Primer lodge en Uspallata

Amalia Koch y Francisco Castro cumplieron su sueño de convertir su casa de campo en un hotel sustentable

Soñaron durante 17 años que su hogar fuera un alojamiento exclusivo y lo lograron al inaugurar el hotel Estancia San Alberto Lodge de Montaña en Uspallata

Los recuerdos de infancia en el campo, en contacto pleno con la naturaleza y con el disfrute familiar, marcaron para siempre a los mendocinos Amalia Koch y Francisco Castro. Y se prometieron alcanzar un lugar donde transmitirles esas experiencias a sus 5 hijos. Un lugar familiar que se convirtió en un hotel top en Uspallata.

Pasaron 17 años y el proyecto se amplió. Hoy, aquel lugarcito encantado de montaña que los cautivó por su pureza natural y su tranquilidad pueblerina, lo comparten a turistas que visitan su Estancia San Alberto Lodge de Montaña, en la villa de Uspallata. Y que ofrece servicio gastronómico con postres elaborados por la reconocida chef Maru Botana.

Se trata del primer lodge en Uspallata, un emprendimiento basado en los pilares de la ecología y sustentabilidad, con colectores solares para calefacción y agua caliente, paneles solares para electricidad, recolección y almacenaje de agua de lluvia; un tratado ecológico de afluentes para la reutilización del agua, y la separación y compostaje de residuos para la nutrición del viñedo orgánico y la huerta de estación con productos "kilómetro cero".

San Alberto Lodge nevado1.jpeg
El lodge Estancia San Alberto luce pintado de nieve por estos días. Rodeado de montañas, tiene un viñedo orgánico y una huerta de estación.

El lodge Estancia San Alberto luce pintado de nieve por estos días. Rodeado de montañas, tiene un viñedo orgánico y una huerta de estación.

Padres de Facu (19), Sofi (17), Santi (14), Luchi (12) y Manu (10), Amalia Koch (48) y Francisco Castro (49) son el matrimonio que se dejó llevar por el amor a la vida campestre para atraer el turismo que cada vez busca más opciones ecológicas en sus experiencias de montaña, alejadas a las propuestas urbanas.

El predio de unas 20 hectáreas, ubicado sobre la ruta 149 en una de las zonas más codiciadas de alta montaña como es San Alberto en Uspallata, se ofrece como un "refugio de paz" donde conectar con los imponentes paisajes en armonía con el ecosistema, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar.

►TE PUEDE INTERESAR: La mendocina que gerencia Rosell Boher Lodge, uno de los hoteles de bodega más exclusivos

Un hotel atraído por la pureza y la seguridad de Uspallata

Inaugurado recientemente, con la presencia del gobernador Alfredo Cornejo, este emprendimiento hotelero es único en el valle uspallatino, y apunta a la excelencia del servicio, incluida su oferta gastronómica. Todo enfocado en procedimientos, modalidades y herramientas amigables con el ambiente.

El 70% de la energía que utiliza el lodge proviene del sol. Los residuos que genera se reducen en el 45% gracias al sistema de compostaje de materia orgánica y reciclado de material inorgánico que allí se aplican. Además, concentran el agua en una represa impermeable para luego utilizarla de forma controlada para el riego de sus parques y bosques.

Amalia Koch, quien está al frente del proyecto acompañada por su marido Francisco Castro, explica que eligieron este lugar al pie de la Cordillera de los Andes por "la pureza de la zona, esos lugares que parece que nadie los hubiera pisado nunca, hay sitios en el arroyo, más alejados, que son como que nadie hubiera pasado por ahí". Y además de la naturaleza viva que regalan, tiene "vistas tremendas".

Amalia destaca "esa sensación de seguridad, de vida de pueblo que se da en Uspallata".

San Alberto Lodge inauguracion flia.jpeg
La familia Castro Koch cortó la cinta de inauguración del lodge en la que participó el gobernador Alfredo Cornejo.

La familia Castro Koch cortó la cinta de inauguración del lodge en la que participó el gobernador Alfredo Cornejo.

San Alberto permite experimentar el amanecer con las montañas inmensas alrededor de un sitio poco explorado, disfrutar del agua que llega de las vertientes en un microclima de calmo sol, y encontrar la fauna en su hábitat natural -como cóndores, choiques, guanacos y zorros-.

"Con mi marido siempre soñamos con tener un lugar en contacto con la naturaleza para transmitirle a nuestros hijos esa vivencia de campo, de naturaleza, sobre todo vivencias familiares", explica Amalia sobre este anhelo que hoy, casi dos décadas después, abren al turismo.

El lodge se gestó en un campamento familiar

El proyecto se inició para esta familia como "un lugar de disfrute de fin de semana", cuenta Amalia y revela: "Hicimos campamento, así que agarramos una carpa, unos cacharros, un poco de leña y ahí nos fuimos tres días. Esa fue nuestra primera noche, nuestra primera parada en Uspallata".

En ese entonces, el matrimonio tenía dos hijos, la familia comenzó a crecer y ellos a sumar habitaciones a esa casa de descanso que por un año se volvió en hogar permanente.

"En 2017 nos fuimos a vivir por un año, hicimos el pase de los chicos a la escuelita de Uspallata, nos acomodamos ahí, tiramos un pedazo de pared para agregar un cuarto más porque arrancamos la construcción pensando siempre en cada habitación con su baño, así fuimos creciendo a medida que nuestra familia se iba agrandando", dice la mamá de 5 hijos. Y ese año habitando la rutina uspallatina resultó "una re linda experiencia".

Hoy, el comedor y el baño de los Castro Koch se convierte en la habitación número 10 del complejo que no pierde su esencia familiar.

San Alberto Lodge3.jpeg
Este hotel de montaña se gestó como un proyecto familiar que hoy se abre al turismo de alta gama en Uspallata.

Este hotel de montaña se gestó como un proyecto familiar que hoy se abre al turismo de alta gama en Uspallata.

"La experiencia de vivir un año ahí nos mostró un montón de cosas, en el campo se vive distinto", asegura Amalia a sus 48 años de vida. Paso a paso sigue la historia de esta familia emprendedora que actualmente pone a disposición 3 de las 10 habitaciones, así como dos villas o cabañas enclavadas entre los viñedos del predio.

Ambos tuvieron una infancia con inolvidables veranos en el campo que los marcó también desde los recuerdos familiares: ella en la finca de sus padres en Las Rosas, Tunuyán, y él en la finca de sus abuelos en Los Cajones, al límite de San Luis con Córdoba.

►TE PUEDE INTERESAR: El Chino Yacopini cuenta cómo es Chiara Lodge, un hotel soñado en plena montaña

Dedicado al turismo de alta gama

"Todos nuestros veranos de infancia los pasamos en ese contexto de vínculo con la naturaleza y con la familia, entonces cuando buscábamos con mi marido algún lugar donde hacer esto de fin de semana, conocimos Uspallata y nos cautivó", explica Amalia Koch, quien también viene de una familia grande con cuatro hermanos.

Amalia y Francisco se dedican a la distribución de alimentos refrigerados y viven en el Gran Mendoza. El trabajo les permite llevar en paralelo el emprendimiento hotelero en San Alberto. "Nos da mucha libertad porque no está montado físicamente en un lugar; yo ahora estoy totalmente abocada al lodge, y Francisco 100% al trabajo acá en la Ciudad", detalla Koch sobre la modalidad laboral para desarrollar el novedoso hotel de montaña.

Y argumenta que la idea de abrirlo al turismo se dio debido a la cantidad de ofertas de alta gama que tiene Mendoza pero que sin embargo en este sitio de Uspallata está poco explorado.

El desarrollo vitivinícola de Mendoza nos favoreció muchísimo, nos trajo turismo y abrió puertas muy buenas para emprender, hoy estamos captando un turismo muy interesante, que es el que queremos llevar a Uspallata El desarrollo vitivinícola de Mendoza nos favoreció muchísimo, nos trajo turismo y abrió puertas muy buenas para emprender, hoy estamos captando un turismo muy interesante, que es el que queremos llevar a Uspallata

San Alberto Lodge vista aerea1.jpeg
Vista aérea de San Alberto, una de las zonas más codiciadas de la villa de Uspallata, casi al límite con Chile.

Vista aérea de San Alberto, una de las zonas más codiciadas de la villa de Uspallata, casi al límite con Chile.

Amalia considera que "ha cambiado mucho la forma de viajar, y lo que busca el turista hoy es la montaña, el contacto con la naturaleza, una experiencia más personalizada, más emotiva y sensorial". De ahí que la propuesta de Estancia San Alberto Lodge esté basada en la calidad del servicio: "Intentamos darle la oportunidad al visitante de que viva realmente una experiencia distinta".

Y sobre el lugar en sí, la emprendedora asiente que se ha habitado en los últimos años pero a San Alberto todavía "le queda mucho por desarrollar". Recuerda que cuando iniciaron en el 2007 "esto era un desierto, no había absolutamente nada; llegamos y era campo pelado, y como es el desierto acá, cada planta son años de riego". E invita: "Se tienen que animar a hacer cosas, a invertir para ampliar el turismo acá".

Este proyecto en Uspallata genera conciencia ambiental

Amalia Koch reconoce que iniciaron la construcción del hogar familiar -hoy convertido en lodge de montaña- "como cualquiera, haciendo algo para fin de semana". Y después fueron incorporando el concepto de sustentabilidad, "fuimos madurando todo lo referido a cuidar la naturaleza".

Así es que la familia invirtió, por ejemplo, en tres equipos industriales de biodigestores para el tratamiento ecológico de los efluentes, "y así reutilizamos esa agua para el riego de nuestro bosque, ya que un pozo séptico contamina las napas".

Fuimos concientizando distintos aspectos y adquiriendo distintos conocimientos para ir haciendo nuestro proyecto de otra manera, que sea amigable con el ambiente. Nos demoramos más, pero el proceso fue de mucho disfrute también Fuimos concientizando distintos aspectos y adquiriendo distintos conocimientos para ir haciendo nuestro proyecto de otra manera, que sea amigable con el ambiente. Nos demoramos más, pero el proceso fue de mucho disfrute también

La emprendedora se refiere a la utilización de energía solar o al riego a través de una bomba solar, entre otros mecanismos que aplican para proteger los recursos naturales. "Realmente estamos comprometidos con el cuidado del ambiente, la terminación edilicia la hicimos en un formato para recolectar y almacenar el agua de lluvia y así poder reciclarla para riego, y también hay un aljibe", aporta Amalia.

San Alberto Lodge village.jpeg
Una de las villas que dispone el emprendimiento se ubica distante al hotel, en medio del campo y rodeada del viñedo orgánico.

Una de las villas que dispone el emprendimiento se ubica distante al hotel, en medio del campo y rodeada del viñedo orgánico.

Y a los visitantes que se hospedan les cuentan toda esta historia porque, según percibe Amalia, "hay una conciencia mucho más generalizada y por eso se buscan este tipo de proyectos; al turista le atraen y valoran más estos emprendimientos que los hoteles tradicionales o un hotel de campo tradicional".

Para completar la experiencia, la familia Castro Koch incorporó el servicio gastronómico, algo que al principio no tenían planeado pero que advirtieron la demanda de los turistas.

El hotel ofrece postres y dulces con recetas de Maru Botana

Enfocados en la hospitalidad, Amalia y Francisco no habían pensado en desarrollar la parte gastronómica del lodge. Hasta que se dieron cuenta de que ese servicio completaba la experiencia campestre que Estancia San Alberto Lodge de Montaña brinda al turismo.

"Cuando arrancamos con esto no pensamos en la parte gastronómica, después con el tiempo nos fuimos dando cuenta de que era necesario", admite Amalia, y por eso hicieron un pequeño espacio en la galería, que originariamente era el desayunador de la familia. Ese ambiente suma a la identidad emotiva que caracteriza cada rincón del lodge.

La idea es recibir gente que quiere ir a almorzar, sin importar si están o no alojados. "Lo hacemos con reserva porque tenemos un cupo limitado, tratamos de resguardar un poco, de no sobrepasar ciertas cantidades de cubiertos", sostiene Amalia, quien convocó a la reconocida chef Maru Botana para que aportara la carta de postres y dulces.

San Alberto Lodge Maru Botana.jpeg

Soy fan de Maru Botana, todos los cumpleaños de mis hijos son con recetas de ella, me encanta cómo cocina. Una amiga me pasó su contacto, la llamé y le conté del proyecto. La verdad que se copó y se sumó de una Soy fan de Maru Botana, todos los cumpleaños de mis hijos son con recetas de ella, me encanta cómo cocina. Una amiga me pasó su contacto, la llamé y le conté del proyecto. La verdad que se copó y se sumó de una

Es de público conocimiento la relación especial que Maru Botana tiene con Mendoza, además de su función como colaboradora de la Fundación CONIN. "La llevamos a conocer Uspallata y el lodge, le encantó la propuesta y aceptó ofrecer sus postres a los visitantes, para eso capacitó a nuestro chef Alexis Albujas", comenta Amalia Koch.

San Alberto Lodge2.jpeg
Los paisajes naturales que regala la Estancia San Alberto asombran al visitante que busca paz y disfrute para su estadía.

Los paisajes naturales que regala la Estancia San Alberto asombran al visitante que busca paz y disfrute para su estadía.

La dueña de este nuevo hotel de montaña confirma que "Maru tiene una conexión especial con la montaña, así que ahí está desplegando su magia en lo dulce y en los postres exquisitos; nuestro chef está a full aprendiendo todas sus recetas para hacerlas tan ricas como las hace ella".

En la oferta gastronómica del lodge se destaca la cocina contemporánea de raíces mendocinas, "pero buscando dar un contraste de sabores especiales, o sea, que realmente pruebes los platos y encuentres un sabor especial", distingue Amalia, y refleja su espíritu emprendedor que nació en un sueño familiar: "De a poco, con dedicación y mucho trabajo, nosotros siempre confiamos en que algún día íbamos a concretar este anhelo de casi 20 años".

Temas relacionados: