como por ejemplo, que para tatuar una cicatriz había que esperar que esta tomara un color blanco, ya que eso significa que la piel está totalmente curada. Este proceso se extiende, en general, por dos años.

Después de llevar adelante esta exploración, Gigi ya se sintió lista para tatuar a una persona mastectomizada. Así fue que llegó Marita a su estudio de tattoo.

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La cicatriz transformada de Marita

Marita se enteró por los medios del trabajo de Gigi Up. Ella había pasado por una mastectomía, y según contó la tatuadora, no quería realizarse más intervenciones para llegar a una reconstrucción mamaria. Había decidido continuar sin una de sus mamas, pero no se sentía cómoda con la cicatriz.

"Ella vino a mi estudio con la hija, un poco insegura, pero después se sintió muy cómoda".

Para tatuar mamas, Gigi utiliza una técnica denominada "dotwork" o micropigmentación, en español. consiste en tatuar por puntos, lo cual hace que el procedimiento sea mucho menos doloroso.

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Una vez que finalizó su trabajo, Marita ya no pensaba lo mismo de su cicatriz, ahora convertida en arte.

Gigi contó también que se había acercado otra chica con una cicatriz en una de sus mamas, pero aún no puede comenzar el tatuaje porque tiene un tono rosado que demuestra no haber terminado el proceso de cicatrización.

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Un ritual para resignificar el cuerpo y mente

Cuando Gigi tatúa mamas, pone en marcha una mística muy especial. En primer lugar, lo hace -o al menos intenta hacerlo- los días viernes. Esto es porque viernes es el único día de la semana que alude a una diosa femenina -Venus-

"Además trato de hacerlo a la tardecita, cuando ya se siente la influencia de la luna", relató. También enciende sahumerios y todo el lugar se convierte en un ritual femenino.

En el mismo sentido, los diseños que propone para los tatuajes tienen que ver con mandalas. Esto porque la forma de las glándulas mamarias aluden a una flor mandala. Todo dentro de su propuesta tiene un sentido pensado en clave femenina. y las mujeres le responden.

"Muchas de las que se quieren tatuar las mamas, prefieren que el trabajo lo haga una mujer, tienen más confianza para hacerlo".

En cuanto a las resignificaciones que se producen a través de este tipo de tatuajes, Gigi contó que no solo son corporales. También se lo han pedido chicas muy tímidas, porque lo viven como un desafío.

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