Mucho antes de que los algoritmos, las redes sociales y el término en inglés fake news coparan el debate público contemporáneo, la manipulación de la verdad ya era una herramienta política tan letal como los cañones. En su nuevo libro, "Conspiraciones. Noticias falsas y justicia revolucionaria en el origen de la Argentina" (Edhasa), la reconocida historiadora e investigadora principal del Conicet, Beatriz Bragoni, demuestra que la desinformación no es un invento del siglo XXI sino un fenómeno constitutivo de la gesta de nuestra Independencia.
Beatriz Bragoni se adentra en la fascinante historia de las fake news del siglo XIX con su nuevo libro
La escritora Beatriz Bragoni revela cómo la desinformación y las operaciones políticas en clave de fake news moldearon el origen de la independencia argentina
Entre 1818 y 1820, mientras los gobiernos de Buenos Aires y Chile intentaban consolidar el proceso emancipador frente a la amenaza realista, una red opositora montó desde Montevideo una implacable ofensiva comunicacional. A través de la célebre Imprenta Federal se fabricaron e hicieron circular panfletos clandestinos y noticias falsas con un objetivo muy claro: socavar la reputación del director supremo Juan Martín de Pueyrredón, del jefe militar José de San Martín y del líder chileno Bernardo O’Higgins.
Lo fascinante del hallazgo de la escritora mendocina Beatriz Bragoni radica en que la propia expresión "fake news" fue esgrimida tempranamente en 1817 por el propio Pueyrredón. Lejos de ser un concepto moderno, el gobernante utilizó esa justificación para clausurar periódicos opositores, expulsar editores de la ciudad y acallar los severos cuestionamientos contra la ocupación portuguesa de la Banda Oriental o los proyectos de instalar una monarquía constitucional encabezada por un príncipe europeo.
Para neutralizar el impacto desgastante de estos rumores y proteger la cohesión de las tropas -especialmente en momentos críticos tras la derrota de Cancha Rayada-, los líderes patriotas echaron mano a facultades extraordinarias.
Censura, destierros y ejecuciones ejemplificadoras, como los fusilamientos de los hermanos Carrera o de conspiradores franceses, fueron la drástica respuesta de una "justicia revolucionaria" decidida a sofocar cualquier disidencia que pusiera en riesgo la causa libertadora.
Beatriz Bragoni y un libro sobre la guerra silenciosa de la Patria
Con una mirada desprovista del bronce tradicional, Beatriz Bragoni expone a través de su prosa inquietante cómo el control del relato y la descalificación del adversario formaron parte del barro político original de la Nación. Pareciera que habla del presente, pero no: habla de eventos ocurridos hace dos siglos atrás.
Fruto de la investigación rigurosa que caracteriza a sus obras previas sobre la historia argentina, su nuevo libro saca a la luz la guerra silenciosa de la información y la opinión pública, demostrando que la manipulación de la verdad y las operaciones políticas son tan fundacionales como la Patria misma.
En una entrevista con Diario UNO, la académica Beatriz Bragoni reconstruye la mecánica de esa desinformación decimonónica, analiza las contradicciones de los próceres y reflexiona sobre la histórica disputa por la verdad.
Las fake news: un fenómeno con historia en nuestro país
-Siempre hemos estudiado la Independencia a través de batallas y gestas heroicas. ¿Qué la llevó a desviar la mirada de los campos de batalla para enfocarse en lo que usted llama la "guerra silenciosa" de la información?
-El tema surge de dos obras previas: dos biografías, una dedicada a San Martín y otra a uno de sus rivales irreconciliables: el chileno José Miguel Carrera. Al escribirlas detecté la división en el corazón de las élites revolucionarias, y el papel de la información clandestina en la inestabilidad del gobierno de Pueyrredón en Buenos Aires y de O’Higgins en Chile que los condujo a tomar decisiones políticas y judiciales de enorme impacto público.
-¿Por qué eligió el título "Conspiraciones"? ¿Existía en 1818 una "cultura de la conspiración" similar a la que vemos hoy, o tenía características únicas de la época?
-Las conspiraciones fueron frecuentes en las revoluciones de independencia hispanoamericanas, y en muchas otras. Supone la decisión de un grupo de personas de poner en marcha discursos y prácticas para destituir o deponer a las autoridades frente a los abusos del poder.
Cómo se manifestaban las fake news del siglo XIX
-En el libro señala que la expresión "noticias falsas" no es una invención nueva sino que ya la utilizaba Pueyrredón en 1817. ¿Cómo se aplicaba este concepto en la Buenos Aires de aquel entonces?
-La expresión la usó Pueyrredón en 1817 para fundamentar la clausura de prensa opositora y expulsar de la ciudad a publicistas y editores. Es decir fue utilizada para desacreditar voces opositoras que cuestionaban la ocupación portuguesa de la Banda Oriental y el proyecto de adoptar la monarquía constitucional como forma de gobierno encabezado por un príncipe europeo. El mismo era juzgado inaceptable para los opositores que promovían la fórmula republicana.
-¿Cómo lograba la Imprenta Federal de Montevideo, mediante la difusión de rumores o "fake news", poner en jaque a gobiernos y ejércitos tan poderosos?
-Porque conseguían burlar el sistema de vigilancia y de la policía y circulaban en la ciudad de Buenos Aires y en Santiago de Chile a través de una red de cómplices (parientes, aliados estables u ocasionales), afectando la cohesión misma del Ejército Unido liderado por San Martín. Los mismos cumplieron un papel importante en la derrota de Cancha Rayada.
-¿Qué tenía de especial el periodo 1818-1820 para que la manipulación de la verdad se volviera una herramienta de poder tan determinante?
-La opinión pública era fundamental para legitimar el gobierno basado en la soberanía del o los pueblos. Los directoriales contaban con prensa adicta, y la circulación de papeles públicos que denunciaban las arbitrariedades de las autoridades y los magistrados de justicia corroían la confianza. Desacreditaban su desempeño en el ámbito local y las gestiones realizadas por la diplomacia revolucionaria para obtener reconocimiento internacional.
Héroes, censura y el costo en la reputación
-Usted plantea una pregunta provocadora en el libro: "¿Qué sucede cuando los héroes de la Independencia se convierten en censores y verdugos?". ¿Fue la censura y el castigo a la disidencia un exceso de poder o una medida extrema de supervivencia?
-La censura y el castigo dado a los opositores constituyó un capítulo amargo de la revolución rioplatense y chilena e instalaron una mancha en la reputación de Pueyrredón, O’Higgins y San Martín que la historiografía consiguió disipar en función de sus firmes compromisos con la independencia.
El fusilamiento de los hermanos Carrera en 1818 y el de los franceses en 1819 fueron actos ejemplificadores que tenían como objeto domesticar a los opositores en el marco de facultades extraordinarias delegadas al director supremo por el congreso.
-¿Sintieron los libertadores que la batalla más difícil no se libraba en los campos de combate sino en el terreno de las conspiraciones y los rumores políticos?
-Sabían bien que su reputación estaba en juego, y depositaron en la historia el juicio último de sus conductas. La lectura de los papeles que integran el Archivo de San Martín permite interpretar no sólo las destrezas o estrategias seguidas para conquistar batallas memorables, sino también sus convicciones políticas, la manera en que construyó su liderazgo y las cavilaciones o dudas de las decisiones a tomar en un momento de enorme incertidumbre.
-¿Cómo entendían la libertad de expresión aquellos letrados para que la clausura de periódicos fuera vista como un retroceso peligroso?
-La opinión pública en el momento revolucionario era entendida como unanimidad o suma de opiniones particulares, no estaba presente la idea de pluralidad de la conversación pública. Muy temprano, el primer triunvirato emitió un reglamento donde se hacía eco del dilema en torno a su ejercicio y apeló a la tradición inglesa y a Jeremy Bentham para formar una Junta Protectora que evitara arbitrariedades.
Por esta razón, la decisión de Pueyrredón de clausurar periódicos que criticaban el proyecto monárquico fue interpretada como una medida que daba marcha atrás con los preceptos liberales y republicanos.
Desmontar el bronce y entender la política
-Después de investigar el "lado oscuro" de figuras de bronce, ¿cambió su propia percepción sobre los padres de la Patria?
-La reconstrucción del sistema de información oficial y clandestino de aquellos años interesa a la hora de entender el entramado político de las guerras de la revolución, cuando aún sus principales actores políticos no habían sido consagrados como héroes o padres de la patria.
Ese proceso sería posterior, y sería el correlato de la creación de la identidad y cultural nacional de las flamantes repúblicas formadas de las ruinas del antiguo imperio español.
-A partir de esta investigación sobre el "lado oscuro" de la revolución, ¿cómo se desmarca el historiador de la mitología patriótica tradicional?
-El interés por el pasado revolucionario y el siglo XIX argentino está en el origen de mi trayectoria académica. Se trata de una temática atractiva y desafiante en función de que es un proceso muy estudiado pero cuyas imágenes congeladas me resultaban insatisfactorias por el peso de la mitología nacional y la pedagogía patriótica.
Controlar el mito de los padres de la Patria sigue siendo un enorme desafío para distinguir las ideas, accionar y contextos de los actores del pasado de las sucesivas capas de bronce que los petrifican, y de los usos políticos que han sido objeto desde el siglo XIX a la actualidad.
-Ante la polarización y la multiplicación de plataformas digitales que vivimos hoy, ¿qué lección o lectura deja la desinformación del siglo XIX?
-La manipulación de la verdad no es novedosa. La disputa por el control del relato público es tan vieja como la misma política; la era digital la ha agudizado en vista a la multiplicación de plataformas, voces y el papel de las redes en la comunicación pública, y el fin del monopolio de información de los grandes medios.
Un libro de historia como este no busca ofrecer herramientas para resolver ningún problema presente. Lo que hace es ofrecer evidencias e interpretaciones sobre un momento específico de la revolución rioplatense y chilena en el que el control de la información generada por los adversarios del bando patriota se convirtió en un tema de capital importancia ante el frente de guerra abierto en el Litoral con los lideres federales, y el frente del Pacífico con epicentro en Lima, el corazón de la contrarrevolución.
En pocas palabras
- Fake news: la desinformación fue una herramienta política clave en el origen de la Independencia argentina, según Beatriz Bragoni.
- Libro de Bragoni: "Conspiraciones" analiza cómo se fabricaron noticias falsas entre 1818 y 1820 para socavar la reputación de líderes como San Martín y O’Higgins.
- Fenómeno histórico: el concepto de "fake news" ya era utilizado por Juan Martín de Pueyrredón en 1817 para justificar la censura y el control de la información.






