La tecnología se perfila como la llave para sostener la producción petrolera. A eso apuesta Petróleos Sudamericanos (PS), la firma que da sus primeros pasos en Mendoza tras la adquisición del clúster Mendoza Norte, que le fue cedido por YPF.
Barrancas, Vizcacheras, La Ventana, Mesa Verde, Ceferino y Río Tunuyán conforman los 1.900 km² de áreas de petróleo convencional que ahora opera la compañía, dirigida por el CEO Alfredo Bonatto y con una trayectoria de más de 30 años en la industria.
La zona, que cuenta con 796 pozos en total, produce cerca de 12.000 barriles diarios de crudo y es una de las áreas más productivas de la provincia. Sin embargo, advierte Bonatto, con la tecnología actualmente aplicada solo se puede extraer el 22% del petróleo existente en el subsuelo.
La inversión en innovación y la reconversión del perfil del trabajador petrolero aparecen como claves para frenar el declino de la producción, revitalizar la industria y extender la vida útil del yacimiento.
El desafío de sacarle el jugo a un yacimiento petrolero maduro
Petróleos Sudamericano es una de las tres firmas que aprovechó el lanzamiento del Plan Andes de YPF para quedarse con áreas maduras de Mendoza. El Gobierno –dado que la Provincia es la dueña del recurso natural- dio el ok a la cesión en el primer semestre del 2025 tras analizar la propuesta de la compañía que desde 1990 opera áreas en la cuenca neuquina.
Esa oferta incluyó una proyección de inversión de U$S600 millones en total, de los cuales ya se han volcado U$S7 millones –y se espera el aporte de una suma equivalente hasta fin de año-.
En dos meses, según confiaron desde la empresa, se han reactivado 30 pozos, de los 796 totales que cedió YPF. En los planes a futuro no está perforar pozos nuevos –cada uno cuesta unos U$S2 millones-, pero sí seguir recuperar, mantener y mejorar la producción de los existentes mediante operaciones de workover y pulling.
Esto- asegura Bonetto- “requiere un esfuerzo tecnológico importante”.
"En la industria del petróleo necesitamos trabajadores que puedan absorber el cambio tecnológico"
Hoy, el clúster Mendoza Norte produce 1.900 m³/d, para lo que se inyectan 85.000 m³/d de agua; y cuenta con 800 km de ductos (cañerías que vinculan los pozos con las plantas de producción).
Si bien es una de las zonas más productivas de la provincia, uno de los grandes desafíos pasa porque el área se opera ya hace 60 años y del 100% de líquido que se extrae, el 93% es agua.
“Estamos entrando a una nueva etapa de explotación del petróleo convencional, el de 4° generación, regida por el vector digital”, plantea Bonatto en diálogo con la prensa, durante una visita especialmente programada al yacimiento Barrancas.
Esta etapa implica una versión más moderna y tecnificada de la extracción, con aplicación de Inteligencia Artificial y tecnología en general que permite maximizar la recuperación de crudo, automatizar tareas, y, en definitiva, hacer la producción más eficiente.
La refuncionalización del petrolero, el otro desafío que afronta PS
Para poder estar a la altura de los avances tecnológicos en la industria –que llegaron un poco más tarde que a otras-, el otro desafío que afronta Petroleros Sudamericanos es contar con personal capacitado.
Las necesidades han cambiado. El petrolero ya no es aquel que conocíamos. Hoy, el ingeniero en petróleo debe sí o sí conocer de procesamiento de datos; hoy, petrolero es también un piloto de drones.
Petróleos Sudamericanos, que absorbió el equipo que dejó YPF al retirarse del clúster Norte, cuenta con 210 empleados directos, de los cuales el 90% son mendocinos.
Y, aunque genera otros 1.000 empleos indirectos y mantiene 240 contratos con proveedores, buena parte de ellos se vencieron y no fueron renovados.
Desde la empresa advirtieron que están en proceso de reformulación de los mismos pero que, para eso, “el recurso humano se debe refuncionalizar, porque el grado de tecnificación lo requiere”.
Si bien en Mendoza hay una industria petrolera desarrollada –y en parte es por eso que PS decidió hacer pie en la provincia-, también es real que “cuesta conseguir trabajadores que tengan los conocimientos que necesitamos: empleados que puedan absorber el cambio tecnológico”, dijo Bonetto.
El valor del barril, la vida útil del yacimiento y la reducción de regalías
Junto a la cesión de las áreas petroleras, el Gobierno de Mendoza acordó la prórroga de la concesión. Así, el vencimiento de Barrancas; Vizcacheras y La Ventana operará recién en noviembre de 2037; y el de Río Tunuyán, en enero de 2036.
La inversión proyectada por Petróleos Sudamericanos para estas 4 áreas (también tiene la concesión de otras menores como Mesa Verde, Ceferino) es:
- Barrancas 326,90 millones de dólares
- La Ventana 124,10 millones de dólares
- Vizcacheras 132,37 millones de dólares
- Río Tunuyán 14,82 millones de dólares
Como parte del acuerdo para fomentar la inversión, Mendoza le otorgó a PS el beneficio de la reducción de regalías, pasando de una alícuota del 12% a una del 7% mensual.
La compañía calcula que, con la inversión en estas áreas, el declino en la producción de petróleo debería mermar y le quedarán, como mínimo otros 15 años de vida al yacimiento. “El techo no lo sabemos: lo definirá la tecnología”, dijo Bonatto.
Petróleos Sudamericano confía en que, con gracias a la reparación de los 30 pozos que logró desde que se hizo cargo de las áreas, la segunda mitad del año se equilibrará la balanza entre lo invertido y lo perdido. Eso, a pesar de que el valor del barril ha sufrido una buena baja y ya está en aproximadamente U$S30.
Otro punto a resolver en los próximos meses es la reversión de la concesión de parte de las áreas adquiridas. La empresa busca devolver al Estado mendocino más de la mitad de Vizcacheras y un tercio de Barrancas.
“Se trata de kilómetros cuadrados en donde no hay pozos y, al menos esta compañía, no le ve situación técnica ni condiciones geológicas para explotarlas”, confió el CEO de la petrolera.






